catedrales Francia

Conocida como la catedral de San Pedro y San Pablo, este edificio se ubica en la ciudad francesa de Nantes, siendo iniciada su construcción en 1434, aunque la misma no se terminaría hasta 1891. No obstante, y al contrario de lo que podría creerse, se mantuvo la coherencia arqutectónica que la ha llevado a sobresalir en el mundo entero.
Incluso, antes de estar terminada, en 1862, la Catedral fue declarada por el Gobierno Francés como Monumento Histórico del país gracias, por ejemplo, a sus dos torres de aspecto masivo, rematadas por una terraza superior cada una de ellas; o su fachada llena de plegarias de fieles desde hace cientos de años.
En lo referente a su espacio dentro de la historia francesa, no podemos dejar de mencionar que en el mismo sitio, Nicolás Fouquet fue arrestado por d'Artagnan el 5 de septiembre de 1661 por orden de Luis XIV de Francia.
También es de mencionar que en enero de 1972, se produjo un terrible incendio en el techo de la Catedral, que si bien fue controlado rápidamente por los bomberos, daño la carpintería del tejado.
Pero a partir de allí, se llevaron a cabo en el lugar las reconocidas como “obras de restauración más importantes sobre interiores catedralicios en el territorio francés”, que le han devuelto su esplendor histórico.

Conocida oficialmente como la Catedral de San Andrés, se trata de un edificio de marcado estilo gótico, que se encuentra situada en la ciudad francesa de Bordeaux, siendo uno de los principales monumentos de la misma. Además,desde 1998 es considerada Patrimonio de la Humanidad como parte del sitio Caminos de Santiago de Compostela en Francia.
La construcción de esta Catedral comenzó a finales del silo XI, siendo consagrada recién en 1096 por el Papa Urbano II. La misma fue concebida a partir de una planta con forma de cruz latina, y una única nave, de más de 120 metros de longitud, ya que la construcción de sus dos torres fue abandonada al poco tiempo.
Cabe destacar que, desde tiempos muy antiguos, la Catedral se estableció como un sitio reservado para ceremonias de importancia, como por ejemplo la boda entre Leonor de Aquitania y el futuro rey Luis VII de Francia, en 1137, aunque con el paso del tiempo hoy en día sólo pueden verse, en su estado natural, los muros interiores de la nave principal.
Lamentablemente, luego de algunas refacciones sobre el recinto, se decidió vender los órganos originales de la capilla para recaudar fondos. Cabe considerar que hasta 1535, se los consideraba los más valiosos pertenecientes a la Cristiandad en todo el mundo.

Conocida como la catedral de San Pedro y San Pablo, este edificio ubicado en la ciudad francesa de Nantes fue construida en 1434, aunque la misma no se terminaría hasta cuatro siglos más tarde, concretamente en 1891.No obstante, y al contrario de lo que podría creerse, se mantuvo la coherencia arquitectónica que la ha llevado a sobresalir en el mundo entero.
Incluso, antes de estar terminada, en 1862, la Catedral fue declarada por el Gobierno Francés como Monumento Histórico del país gracias, por ejemplo, a sus dos torres de aspecto masivo, rematadas por una terraza superior cada una de ellas; o su fachada llena de plegarias de fieles desde hace cientos de años.
En lo referente a su espacio dentro de la historia francesa, no podemos dejar de mencionar que en el mismo sitio, Nicolás Fouquet fue arrestado por d'Artagnan el 5 de septiembre de 1661 por orden de Luis XIV de Francia.
También es de mencionar que en enero de 1972, se produjo un terrible incendio en el techo de la Catedral, que si bien fue controlado rápidamente por los bomberos, daño la carpintería del tejado.
Pero a partir de allí, se llevaron a cabo en el lugar las reconocidas como “obras de restauración más importantes sobre interiores catedralicios en el territorio francés”, que le han devuelto su esplendor histórico.

Situada en el cuarto distrito de París, esta catedral es una de las más antiguas en Francia pertenecientes al estilo gótico, además claro, de haberse constituido con el paso del tiempo en un paraje turístico de excepción.
Su construcción comenzó en 1163, y finalizó en 1345, siendo dedicado el recinto a María, Madre de Jesús, y de ahí su nombre justamente.
Esta catedral, además, se sitúa en la pequeña Isla de la Cité en París, Francia, la cual está rodeada por las aguas del río Sena, aunque para ser sinceros, es bastante fácil llegar al lugar por la gran cantidad de transporte público disponible en la capital francesa. El precio de la entrada al lugar es gratuito, aunque sí cuesta 5.50 euros ingresar a las torres.
Cabe destacarse, en lo que hace a los horarios de la Catedral, que la misma se halla abierta para el público todos los días de 7:45 a 18:45, mientras que el sector de las torres lo está desde las 9:30 y hasta la misma hora. Su dirección, más concretamente, es place du Paris Notre-Dame 75004.
Para llegar a Notre-Dame en metro, te recomendamos las estaciones Cité y Saint Michel, de la línea 4; o también la Chatelet, que se halla en el recorrido de las líneas 1, 4, 7, 11 y 14.
Si piensas hacerlo en ferrocarril, en cambio, debes bajarte en la estación Saint Michel, correspondiente a las líneas B y C. Por último, en bus, te llevan el “Balabus”, la línea 47, o en otro caso, las siguientes: 21, 38, 85, 96, 24 y 27.

Esta construcción francesa, que data del siglo XIII, es una de las más pintorescas visitas que todos los que tienen la oportunidad de desplazarse hacia Amiens puede llevar a cabo, sobretodo por el muy buen grado de conservación que presenta la obra.
Se trata además de un monumento que tiene un importante valor simbólico para los habitantes de la localidad, por lo difícil que fue obtener los terrenos y el permiso para la edificación.
Con un marcado estilo gótico, los historiadores que siguen esta corriente aseguran que estamos en presencia de la última gran construcción perteneciente al mismo de esta zona de Europa, o como mínimo la más moderna de las que aún siguen en pie.
Teniendo en cuenta que otras catedrales, como la de Notre Dame, fueron tomadas como parámetro para la edificación de ésta, se tuvo la posibilidad de hacerla aún más grande en cuanto a sus dimensiones, siendo la más alta de estilo gótico de todo el continente.
Además, existen numerosas creencias en torno a esta catedral ya que fue ampliamente bombardeada durante las dos guerras mundiales, y en varias ocasiones hasta se pensó en derribarla por los fuertes daños ocasionados en su estructura, que de todos modos no cedió.
En el año 1981 la UNESCO declaró a la Catedral de Amiens como Patrimonio de la Humanidad, motivo por el cual pasó a ser incluida en muchas de las propuestas de viajes a Francia de las agencias de turismo.


