La catedral de Amiens

Esta construcción francesa, que data del siglo XIII, es una de las más pintorescas visitas que todos los que tienen la oportunidad de desplazarse hacia Amiens puede llevar a cabo, sobretodo por el muy buen grado de conservación que presenta la obra.
Se trata además de un monumento que tiene un importante valor simbólico para los habitantes de la localidad, por lo difícil que fue obtener los terrenos y el permiso para la edificación.
Con un marcado estilo gótico, los historiadores que siguen esta corriente aseguran que estamos en presencia de la última gran construcción perteneciente al mismo de esta zona de Europa, o como mínimo la más moderna de las que aún siguen en pie.
Teniendo en cuenta que otras catedrales, como la de Notre Dame, fueron tomadas como parámetro para la edificación de ésta, se tuvo la posibilidad de hacerla aún más grande en cuanto a sus dimensiones, siendo la más alta de estilo gótico de todo el continente.
Además, existen numerosas creencias en torno a esta catedral ya que fue ampliamente bombardeada durante las dos guerras mundiales, y en varias ocasiones hasta se pensó en derribarla por los fuertes daños ocasionados en su estructura, que de todos modos no cedió.
En el año 1981 la UNESCO declaró a la Catedral de Amiens como Patrimonio de la Humanidad, motivo por el cual pasó a ser incluida en muchas de las propuestas de viajes a Francia de las agencias de turismo.


