Basílica de Santa María la Mayor

Son tantas las expresiones religiosas de importancia que existen en Roma, que muchas de ellas son consideradas desde hace décadas además como parajes turísticos imperdibles a la hora de visitar la capital italiana, y mucho de esto pasa a la hora de referirse a la Basílica de Santa María la Mayor. En este caso además, destaca especialmente por mantener la misma estructura edilicia con la que fuera reconstruida en el siglo XIV.
De hecho, se trata de una de las pocas construcciones dedicadas al culto en toda Roma, que no sufrió modificaciones en su aspecto arquitectónico una vez terminadas las obras iniciales.
Su alzado, sin embargo, no corrió la misma suerte, ya que a fin de poder aumentar las dimensiones del edificio, fue modificado una y otra vez, especialmente tras el terremoto que afectara la ciudad hace ya 500 años.
En lo que respecta a la arquitectura, varios especialistas destacan esta Basílica por ser una de las que comprende mayor cantidad de estilos en cuanto a sus formaciones originales.
Los mosaicos, cerca del altar y que describen vivencias de la Virgen María, son una de las principales atracciones para los extranjeros. El techo de la capilla además está decorado con parte del primer oro que Cristóbal Colón llevó a Europa desde América.
Más imagenes:


