Burdeos, la hermosa ciudad portuaria

Una de las ciudades más hermosas de Francia, sin hablar de la espléndida ciudad capital, es Burdeos, en el sudoeste del país, con su ambientación portuaria y sus edificios históricos.
La ciudad esta atravesada por el río Garona, y su puerto es accesible para diferentes tipos de embarcaciones, entre las que destacan los buques y cargueros, aunque Burdeos es más bien un punto de pasada, ya que suelen detenerse más hacia el sur, en Bassens.
En los últimos años la ciudad ha comenzado una serie de incrementos en la aglomeración de ciudadanos, y la urbanización hace que año a año se encuentren nuevos edificios y conjuntos de casas que albergan una población que supera ampliamente el millón.
La ciudad fue fundada en el siglo III a. C. con el nombre de Bituriges Vivisques por una tribu gala. Su momento histórico y cultural de mayor importancia fue a mediados del siglo XVIII cuando el comercio con las Indias orientales se encontraba en su apogeo, el puerto de Burdeos supo aprovechar al máximo los beneficios e inclusive fue la capital del gobierno durante la Primera Guerra Mundial.
Algunos de los puntos de interés en la ciudad incluyen el Puerto de la Luna (declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), la Torre Pey-Berland, la basílica de Saint-Michel, la Catedral de San Andrés y el Museo de Aquitania, entre otros.
Durante el siglo XVI la actividad literaria tuvo algunos grandes exponentes salidos de Burdeos, y entre el más destacado se encuentra Montaigne, quién publico sus “Ensayos” en 1580 y fue alcalde entre 1581 y 1585.
También se redacto la internacionalmente reconocida obra de “El espíritu de las leyes” del Barón de Montesquie en esta ciudad, cuna de la cultura y la economía medieval francesa.
