El Castillo de Clos

Construida bajo las órdenes de Étienne le Loup, lo cierto es que su trascendencia histórica está dada debido a que se trata de la última casa de Leonardo Da Vinci, quien habitara allí entre los años 1516 y 1519, pintando e ideando distintos proyectos de ingeniería hasta su muerte.
Cabe destacar también en el plano cultural que el castillo fue adquirido por el rey Carlos VII de Francia con el propósito de obsequiárselo a su esposa, Anne de Bretaña, alrededor del año 1490, cuando llevaba poco tiempo de estrenado.
No obstante, Da Vinci le otorgó un aura manifiesta de excelencia que no se ha visto afectada posteriormente, siendo además que su habitación se conserva tal cual la dejó hace casi cuatro siglos.
De hecho, una de las piezas más codiciadas de este tesoro testimonial es el retrato de la mujer del marqués de Giocondo o mas conocida como la inigualable Mona Lisa, que se encuentra colgado sobre una de las paredes que da a la cama donde dormía el mismo Da Vinci.
Incluso, en el mismo sótano de este sitio se encuentran algunos de los proyectos a medio terminar del artista, además de modelos dibujados por sus propias manos.
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