Las ruinas de Aquincum, en Budapest

Budapest, en Hungría, es uno de los destinos predilectos para el turismo en Europa, principalmente debido a sus hermosos paisajes y las decenas de ruinas, museos y monumentos que se dispersan en sus alrededores, bordeados por bosques, lagunas y ríos.
Uno de los puntos de interés más visitados de la ciudad es el Museo y los Jardines de Aquincum, emplazados sobre las ruinas de una ciudad romana homónima con más de 2000 años de antigüedad.
En las diferentes ruinas y edificios que componen el complejo encontraremos pinturas murales, uno de los órganos hidráulicos más antiguos del mundo, y decenas de otras obras de arte que han sido cuidadosamente restauradas por artistas e historiadores.
Además de disfrutar de las intrincadas callejuelas de la que otrora fuera una importante aldea romana, también aprenderemos las principales características del paso del imperio romano por el territorio húngaro.
Los jardines, que combinan hermosos árboles con las decenas de escalinatas que se adentran en lo profundo de la ciudad, y las ancestrales estructuras que aún se mantienen en pie son visitas obligadas. Testigos de uno de los momentos más importantes de la historia occidental.
Los guías turísticos son en extremo amables y el entorno en el cuál se desarrollan las caminatas es idóneo para aprender y relajarse. También es posible visitar el museo monográfico con decenas de trabajos y exposiciones relacionadas con el imperio romano, los antiguos pobladores del territorio húngaro y detalles específicos de la antigua comunidad de Aquincum, actualmente en el territorio de Budapest.
El anfiteatro de la ciudad, los baños termales, todos los puntos principales que toda ciudad romana que se preciara debía tener, se conservan pese al paso de los años. Sencillamente, imperdible.
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