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cementerios y mausoleos



Hoy en Viajar por Europa hablaremos sobre una paseo diferente, no recorreremos un majestuoso edificio clásico, ni una plaza que congrega todos los días a locales y extranjeros para disfrutar y apreciar sus hermosos escenarios.

Hamburgo, la ciudad alemana, cuenta con el impresionante cementerio Ohlsdorf, uno de los más grandes del mundo. Testigo de una de las costumbres más populares para rememorar a nuestros muertos, a diferencia de otras cultura que prefieren quemarlos u otras prácticas.

Con un área de más de 400 hectáreas, se han contabilizado cerca de 982.117 tumbas y un número cercano a la mitad para cremaciones y ceremonias en el complejo.

Las calles internas recorren casi 17 kilómetros y fue fundado en 1877. En un principio fue pensado como cementerio para las diferentes regiones cercanas a Hamburgo, una de las ciudades más hermosas del país. El crecimiento se dio principalmente en 1923 cuando diversas tumbas de otros cementerios fueron trasladadas al predio de Ohlsdorf.

Los monumentos y tumbas importantes obviamente son varias, desde Memoriales por las Víctimas de la Persecución Nazi hasta un Memorial de las Víctimas del Incendio de Hamburgo (una fosa común donde descansan los restos de los fallecidos en la tragedia).

Pasear por las callejuelas de Ohlsdorf es una experiencia única, no solamente por la importancia sentimental y religiosa, sino por sus cuidadas formas y un diseño llamado a conservar y homenajear a nuestros seres queridos fallecidos.

archivo:Friedhof-ohlsdorf.jpg