aguas termales

Hoy desde Viajar por Europa nos dirigimos hacia el condado de Somerset, en Inglaterra, para disfrutar de los excelentes baños termales de la ciudad de Bath, una de las más importantes por su historia (los manantiales tan apreciados por los romanos y utilizados para construir sus famosos “baños termales) y los templos que se han construido en los alrededores.
El primero de los templos que se encuentra fue levantado por los celtas, quienes también aprovechaban la pureza de los manantiales para refrescarse y curar distintas dolencias, según la creencia popular.
Durante gran parte de la historia, la región de Bath fue utilizada exclusivamente por nobles y adinerados que aprovechaban el complejo de aguas termales para disfrutar de la relajación y los hermosos paisajes.
El primer manantial, según los distintos análisis de historiadores y eruditos, estaba dedicado a la diosa Sulius (Minerva, según los romanos) y en un principio el nombre de la ciudad era Aquae Sulis (Aguas de Sulius). De está época, sobre el 43 antes de Cristo cuando llegaron los invasores romanos, data La Gran Terma, uno de los principales referentes para el turismo en Bath.
Las termas romanas de Bath son una muestra excelente de la cultura y la historia de la humanidad, y por tanto han sido declaradas Patrimonio por la UNESCO. Sin embargo, el imponente edificio solo puede ser visitado en forma de Museo, para proteger sus instalaciones. Es un paseo hermoso, que termina dando el puntapié inicial a una visita a la exquisita ciudad, repleta de bares, cafes y una activa vida nocturna. En nuestro próximo viaje, hablaremos sobre un centro de relajación y balneario con aguas termales donde realmente podamos bañarnos.
