El castillo de Óbidos, en Portugal
El castillo de Óbidos en la aldea homónima, en Portugal, supo ser la fortaleza principal de uno de los puertos más importantes del océano Atlántico.
Con el paso del tiempo el relieve característico de la zona alejo la costa, que hoy se encuentra a casi 10 kilómetros, y hoy una imponente laguna separa el castillo, la ciudadela, y el mar.
Desde que ingresamos a la ciudad, atravesando la ricamente decorada “Porta da Vila”, se puede apreciar la paz y el cuidado que las amplias murallas siempre han brindado a sus habitantes y a los viajeros que buscaban refugios en los tiempos en que las amenazas de bandoleros y bárbaros eran moneda corriente.
El castillo de Óbidos es de estilo Manuelino y hoy en día alberga a los visitantes, y se ha transformado en uno de los hoteles más espectaculares de la región.
En el pasado, era una fortaleza medieval que se gano a los ejércitos moros hacia 1148. Un terremoto, en 1755, causo grandes destrozos en la estructura, pero dada la importancia a nivel turístico, cultural e histórico, la comunidad de Óbidos puso manos a la obra para restaurarlo.
También hay que destacar la iglesia renacentista "Igreja de Santa María", donde se caso el rey Alfonso V. Esta excelente obra arquitectónica tiene hermosos frescos decorados por la artista portuguesa Josefa de Óbidos.
La laguna de Óbidos invita a los viajeros a realizar diversas actividades recreativas, ideal para nadar, tomar sol o practicar windsurf (para principantes).
Un destino turístico excelente, muy recomendado para quienes busquen paz, tranquilidad y una buena variedad de puntos de interés.
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