Heraclion

El palacio más importante de la cultura minoica, el Palacio de Knossos, fue hogar del personaje mitológico Minos, y el lugar donde se gesto el laberinto que albergaría al monstruo Minotauro.
El palacio se encuentra cerca de la ciudad de Heraclion, en Creta, y ha sido reformado de tal manera que las diferentes ruinas sean más identificables para el turista, a diferencia de otras ruinas que simplemente están demarcadas y no ofrecen ningún tipo de referencia o señalización para una visita coherente.
La ciudad de Knossos fue una de las más importantes de la región durante las épocas de la Grecia Clásica y Romana, pero gran parte de sus pobladores se mudaron a Heraclion durante el siglo IX.
Las ruinas fueron descubiertas en el año 1878 por el mercader Minos Kalokairinos. Las primeras excavaciones se llevaron a cabo en la Colina de Kephala y a partir de ese momento, con el descubrimiento de la fachada occidental, muchos arqueólogos de diferentes nacionalidades comenzaron a traer sus proyectos a la zona.
El palacio de Knossos está muy relacionado con la leyenda del Minotauro, debido a la importancia de la ciudad Cretense para la mitología, y por el tamaño, el palacio cuenta con más de 1500 habitaciones y ocupa más de 17.000 metros cuadrados.
Los cuartos más famosos del palacio son la Gran Sala del Trono y la sala de la Reina, donde descansa el famoso fresco de los delfines.
El trono de alabastro, las esculturas y los frescos que adornan las distintas habitaciones del ruinoso palacio son una de las principales atracciones de Heraclion, ya que el emplazamiento del complejo palaciego se encuentra en los suburbios.
El museo y los paseos del palacio de Knossos funcionan todos los días de 8 a 18 y los menores de 18 años y estudiantes de Grecia y la Unión Europea pueden hacerlo gratuitamente, pese a que la entrada cuesta tan solo 6 euros.
