Dinamarca

Con sus 170 habitaciones, 40 de las cuales son individuales, y su muy moderno equipamiento interno, este recinto es ideal para aquellas personas que viajen por causa de negocios, ya que se halla ubicado a escasos metros de la parada de tren, que lleva directamente al aeropuerto de la capital danesa.
Igualmente, y si tu idea es ir a relajarte al recinto, no podemos dejar de mencionar sus varias comodidades, como por ejemplo un elegante vestíbulo con recepción las 24 horas, ascensor, caja fuerte, cambio de divisa, sala de televisión, conexión a Internet, cibercafé, y restaurante con zona para no fumadores.
Las habitaciones del establecimiento no se quedan atrás tampoco, ya que ofrecen cuarto de baño, teléfono de línea directa, televisión vía satélite o por cable, radio, conexión a Internet inalámbrica y gratuita y calefacción central.
Por último, ahondando en la ubicación geográfica del recinto, no podemos dejar de mencionar que se halla al oeste de la ciudad, muy cerca de bellos parajes turísticos como por ejemplo la estatua de la sirenita, el Palacio Amalienborg, la ópera, Kongens Nytorv y la zona peatonal.

En Dinamarca hay muchos lugares para visitar y deslumbrarse, sin dudas que uno de ellos es el Castillo de Egeskov como ya lo hemos mencionado anteriormente. Por ello, si estás pensando en una escapada por Europa en estas fiestas, vamos a contarte las diversas actividades que puedes hacer en el dicho castillo.
El mismo está situado al sur de la isla de Fiona, a unos 30 minutos de Odense. Esta gran fortaleza fue construida hace muchos años y tiene gran cantidad de salas para recorrer y descubrir la historia de sus habitantes.
Es uno de los castillos mejor conservados bajo su estilo renacentista rodeado de agua, lo que hace que su vista al acercarnos sea impresionante. Como ha sucedido con varios de ellos en el siglo XV, fueron edificados como fortalezas para evitar los ataques y también las revoluciones de la época que obligaron a la nobleza a cuidarse de este modo.
Un modo muy sofisticado, pues está compuesto por pilotes de roble, muy resistentes por cierto, pero que se requirieron cientos de ellos para lograr lo que es y es por esto que recibe su nombre Egeskov (bosque de robles). Un lago rodea esta majestuosidad con una profundidad de cinco metros lo que sólo admitía que un puente elevadizo permitiera su ingreso.
El edificio pertenecer al Conde Michael Ahlefeldt-Laurville Big y está abierto al público desde hace 50 años con un sinfín de salas para recorrer y encontrar imágenes o elementos de la época realmente increíbles. El primer lugar que se muestra es el Salón de Caza, donde armas y varias cabezas de ciervos y otros animales denotan la presencia de una familia que les fascinaba dicha actividad.
Luego continuamos por el Salón Amarillo, allí se puede observar el mobiliario de Luis XVI que les fue obsequiado a los condes por su boda en 1875, posteriormente la llamada Sala de Rigborg o también Palacio de Titania por la cientos de muñecas de diferentes tamaños que albergan el lugar y que llevó más de 10 años poder terminar de armarla. Sus propietarios también revelan su atracción por los coches y motos, pues los hay en cantidad y muy bien conservados.
De sala en sala nos podemos pasar todo un día recreando nuestra vista por las cosas maravillosas que encontramos en el Castillo de Egeskov, pero también si nos asomamos a sus balcones podremos apreciar un panorama indescriptible de sus jardines y bosques que lo rodean, siendo un lugar ideal para pasar el día en familia.

De entre los cientos de castillos medievales que pueden visitarse en Europa, el de Egeskov, en Dinamarca, se ubica de seguro entre los tres mejor conservados, por lo que es un paraje obligado para todos aquellos que alguna vez pasan por Dinamarca, e incluso para los mismos daneses de otras provincias. Construido a mediados del siglo XVI, se ha convertido con el tiempo en un maravilloso símbolo arquitectónico, además de un sitio turístico.
Es muy interesante el hecho de que este castillo haya sido construido con un lago artificial alrededor, como se ve en la mayoría de las historias fantásticas de hace tiempo, siendo que la mayoría de estas edificaciones no tienen agua alrededor.
Las sólidas bases realizadas en roble son uno de los secretos para el espectacular mantenimiento del que presume esta obra, y aunque antes sólo podía acceder a su interior a través de un puente,se han instalado puertas para mejorar la llegada de viajeros.
El interior del castillo está claramente dividido en dos sectores, a fin de que ante un eventual ataque enemigo sorpresa, el segundo de ellos quedara aislado, protegiendo a los hombres entre sus paredes cerradas.
La isla Fiona, donde se encuentra esta edificación, basa buena parte de sus ingresos gracias al castillo, ya que es el mayor generador de visitas en la región. A fin de mantener su estado, cada año se realizan tareas de mantenimiento por parte del gobierno local.

Dinamarca es un país situado en Europa occidental en el que viven aproximadamente unos cinco millones de habitantes. La capital de Dinamarca es Copenhague, una ciudad de poco más de un millón de habitantes que está bañada por las aguas del mar del norte.
Este país pertenece a la península de Escandinavia, formada por los países de Finlandia, Suecia y Noruega, siendo el más pequeño de ellos. Además del territorio que está situado al norte de Alemania, también tiene varios cientos de islas situadas en el mar del norte.
El paisaje que puede contemplarse en Dinamarca es de extensos valles con abundantes bosques y por lo tanto un verdor en la gran parte de su territorio. Además de este territorio que hemos informado, Dinamarca también está formada por las islas Groenlandia y Feroe que aunque gozan de su propia autonomía también forman parte del territorio danés.
El territorio danés está bajo la constitución de una monarquía y el gobierno está presidido por un primer ministro. El idioma hablado es el danés aunque gran parte de la población habla perfectamente tanto el inglés como el alemán.

Hoy volvemos a visitar la ciudad de Copenhague, en Dinamarca, para dejarnos vislumbrar por la majestuosidad de la Iglesia de Nuestra Señora, una de las iglesias más importantes de la ciudad y la catedral nacional de Dinamarca.
El diseño actual de la iglesia, que consta de una cúpula, la nave principal y una torre, fue realizado por el arquitecto Christian Frederik Hansen y responde a los lineamientos del estilo neoclásico. Fue terminada en 1829.
Sin embargo la iglesia en sí data de varios años antes, ya en 1187 el obispo Absalon puso manos a la obra para construir la Iglesia Colegiada de Santa María, en lo más alto del pueblo de Havn, más tarde renombrado Copenhague. Hacia 1209 el proyecto fue terminado, y la iglesia de estilo romanesco fue una de las más importantes de la región hasta 1314, año en que un poderoso incendió la estructura.
La primera reconstrucción, con ladrillos rojos y estilo gótico, se concluyó hacia 1388 y años más tarde, durante el reinado de Cristián II, se agregó la torre que remataba los edificios de carácter gótico regados por Europa.
Sin embargo las desgracias seguirían sucediendo en el establecimiento, en 1728, a razón de una serie de incidentes que acabaron con casi un terció de la ciudad, la catedral de estilo medieval fue totalmente destruida. En 1807, además, las guerras napoleónicas también se desquitarían con la reconstruida catedral, y los bombardeos del Almirante James Gambier terminarían de destrozarla una vez más.
Así llegamos al año 1817 cuando Christian Hansen comienza a trabajar, a pedido del magistrado de la ciudad, en la reconstrucción en estilo neoclásico de la catedral. Además, el famoso escultor Bertel Thorvaldsen seria el encargado de crear estatuas para representar a Jesús y sus apóstoles, y con ese maravilloso equipo de profesionales y artistas, la Iglesia de Nuestra Señora en Copenhague se convirtió en una de las iglesias más importantes de Dinamarca y de la región escandinava en particular.




