barrios Paris

El viajero no debe tampoco perderse la oportunidad de conocer el famoso Barrio Latino de Paris en su paso por la ciudad, sitio que se ubica en el 5º distrito de la ciudad francesa, muy cerca de la Universidad de La Sorbona, hacia el lado izquiero del rio Sena.
El Barrio Latino se denomina de esta forma desde los tiempos de la Edad Media dado que era alli donde los estudiantes utilizaban el latin como su lengua academica, y es por ello mismo que hasta la actualidad en ese barrio residen mayormente estudiantes universitarios.
Los estudiantes tienen una gran presencia en Paris desde el Barrio Latino sobre todo gracias a su militancia politica que genera movimiento estudiantiles sobre todo durante el siglo XIX y XX, tiempos en los cuales se levanto una doctrina revolucionaria que tuvo como escenario el Barrio Latino.
En el Barrio Latino el turista podra conocer una gran cantidad de monumentos, edificios de interes, esculturas y sitios especificos que destacan por diversos hechos historicos, por lo que hay mucho para recorrer ademas claro de una buena cantidad de locales, tiendas, sitios de entretenimiento, restaurantes y bares.

Este lugar fue uno de los cabarets más destacados, históricos y reconocidos de los comienzos del siglo pasado, su nombre hace referencia al molino de la galleta el cual se encuentra emplazado en el barrio de Montmartre. Una construcción que no ha perdido su figura y se mantiene intacta y amerita su recorrido por París.
Este barrio parisino fue caracterizado siempre por su servicio al ocio de los visitantes con un gran número de locales prestados para la diversión, además del archí conocido Mouline Rouge, se destaca Mouline de la Gallete denominación que recibió porque se brindaba una galleta de maíz de centeno con un vaso de leche a los lugareños y visitantes de la colina de Montmartre. El cabaret empezó a funcionar luego que cerrara el molino de trigo y tuviera un paso fugaz una vendimia.
Precisamente Montmartre posee este nombre desde la Roma antigua, lo cual delata lo anticuado que es este barrio. Aunque anteriormente se lo conocía como Mons Martyrium, monte de los mártires. Poseedor de muchas parroquias y conventos fueron destruidas en la Revolución Francesa de las que hoy no quedan prácticamente ningún rastro. Pues hoy el barrio se caracteriza por ser puramente comercial, donde en cualquier esquina se puede encontrar un café, restaurante o cabaret.
Algo más que destaca a este barrio es el cementerio que hoy posee 11 hectáreas, el mismo está ubicado al comienzo de la Reu Caulaincourt en la plaza Clichy. Al comienzo estuvo en una mina abandonada donde en sus galerías se colocaron muchos cuerpos caídos clandestinamente en los motines de la Revolución.
El cabaret fue muy conocido y visitado por muchas celebridades de la época que pintores de prestigio se animaron a retratarlo. Pierre-Auguste Renoir fue con su estilo impresionista que retrató de manera casi real un día de fiesta en Mouline de la Gallete

Las ciudades antiguas y centros de naciones como la francesa cuentan con recónditos espacios o barrios que valen la visita a la localidad solamente para conocer algunos de sus más guardados secretos.
Más allá de las cualidades culturales y atractivas para los viajeros que analizaremos a continuación, es ideal la posibilidad de poder alojarse en este mismo barrio, para respirar la vida de estas calles, además del sentir de su gente, aislada casi por completo de lo que es el centro de París.
La colina que se ubica en las inmediaciones de este barrio brindas las mejores perspectivas del mismo, como por ejemplo la inconfundible cúpula blanca de la iglesia del Sagrado Corazón. La capilla de Saint Pierre, lugar de nacimiento de la orden de los Jesuitas, es otro de los parajes recomendados. El apartado artístico de Montmartre también es increíble, habiendo sido lugar de existencia de escritores como Julio Cortázar, y artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí y Vincent Van Gogh.
Por otro lado, el Moulin Rouge y el Moulin de la Gallette, antiguos burdeles y hoy centros turísticos, se erigen como uno de los más famosos espacios de estas calles, hechas de piedras y adoquines que se conservan como hace cientos de años. Ya en las afueras de esta parte de la localidad se han impuesto varios centros comerciales para pasar antes de abandonar el mismo, con tiendas de souvenirs, hoteles alojamiento, y restaurantes con distintas cartas.


