Estocolmo

La capital sueca ha sido, desde hace varios años, reconocida como una de las ciudades más bellas del mundo gracias a las variantes que tiene para visitar, como al estado en que se mantienen sus espacios para el turista.
Es la mezcla de lo moderno y lo antiguo, lo tradicional y lo sofisticado, como de los salvaje y virgen lo que le da a este punto turístico la magia de ser recorrido. Además de haber sido de esta manera durante muchos años, por lo que es tan conocida, en los últimos tiempos se destacó por su creatividad y dinamismo, creando así una atmósfera llena de música, diseño, moda y gastronomía.
Esta nueva faceta de Estocolmo es la que ha sido venerada por los expertos en turismo, pasado de ser catalogada como un gran pueblo a ser una pequeña ciudad. El archipielado de Estocolmo es conformado por 24 mil islas que crean un paraíso natural en las cuatro estaciones del año. Así como algunas de las tantas islas no presentan instalaciones para el visitante más que puertos y vida de aventura salvaje, en otras se pueden encontrar restaurantes típicos, casas de época y tiendas del rubro rural.
A favor de la comida que brindan los restaurantes, los expertos en el tema afirman que como nunca, éste es el mejor momento, ya que con en aumento del turismo han abierto gran cantidad de posibilidades para ir a comer, los destacados chefs del archipiélago realizan su mejor labor para satisfacer al turista.

Normalmente los turistas que se inclinan por destinos europeos suelen recorrer varios sitios en poco espacio de tiempo e intentando gastar la menor cantidad de dinero posible para poder prolongar su estadía en estos puntos.
La posibilidad de conocer Estocolmo, la capital y ciudad más importante de Suecia, se convierte entonces en una impostergable para quien se precie de haber estado en los sitios más lujosos y confortables del planeta.
Como parte de ese reducido grupo de las llamadas "ciudades alpha", esta localidad ofrece infinita variedad de paseos para sus visitantes, entre las que se encuentran por ejemplo el Museo Vasa, el de Arte Moderno, el Palacio Real o el barrio de Gamla Stan. Otras visitas, si bien hay facilidad de acceso a las mismas, deben reservarse con anticipación.
En ese caso, podemos destacar los paseos que incluyen conocer el barrio Sodermalm, la Iglesa Alemana, uno de los símbolos de la ciudad, alacio Drottningholm, el Parque de Atracciones Grona Lund y la Casa de la Nobleza, entre otros.
Con esta gran cantidad de atraccioners sin costo alguno ya Estocolmo es merecedora de al menos analizar la posibilidad de estar allí una vez en la vida.




