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Montenegro



Es una isla artificial que año tras año va creciendo en el país de Montenegro, muy cerca de la ciudad de Perast.  La Isla de Nuestra Señora de las Rocas es una de las que podemos encontrar  en el interior de la bahía de Boka Kotorska.  

El nacimiento de esta isla data de varios siglos atrás cuando algunos marineros un 22 de julio vieron la imagen de la virgen y el niño Jesús en una roca, la noticia comenzó a correr a gran velocidad entre los pocos habitantes de Perast y a partir de entonces lo empezaron a establecer como un santuario en honor a la Santa Madre de Dios, quien es la protectora de los marineros y pescadores.

Desde entonces la isla de Montenegro no ha parado de crecer, pues es tradición para la fecha mencionada arrojar piedras en el lugar para que la superficie aumente, además de rocas hay restos de barcos viejos hundidos. Este singular y muy particular evento atrae a un sin número de personas todos los años, pero incluso en otras épocas para disfrutar de sus distintas estaciones.

En 1452 se construyó una iglesia que con el trascurrir de los años y siglos fue sufriendo diferentes trasformaciones, pero sin perder la esencia barroca de la época, por esto y el motivo que encierra a la isla le permitieron que fuera declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, junto a la isla de Kotor.  En su interior podremos percibir que el tiempo no ha pasado y ver una pintura del siglo XV realizada por Lovro Dobric en referencia a Nuestra Señora de las Rocas.

En verano se pueden  aprovechar muy bien sus aguas calmas para realizar alguna experiencia en embarcaciones, arrojarse al agua y disfrutar del sol sin ningún problema, o bien escalar y caminar por sus maravillosas montañas, pero al momento de alojarse habrá que dirigirse a Kotor, Kamenari  o Herceg Novi.

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Ubicada al noreste de Montenegro esta pequeña pero cálida ciudad nos ofrece un recorrido sin igual por sus apacibles y amplias calles, que nos mostrará su rica historia a través de sus monasterios e iglesias que datan de muchos siglos atrás. Un lugar para encontrar la paz y relajarse en esta época donde los deportes de invierno son el fuerte de Berane.

Aquí parece que el tiempo se detuvo hace mucho, pues sus construcciones antiguas se mantienen inmutables, el patrimonio cultural e histórico forman sitios arqueológicos, monumentos religiosos, numerosas estructuras indígenas de arquitectura étnica en aldeas y katunes (tierras de pastoreo en verano), cabañas de madera y molinos de agua. Cada uno de estos lugares no tiene desperdicio y se agigantan ante las imponentes montañas que rodean la ciudad, haciendo un paisaje sin igual y más en época invernal.

El monasterio Đurđevi Stupovi, fue cimentado a finales del siglo 12 por el sobrino de Stefan Nemanja, Stefan Prvoslav, es la  más valiosa de las estatuas históricas y culturales de esta ciudad. También otro lugar que obliga a echarle un vistazo es la mezquita de Petnjica, edificada en el siglo 16, y el monumento de la libertad Jasikovac con 40 bloques de granitos situados en redondel alrededor del obelisco de 18 metros de alto que simboliza la bala.

Para poder alcanzar y ver la majestuosidad de esta tranquila ciudad debemos dirigirnos a lo más alto, tomarnos las telesillas que nos llevarán a los lugares de esquí en Skrivena y Smiljevica. Y por supuesto aprovechar la oportunidad de practicar esta actividad, que es uno de los fuertes que tienen Berane en invierno, así como lo es el senderismo, y el ciclismo de montaña.

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Hoy en Viajar por Europa nos vamos hasta Montenegro, un estado que durante años estuvo sumido en el conflicto y que hoy en día comienza a abrirse al turismo y a una nueva forma de vida política y social.

Repleto de escenarios deslumbrantes, edificios históricos y rutas para los amantes del senderismo y los paseos al aire libre, analizaremos algunas de sus ofertas en general, sus principales atracciones para el turismo internacional y la historia que configuró esta nación báltica.

Nuestra primera parada en el itinerario es el pueblo costero de Ulcinj, con sus extensas playas y bellas panorámicas que le han ganado un puesto entre los “31 lugares a visitar en 2010” del diario New York Times.

Ulcinj se encuentra en la costa sur de Montenegro, es una aldea que ha crecido hasta llegar a los casi 10.000 habitantes y que disfruta de uno de los públicos más activos, siempre encontraremos bañistas, jóvenes paseando por las calles paralelas a la costa o disfrutando del sol y la arena, con una extensión de playas de más de 280 kilómetros en todo Montenegro y algunas zonas reconocidas a nivel internacional como Velika Plaza (la playa más grande del país que se extiende entre Port Milena (Ulcinj) hasta el río Bojana.

El pueblo de Ulcinj conserva los rasgos de un castillo medieval, y dicha estética se corresponde con la historia turbulenta que ha tenido la región. Formó parte del Imperio Bizantino, fue conquista por los turcos otomanos y finalmente logró su independencia en 1880.

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