El Castillo de Bonaguil

Siendo uno de los ejemplos más claros y antiguos de lo que fuera la arquitectura de hace varios siglos en suelo francés, el Castillo de Bonaguil se ha convertido décadas atrás en uno de los principales atractivos turísticos que presenta este país.
Ubicado en la hermosa región de Aquitania, el espacio donde se construyó la edificación fue planeado de forma consciente, ya que se encuentra elevado del suelo y cubierto por formaciones rocosas que lo resguardan.
Comenzadas las obras en el siglo XIII, 200 años después se realizaron varias modificaciones en la estructura del castillo, ya que si bien se trataba de uno de los más bellos de la época, presentaba algunas falencias en cuanto a sus previsiones de seguridad. Sin embargo, en ningún momento de la historia este monumento fue atacado y es por eso que se conserva en un impresionante estado.
Si bien desde comienzos del siglo anterior era común que los franceses se desplazaran para conocer el interior del castillo, con la condecoración como “Patrimonio de la Humanidad” que le fue otorgada por la UNESCO, su fama alcanzó trascendencia internacional, y hoy es común que muchas de las empresas turísticas lo incluyan en sus itinerarios.
Está abierto generalmente todos los días de la semana, y los precios según la época del año van desde los tres hasta los seis euros.
Más imagenes:


