Italia
Ubicado en la ciudad italiana de Nápoles, en la región de Campania, este palacio de estilo barroco fue encargado en cuanto a su construcción por el rey Carlos VII, para que sirviese como centro administrativo y cortesano del nuevo Reino de Nápoles, además de constituirse en su momento, en uno de los símbolos del poder real local.
Pensando en otorgarle a la dinastía “Borbón-Dos Sicilias”, un palacio real a la altura del de Versalles, el arquitecto escogido para este sitio fue Luigi Vanvitelli, quien siempre destacó por expresar un estilo cercano al neoclasicismo, aunque apostó en este caso, por una predominancia del barroco racionalista.
Cabe destacar que más allá de la construcción del palacio, junto con sus parques y jardines, Carlos nunca vio su proyecto finalizado, ya que debió trasladarse a España para ocupar el trono en sucesión de su hermano, Fernando VI. Desde allí, el palacio sólo era utilizado como estancia veraniega de la familia real, hasta ser anexado al Reino de Italia.
Entonces, el rey Víctor Manuel III decidió donarlo al pueblo italiano, en 1919, y luego de algunas remodelaciones, el palacio fue mencionado junto con los jardines aledaños y el complejo arquitectónico que lo rodea, como Patrimonio de la Humanidad, por la UNESCO, en 1997.
Actualmente es uno de los museos más importantes de Italia, al punto de haber sido utilizado en varias ocasiones como escenario de distintas películas.

Siendo uno de los recintos más antiguos de la ciudad de Milán, la Basílica de San Ambrosio comenzó su edificación entre los años 379 y 386 por pedido del obispo de la localidad, San Ambrosio, en una zona en la que tiempo atrás se había sepultado anteriormente a cristianos martirizados durante las persecuciones romanas.
Posteriormente, entre los años 824 y 860, este recinto sufrió algunas remodelaciones, ya que el obispo Angiberto II hizo añadir un ábside, además de una bóveda de cañón, bajo el cual se desarrollaban las celebraciones litúrgicas. Más tarde también se agregarían al recinto cuatro tímpanos, decorados con estucos del siglo X.
Pero no fue sino hasta el año 1099 cuando la Basílica tomó el aspecto con la que se presenta hoy en día, cuando se la remodeló según las ideas de la arquitectura romana, manteniéndose igualmente las tres naves y tres ábsides correspondientes, además de un cuadripórtico, que son considerados hoy verdaderos tesoros de Milán.
Actualmente, y gracias a algunas tareas de manutención, se trata de uno de los sitios antiguos mejor conservados de toda Italia, motivo por el cual miles de turistas, y no solamente fieles, se acercan cada semana para pasarse por el lugar, tomándose fotografías, y llevando algunos recuerdos que se venden en sus alrededores.

Uno de los palacios más simbólicos de la ciudad de Milán es el Palacio Real, que se encuentra situado en el sur de Piazza Duomo, habiendo sido por muchos siglos sede del gobierno de la ciudad, además de residencia de regentes y actualmente un importante centro cultural, que recibe la visita de miles de turistas cada día.
En lo que refiere más precisamente al Palacio, éste se encuentra abierto al público, que puede observar además de algunas de sus más bellas salas, como por ejemplo la “delle Cariatidi”, las distintas obras de restauración del recinto, que han comenzado hace más de dos décadas, a fin de devolverle el esplendor que supo ostentar antes de ser bombardeado durante la II Guerra Mundial.
La entrada al recinto tiene un costo de ocho euros, considerando que permite también el ingreso a su fascinante museo, que alberga exposiciones temporales de gran envergadura. Su interior, mientras tanto, se distribuye en diáfanas salas decoradas con frescos y estucos.
En lo que refiere a los horarios de apertura al público, el recinto se halla disponible todos los días de la semana, desde la mañana hasta entrada la noche, excepto los lunes, cuando abre sus puertas pasado el mediodía.
La cantidad de transporte público que lleva al lugar, en tanto, es infinita, y se encuentra disponible desde cualquier punto de la ciudad.

Este hermoso recinto, que renovado casi por completo hace tres años, dispone de un total de 76 habitaciones, siendo todas ellas amplias y espaciosas, como por ejemplo el vestíbulo, que a su vez da a un ascensor que conecta con las distintas plantas del recinto, además de llevar claro, al área de recepción 24 horas, caja fuerte, cafetería, salón de desayunos, entre otros.
Cabe destacar, además, otros servicios adicionales, como por ejemplo Internet WLAN, servicio de habitaciones y de lavandería y plazas de garaje de pago. Incluso, en estos meses se han mejorado algunas propuestas, entre las que se encuentran la puesta en escena de un precioso bar salón, ideal para tomar aperitivos de día, o cenar románticamente por la noche.
Las habitaciones, ya sea que se trate de las superiores, o de las estándar, cuentan con baño con bañera y secador de pelo, aire acondicionado, calefacción individuales, teléfono de línea directa, TV vía satélite, conexión a Internet, minibar y caja fuerte. Para elección del cliente, queda elegir el dormitorio con balcón o terraza.
En lo respectivo a la situación geográfica del Nasco, debemos mencionar que se halla en el corazón mismo de la moda de esta ciudad italiana, con excelente conexión con las áreas comerciales y de locales nocturnos. De hecho, las paradas de transporte público llevan al casco viejo de Milán, y parajes como el estadio de San Siro se hallan realmente cerca.

El castillo sforzesco de Milán se encuentra en el casco antiguo de la ciudad italiana de Milán, alberga en la actualidad un museo de arte, aunque se trata de un paraje turístico en sí mismo, sobre todo si consideramos que su estructura fue construida en el siglo XIV por Francisco Sforza, aunque más tarde sería modificada en varias ocasiones, además de sufrir innumerables atentados.
En su interior, pueden verse maravillas como el último trabajo de Miguel Ángel, denominado “Piedad Rondanini”. Además, en la sección del Museo dedicada a las Artes Aplicadas, ubicada en el antiguo salón de baile, existen colecciones de instrumentos musicales; y en el Arqueológico, objetos del Neolítico, la Edad de Bronce y la Edad de Hierro.
Si nos encontramos en Milán, y estamos pensando en la posibilidad de visitar este espacio, debemos considerar que el mismo se encuentra abierto al público todos los días de la semana, desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde de manera corrida, y si bien la entrada al castillo es gratuita, se deben abonar tres euros para ingresar el museo.
El castillo se halla en Piazza Castello, 3, y para llegar allí se puede utilizar casi cualquier transporte público, desde el metro, con sus líneas 1, estación Cairoli, o línea 2, estación Lanza.
En tranvía, las líneas que te depositan en el lugar son las 1, 2, 4, 12, 14 y 19; y por último, en autobús puedes desplazarte en las 18, 50, 37, 58, 61 y 94.

Este importante edificio histórico que alberga las colecciones del Museo Municipal de Arte Antiguo en Turín, permite al viajero recorrer tanto la historia de los distintos ambientes de la ciudad, como encontrar el significado de las obras de arte que dichos ambientes albergan, gracias a sus cuatro plantas que están consideradas como de lo más importante del tesoro cultural nacional.
Cabe destacar además que este Palacio se halla en una zona privilegiada de la localidad, más concretamente en Piazza Castello, 10122; en pleno centro de la misma. De hecho, allí, las zonas abiertas al tráfico están reguladas por restricciones y prohibiciones, aunque el transporte público no te dejará muy lejos, así que no hay de qué preocuparte.
Para arribar al Museo desde la estación de tren, lo mejor es tomar las de Porta Nuova o Porta Susa, que permiten llegar a pie al lugar desde Via Roma y Via Garibaldi respectivamente. No obstante, si tu idea es acudir en autobús, las líneas recomendadas son las siguientes: 11, 12, 51, 56, 61 y 68.
Si tienes la suerte de contar con un automóvil, debemos mencionarte que los aparcamientos más cercanos solamente se encuentran disponibles de pago, siendo además la mayoría de ellos subterráneos.
En cuanto a los horarios de visita, en tanto, el recinto abre sus puertas de martes a sábados de diez de la mañana a seis de la tarde, y los domingos hasta las ocho de la noche, siendo gratis el ingreso el primer martes de cada mes.

Este típico hotel romano, que hasta hace pocos meses se encontraba en obras de remodelación, cuenta con un total de ocho plantas y 106 habitaciones, de las cuales 20 son individuales y 86 dobles. Entre sus servicios comunes, podemos destacar la recepción, el servicio de cambio de divisa y también el ascensor.
En lo que respecta a la ubicación geográfica del recinto, se halla sobre una calle principal, a unos tres kilómetros del caso antiguo de Roma. El aeropuerto de Fiumicino, mientras tanto, se encuentra a poco más de 25 kilómetros, y aunque el centro comercial de la ciudad está algo lejos, el hotel se encuentra muy bien comunicado gracias al transporte público.
Las habitaciones son sin dudas uno de los puntos fuertes de este establecimiento, gracias a sus innumerables prestaciones. Entre ellas, baño con secador de pelo y balcón, además de teléfono de línea directa, televisión por cable, conexión a Internet -con cargo adicional-, minibar con cargo adicional, aire acondicionado, calefacción central y caja fuerte de alquiler.
Los amantes de las salidas también se sentirán muy a gusto en este complejo, con la posibilidad de disfrutar en los alrededores del mismo de varios sitios de ocio y entretenimiento, donde realizar actividades al aire libre.

Este precioso hotel, ideal tanto para cortas estancias de negocios, como para largas junto a la familia en busca de descanso, se halla situado en el corazón mismo de la ciudad italiana de Turín, disponiendo de 40 suites y otras 35 habitaciones de lujo, equipadas todas ellas para brindar el mayor confort a los clientes.
Entre sus prestaciones, no podemos dejar de mencionar que todas las habitaciones ofrecen luz natural y están insonorizadas, ni tampoco que cada una de las mismas permite regular la temperatura por medio tanto del aire acondicionado, como de la calefacción, asegurando así el bienestar ambiental dentro.
Otros de los servicios que se han instalado recientemente en este recinto son el acceso a Internet, tanto en los salones comunes por cable, como en las habitaciones gracias al sistema Wi-Fi, televisión vía satélite, cerradura magnética de las puertas de ingreso a las habitaciones, mesa de trabajo individual y minibar.
Entre los parajes turísticos interesantes que pueden destacarse en la zona de este recinto, se hallan, por caso, la Estación Central Porta Nuova, y también, a tan sólo unos pasos una de las principales sucursales de Fiat, del Centro de Congresos “Lingotto” y del centro comercial “8 Gallery”.

Este hotel, ubicado en pleno corazón de la ciudad de Roma, cerca de la estación de Termini, y a sólo dos minutos a pie de la Basílica Santa Maria Maggiore, nos permite acercarnos a varios de los parajes turísticos más importantes del lugar, como el Foro Romano, o el Coliseo, además de distintos lugares de ocio y entretenimiento.
En lo que hace a su estilo, podríamos definirlo como “urbano”, estando alojado sobre un edificio construido hace dos siglos, aunque completamente renovado en el 2003. El recinto posee seis plantas, y 35 habitaciones, además de un hall de entrada con ascensor y recepción abierta las 24 horas.
Mientras tanto, las prestaciones comunes también son muy interesantes, con una sala de televisión y una sala para desayunar. Los huéspedes también podrá utilizar el servicio de habitaciones y la terminal de Internet; al tiempo que las instalaciones para los amantes de los deportes incluyen un gimnasio muy equipado.
Las habitaciones cuentan con baño y secador de pelo, además de teléfono de línea directa, televisión vía satélite y calefacción central. El acceso al hotel es bastante bueno, con muchas líneas de transporte público que llegan a su puerta, mientras que el aeropuerto Leonardo da Vinci se halla a unos 27 kilómetros del lugar.

Conocida también por su acrónimo, GNAM, este museo de arte moderno y contemporáneo, es uno de los más exquisitos en cuanto a sus colecciones de toda Europa. De hecho, en el mismo pueden observarse obras de Vincent Van Gogh, Giacomo Balla, Renato Guttuso, Giorgio De Chirico, Lucio Fontana y Giuseppe Pellizza da Volpedo, entre otros.
Aunque en un principio el museo estaba ubicado en el Palacio de Exposiciones de Roma, rápidamente el recinto quedó chico, y desde 1915, el mismo se halla en el Palacio de Bellas Artes construido por el arquitecto Cesare Bazzani, con algunas ampliaciones en las décadas del ´30 y el ´70.
En lo que respecta a la actualidad de este museo, debemos destacar que es uno de los parajes turísticos culturales más visitados de Roma, al tiempo que ofrece más de cinco mil obras entre las pinturas y esculturas, además de cerca de 12 mil dibujos y estampas, la mayoría de todos ellos comprados por el estado italiano, y algunos pocos donados por los propios artistas.
Si se le puede realizar una crítica a este lugar es la poca cantidad de obras no pertenecientes a italianos, o también la escasa representatividad de obras unidas a importantes movimientos artísticos italianos de inicios del Siglo XX.
No obstante, gracias a donaciones en estos últimos años, ya pueden apreciarse producciones de de Giacomo Balla, Renato Guttuso, Giorgio De Chirico, Pablo Serrano y Lucio Fontana.


