Albania

En el sudeste del continente europeo nos encontramos con Albania, un pais que limita con Montenegro, Servia, Kosovo, Macedonia y Grecia. Sus costas descansan a orillas del Mar Adriatico en la zona oeste, y sobre el Mar Jonico al suroeste.
Esto ultimo es uno de los puntos mas populares del pais, sus playas, ya que sus costas es de gran interes turistico y atraen a veraniantes que quieren disfrutar de sus pueblos situados en la montaña de laberinticos relieves. En las epocas invernales la temperatura baja tanto que estas montañas se cubren en nieve en las cumbres.
Albania fue hasta hace poco un lugar poco visitado, por eso es que un plus representa el hecho de que recorrer sus tierras es casi una aventura, por otra parte es un lugar barato, por lo que viajar alli no supone grandes presupuestos para el viajero.
Hay mucho para hacer en Albania, en un viaje que ademas permite conocer mucho mas sobre su cultura regional e historica. No te pierdas mas adelante, mucho mas sobre los encantos de este pais europeo de gran encanto.

Seguimos explorando destinos exóticos y maravillas de la naturaleza y la cultura, y nuestros viajes nos llevan en esta oportunidad hasta la ciudad de Kruja, en Albania.
Desconocida para muchos, la ciudad es famosa por haber resistido durante años los ataques de las tropas otomanas. Casi 35 años de conflicto entre 1433 y 1478, Kruja resistió cuatro sitios y luego se rindió tras la muerte de uno de los héroes nacionales más importantes de Albania: Skanderbeg, quién falleció combatiendo a los invasores.
La belleza natural de los paisajes de Kruja, que recorre las laderas del monte creando una urbe única, la ha convertido en uno de los centros turísticos más importantes del país.
Entre los edificios históricos y culturales más importantes se encuentran el antiguo castillo de Kruja, que hoy funciona como museo sobre la vida y obra del héroe nacional, el viejo bazar y la citadela, una verdadera joya de la arquitectura medieval europea.
La figura de Skanderbeg, cuyo nombre real era George Kastrioti, es otro de los atractivos de la ciudad. Capturado por el sultán otomano junto a sus dos hermanos, estudió en la escuela otomana y se convirtió a la religión del Islam. Tras combatir varias batallas en el bando otomano, en 1433 cambió de bando mientras estaba en un combate contra los húngaros, y junto a 300 fieles soldados regreso a Kruja su ciudad natal.
Ocupo el castillo y combatió contra sus antiguos aliados hasta su fallecimiento, en 1466. El castillo recoge diversas obras inspiradas en la vida y obra del héroe de Albania, además de objetos que cuentan la historia de las batallas y la vida en el pasado albanés.

Regresamos a Albania, un país que tiene mucho que ofrecer en materia de turismo cultural y rural. Nuestro análisis de sus principales localidades y puntos de interés esta enfocado en dar a conocer algunas maravillas que se esconden en una nación que, quizás por falta de publicidad, aún no ha explotado al máximo sus condiciones de destino turístico selecto.
La UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad nuestro siguiente destino, la ciudad puerto de Butrint, que durante los tiempos Helénicos y Otomanos fuera uno de los destinos más bulliciosos del Mar Adriático.
Se encuentra al suroeste de Albania, cerca del límite con Grecia, y con las montañas, los lagos y los pequeños bosques crea un clima de misterio y belleza realmente recomendable.
Desde hace algunos años se ha convertido en uno de los centros arqueológicos más trabajados de Alabania, y las recientes investigaciones han derivado en la construcción de un museo que alberga todo tipo de piezas que datan de los albores de la civilización.
En el año 2000 el gobierno albanés estableció el Parque Nacional Butrint y desde entonces se preservó gran parte del patrimonio histórico, logrando excavaciones cuidadas y profesionales, que nada tenían que ver con otros intentos de explotar las bellezas del lugar como los que tuvieron lugar durante el gobierno comunista de Enver Hoxha o cuando las tropas fascistas de Benito Mussolini intentaron explorar la región con fines geopolíticos.
Pese a una historia repleta de conquistas, guerras y desastres naturales, las ruinas de Butrint preservan los rastros de la antigua ciudad griega que floreció y dotó de vida y alegría a centenares de personas en la región, un lugar que hoy en día se preserva gracias a la labor de la UNESCO, el gobierno de Albania y la comunidad, que aprecia una porción de la historia del mundo.

Albania es un destino un tanto exótico en Europa, con algunos paisajes y sitios de interés muy hermosos, aún sigue siendo un lugar que no todos los viajeros han tenido el gusto de visitar.
En un primer acercamiento hay que recomendar los atractivos de la ciudad capital, Tirana, como la Mezquita de Et’hem, o la pirámide de Enver Hoxha.
La primera es un edificio ubicado en el centro de la ciudad, de gran importancia para las comunidades religiosas y para el turismo cultural. Comenzó a construirse en el año 1789, bajo la supervisión del Molla Bey, y en 1823 su hijo Haxhi Et’hem Bey la concluyó.
Cabe destacar su relación con el pacha Suleyman, general del imperio otomano que fundó la ciudad de Tirana en 1614. Para aquella época, la ciudad solo contaba con una pequeña mezquita, los baños públicos, una panadería y algunas casas pequeñas.
La mezquita es considerada uno de los edificios más hermosos de Albania, y tiene hermosas terminaciones exteriores que deslumbran a los visitantes, y las excursiones guiadas permiten disfrutar de los detalles decorativos del interior. Las pinturas y obras de arte de la mezquita están relacionadas con la naturaleza circundante, representando cataratas, árboles, puentes que cruzan ríos, detalles que no son tan habituales en el arte islámico.
Otro importante edificio en la ciudad, aunque mucho más moderno, es la Pirámide de Enver Hoxha, construida por su hija. En un principio iba a funcionar como museo y centro de exposición para los logros de gobierno de Hoxha, sin embargo se ha transformado en una sala para convenciones.
Muchos de los habitantes de Tirana ven a este edificio como uno de los legados de la época comunista y dictatorial albanesa.
