Catedral de San Pablo

En un viaje a Londres no puede faltar una visita a la Catedral de San Pablo. Solo en su exterior este templo es digno de ir a ver, e incluso visitar la cafetería que se encuentra en el sótano donde hay monumentos muy interesantes marcando las tumbas que allí hay. Se puede caminar por los jardines y ver muchos otros edificios y plazas de interés en esa área de Londres.
Este no es el primer templo religioso en esta localidad, realmente es al menos el tercero.En el año 604 el obispo de Londres, en acuerdo con el rey, hicieron construir el templo de la catedral. Ese edificio fue destruido por un incendio en 1087.
La nueva catedral, a la que se le refiere por Old St. Paul's Cathedral o Antigua Catedral de San Pablo, fue un enorme edificio de estilo normando y no se terminó hasta el siglo XIV. Se hicieron planes para modificar su arquitectura, proponiéndose el sustituir la torre en el centro por una cúpula.
Una semana después de haber sido aceptada la reconstrucción sucedió el incendio de Londres en 1666, terminando ese templo con la misma suerte que el anterior. De 1675 a 1710 se construyó el templo que hoy existe. Durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, milagrosamente, fueron pocos los daños sufrido por esta obra maestra de la arquitectura neoclásica.
El largo de la iglesia en su interior es de 152 metros, la cúpula tiene 30 metros de diámetro y su cúspide está a una altura de 111.5 metros. Entre los cientos de sepulturas en la cripta de esta iglesia están la de Wren, arquitecto de la catedral, la del almirante Nelson y la del duque de Wellington.
Llegar hasta esta iglesia es bien sencillo ya que hay una parada del metro próxima a sus jardines.
Todo esta bien señalizado y la catedral es tan grande que tan pronto sale uno de la estación del metro es imposible no orientarse.
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