Bélgica

Ubicada en la ciudad belga de Malinas, esta catedral es uno de los parajes turísticos más salientes de Bélgica. El edificio fue construido en honor de un misionero irlandés del siglo VII, justamente quien le da su nombre, a partir del año 1200, y las obras se prolongaron hasta comienzos del siglo XVI.
La historia de San Rumoldo cuenta que éste fue martirizado por dos obreros en los alrededores de la ciudad, y su cuerpo se halló en el agua gracias la luz milagrosa que desprendía. Fuera de esto, en cuanto a la arquitectura del recinto, destaca la longitud de su nave, con 118 metros, decorada en un claro estilo gótico brabantino.
Igualmente, con el paso del tiempo pueden verse retoques de otras corrientes, como por ejemplo coro y un altar barrocos. Incluso, es sobre estos donde se hallan los más preciados elementos artísticos del recinto, como pinturas, esculturas o cristalera.
Tampoco se pueden dejar de mencionar las importantes esculturas que allí se conservan de Lucas Faydherbe, como el altar mayor o la imagen orante del arzobispo Cruesen.
No obstante, si hay algo que brilla con luz propia en el lugar es la famosa “Torre de San Rumoldo”, que aunque fue diseñada para medir unos 180 metros, y “sólo” tiene 97, requiere de 514 escalones para llegar a su cima.
La misma fue nombrada Patrimonio de la Humanidad, y cuenta con 49 campanas, cada una con su propio nombre, de entre las que destaca Salvador, de 8884 kilogramos.

Esta ciudad belga, una de las fuente potenciales de turismo más importantes del país, cuenta con la particularidad de que su temporada fuerte, en cuanto a la llegada de viajeros, comienza el tercer sábado del mes de abril, con el reconocido”día del folclore”, en el cual se dan cita en la Plaza de Armas de la ciudad distintos grupos locales, que desfilan al son de música para luego regresan a su punto de partida.
Más tarde, podemos apreciar el interesantísimo “Namur en mayo”, en el que se produce un gran festival de teatro callejero que atrae a propios y extraños durante tres días, lo que provoca la unión momentánea de culturas muy diferentes entre sí, siempre en un clima de suma armonía.
Mientras tanto, en septiembre, con el fin del verano, se puede disfrutar de las “Fiestas de Valonia”, cuando la ciudad se inunda de casetas, juegos, puestos de cerveza y del imperdible “pequet”, un trago preparado con frutas.
No obstante, tampoco es que falten parajes turísticos durante otros momentos del año en esta ciudad, ya que se pueden observar “La Fortaleza de Namur”, la Iglesia “Saint-Loup, la Catedral de “Saint Aubain”, el Antiguo Palacio Episcopal, la Iglesia de Juan Bautista, la Torre de “Marie Spilar”, y el Museo Arqueológico, entre muchos otros.

Denominada originalmente como “Opera Royal de Wallonie”, y ubicada claro en la ciudad de Lieja, Bélgica, es la compañía local de estos eventos. Además, es una de las cuatro casas de ópera más importante de Bélgica en la temporada anual.
Incluso, con algunas de sus últimas reestructuraciones ha logrado superar a otras como las de Bruselas, conocida como “La Monnaie”, la de Gante y finalmente la de Amberes “Der Vlaamse Opera".
Esta casa fue fundada en 1967, mientras que tanto la compañía como el ballet del mismo nombre tienen su sede en el aledaño Teatro Real de Lieja, que fuera fundado en 1820, y presenta un atractivo diseño neoclásico.
Si bien el mismo permaneció cerrado durante toda la Primera Guerra Mundial, luego fue reabierto, y desde entonces mantiene intactas sus funciones desde hace casi dos siglos. Pose una capacidad para más de mil espectadores, y una acústica impensada para su época.

También conocido como “Casa Curtius”, este museo de arqueología, situado en la ciudad de Lieja, Bélgica, es más bien un palacio, que presenta una arquitectura semejante a la renacentista, y que se cree fue construido entre 1600 y 1610, siendo hoy uno de los principales puntos turísticos de la ciudad y también del territorio belga.
La obra estuvo a cargo de Jean De Corte, un adinerado residente local, que se dedicaba al trabajo industrial, siendo también tesorero y abastecedor de los ejércitos del rey de España en Países Bajos españoles. El mismo se hizo conocido luego bajo el apellido de Curtius, por lo que legó ese nombre a la casa y la hizo internacionalmente famosa.
De hecho, con el correr del tiempo comenzó a destacar su impresionante arquitectura, especialmente hermosa de noche, siendo que se ubica además en la región local de la Mosa, la que cuenta con increíbles paisajes naturales que acompañan al bonito edificio ubicado en Lieja.
La casa fue restaurada entre 1904 y 1999, y posteriormente convertida en un interesante museo de arqueología, donde pueden verse varios ejemplos de artes decorativas con el sello de la historia belga. Actualmente se encuentra bajo reformas, y forma parte del Patrimonio Superior de Vallonia.

Este interesante paraje turístico cultural de la ciudad de Bruselas, es no sólo su mayor representación religiosa, sino también una de las consideradas joyas estructurales de la arquitectura del siglo XX. Cabe mencionarse que la misma se encuentra lejos del centro de la ciudad, en el periférico barrio de Koekelberg.
La misma está construida en un profundo estilo Art Decó, y tiene casi 90 metros de altura por sus más de 167 de longitud, medidas que la convierten, oficialmente, en la sexta Iglesia de mayores dimensiones del mundo entero.
La misma fue construida para 75º aniversario de la independencia de Bélgica, por orden estricta del Rey Leopoldo II, justamente quien fuera el encargado de poner la primera piedra de la construcción, aunque las obras debieron detenerse durante las dos Guerras Mundiales, de modo que no se vio terminada hasta 1971, siendo un momento de gran júbilo para los residentes locales.
A la distancia, uno de los aspectos que más llama la atención de los turistas, es la enorme cúpula de color verde situada a 90 metros de altura y su combinación con el color rojizo de la piedra caliza y terracota, que genera un paisaje hermosísimo.
Por último, es preciso mencionar que más allá de su importancia como edificio, esta Iglesia es el punto de la ciudad de Bruselas que mejor vista ofrece de todo cuanto hay en ella, por ser también uno de los más elevados.
El mismo ofrece vistas de 180º grados a más de 50 metros de altura, mientras que en la cúpula se ha instalado un precioso museo.

Con bonitas 124 habitaciones, bien distribuidas en sus cinco plantas, a partir de la llegada a este encantador hotel de Bruselas y en su hall central, podrás contratar algunos de los servicios que amenizar tu estadía en Bélgica, como por ejemplo el de lavandería y habitación, además de disfrutar de prestaciones internas, como el restaurante totalmente climatizado, donde encontrarás algunas preparaciones gastronómicas locales de primer nivel.
También destaca este recinto por su ubicación dentro de la misma ciudad de Bruselas, ya que para los amantes de las caminatas, por ejemplo, hallamos en sus cercanías la Gare du Midi, mientras que el hotel cuenta con el excelente servicio de traslado gratuito, que te llevará a una de las atracciones más importantes de la ciudad, la Grand Place, y recorrer también el ayuntamiento gótico y la catedral de Saint Michel.
En cuanto a las habitaciones, cuentan con una serie de comodidades como por ejemplo baño privado con secador de pelo, teléfono de línea directa y televisión vía satélite o por cable, así como una caja fuerte de alquiler.
Si así y todo insistes en conocer más de la ciudad, puedes conocer el caso antiguo, con paseos como la popular Männeken Pis, o también el Arco de Triunfo del parque Cinquantenaire o la basílica Sacre Coeur.

Una parte del turismo que atraviesa un buen momento sin dudas en Europa es el relacionado con los parajes culturales, tanto como arquitectónicos y religiosos, y si te has convertido en uno de los muchos fanáticos de esta nueva modalidad, es importante que no pierdas de vista la posibilidad de conocer uno de los recintos cristianos más destacados de Bélgica, como la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, en Bruselas.
Cabe destacar además la antigüedad de esta edificación, ya que las primeras obras de la misma comenzaron hacia el año 1226, por orden del mismo Enrique II, pero no fueron finalizadas sino hasta 1500.
Su estilo, a pesar de que podría definirse enteramente como gótico, ha sufrido algunas pequeñas variaciones dentro de esta corriente, algo que se explica teniendo en cuenta la gran cantidad de décadas que demoró su construcción definitiva.
En cuanto a la fachada, uno de los aspectos más destacados por los turistas que conocen por vez primera la Capilla, se puede apreciar la imponencia que transmite, gracias a sus tres niveles, en los que predominan las líneas verticales que realzan el frente de la misma.
Además, su nave interior, tiene una altura de 110 metros, y conmueve siendo vista por dentro, mientras que las vidrieras permiten el paso de la luz solar, generando un espectáculo único durante las homilías de la mañana.

Está claro que Bruselas tiene una cantidad de ofrecimientos turísticos de primer nivel que recomiendan la estadía en la ciudad por algunas semanas, pero si hay que destacar algún aspecto en particular de este sitio, el plano cultural es seguramente uno de los más galardonados. En este sentido, analizaremos las distintas posibilidades que se nos plantean en cuanto a las visitas a distintos museos.
El primero que traemos a colación es el Museo de las Bellas Artes o Museo de las Ciencias Naturales, típico en cada ciudad importante del mundo, pero que pregonamos visites con bastante tiempo, ya que contiene una cantidad espectacular de colecciones de todo tipo, especialmente de elementos artísticos, que cuentan con la participación de varios artistas de renombre internacional que tuvieron un pasado en Bruselas.
Otras interesantes alternativas son las del Museo de la Cerveza, especialmente visitado por gente joven y que es muy útil para saber que variedades degustar en las noches locales.
En cualquier caso, para visitar estos parajes o alguno de los otros que se anuncian te recomendamos que te acerques a las oficinas de turismo de la ciudad y obtengas la tarjeta que te permitirá obtener distintos descuentos en los paseos para los viajeros.

Bélgica es otro de esos destinos que causan gran curiosidad al turismo, y a la hora de decidirnos a viajar hacia allí debemos tener en cuenta que hay mucho para ver y para hacer, por lo que debemos ir conociendo al máximo cada uno de sus rincones.
Amberes por ejemplo es uno de esos puntos que no pueden quedarse sin que uno los visite, se encuentra a unos cincuenta kilómetros al norte de Bruselas, como dijimos en el país europeo de Bélgica, y se trata nada menos que la segunda ciudad mas grande de todo el país.
Amberes es la capital de Flandes, y se encuentra alojada a orillas del río Escalda, en la zona flamenca de Bélgica, reconocida por lo cosmopolita de sus características, famosa además por su Catedral Gótica y por ser Centro Mundial del Diamante, ya que es la cuna de Rubens y de todos los diseñadores contemporáneos conocidos como los "Seis Amberes".
En la actualidad el puerto de Amberes es considerado como el segundo puerto más grande de toda Europa, situación que ha posibilitado que esta ciudad se convierta en una localidad abierta a visitantes de diversas nacionalidades.
La Casa Museo de Rubens, o Rubenshuis, el celebre pintor flamenco barroco, es una de las visitas obligadas, así como lo es también el Museo de Plantin Moretus, nada menos que el hogar de Christoffel Plantin, impresor del siglo XVI. También recomendamos una visita al Museo de Bellas Artes, que aloja trabajos de Brueghel, Van Eyck, Van Dyck y Rubens, y un paseo por el Zoológico de Amberes, uno de los más antiguos de todo el mundo, con más de cuatro mil animales en su interior.

El turismo de bares y discotecas está cada vez más presente entre los viajeros jóvenes que recorren los distintos puntos de Europa, y si hay una ciudad en Bélgica que tiene mucho que ofrecer en este aspecto, esa es sin lugar a dudas Bruselas. Esta localidad cuenta con tantas posibilidades distintas para disfrutar cuando cae el sol, que se necesita al menos una semana entera para conocerla en profundidad.
Para tener algunos puntos de referencia, es importante mencionar que la noche de Bruselas puede dividirse según los barrios que componen la misma, o el tipo de música que uno prefiere para pasar la velada. En general, si la idea es estar rodeado de turistas de todo el mundo, lo cierto es que la mayoría de los extranjeros se nuclean en las discotecas del centro, siendo que son las más cercanas a los hoteles.
Otra alternativa muy válida es la de concurrir a uno de los muchos bares en los que se presentan artistas en vivo que interpretan distintos géneros musicales, como por ejemplo blues o jazz, dos de los más populares.
Otra de las costumbres que se va haciendo cada vez más aceptadas entre los turistas, es la de reunirse poco después de la cena en cervecerías a disfrutar de uno de los mejores elementos de la cultura belga, para después sí, seguir camino rumbo a un bar o discoteca.












