El Palacio Schönbrunn, en Viena

Regresamos al territorio austriaco para apreciar uno de los palacios más grandes y deslumbrantes del país, se trata del Palacio Schönbrunn, en la ciudad capital de Viena.
Se trata de una de las atracciones turísticas más importantes de la ciudad, y año a año congrega a millares de viajeros, que se sacan fotos, pasean por los alrededores y disfrutan de las vistas de este elegante y suntuoso palacio.
La historia del palacio comienza hacia 1569 cuando el Emperador Maximiliano II compra la mansión de Katterburg y decide utilizar los terrenos aledaños como un parque de caza. El nombre que recibió luego, Schönbrunn, significa “el aljibe hermoso” y proviene de un aljibe artesanal que se encuentra en los alrededores y del cuál se sacaba el agua.
Entre los años 1638 y 1643, Eleonor Gonzaga agregó un hermoso palacio a la mansión de Katterburg y a partir de ese momento se comenzó a utilizar el nombre que luego haría famoso el palacio y sus alrededores.
El diseño de los jardines es verdaderamente impresionante, con hermosas flores y árboles, extensas porciones de terreno utilizado por la realeza y las clases altas para pasar tardes de ocio cazando o jugando.
La glorieta y las ruinas romanas, una construcción edificada para darle un estilo propio a los jardines, combinando la estética de unas antiguas ruinas con las nuevas flores y plantas que crecían en al fértil tierra del palacio.
Luego de la caída de la monarquía, en 1918, la República de Austria se hizo cargo del palacio y lo ha conservado como uno de los museos más importantes del país.
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