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Estambul, en Turquía, es conocida como “la ciudad de las mil mezquitas”. Una verdadera joya de la arquitectura musulmana que, por su importancia y variedad de paisajes y escenarios, posee una gran variedad de paquetes turísticos para esta Semana Santa 2010.
En los últimos años, la ciudad ha comenzado a sufrir una gran transformación, a medida que las costumbres occidentales se hacen lugar entre las tradiciones musulmanas que aún predominan. Pero la ciudad sigue defendiendo sus propios rasgos, dando cuenta de siglos de historia, de belleza, guerra y secretos.
Algunos de los paquetes para disfrutar las escapadas de Semana Santa incluyen visitar Estambul para conocer puntos de interés mundialmente famosos, como la Mezquita de Bezayit, o el Gran Bazar.
La Mezquita Azul, situada frente a la Iglesia de Santa Sofía, es una bellísima estructura diseñada por Sedefhar Mehmet Aga. Construida para apaciguar a Alá, luego de las derrotas contra el Imperio Safávida, su construcción comenzó en 1609 y fue inaugurada en 1617.
Su interior es una de las bellezas más importantes de la historia musulmana en Estambul, y aprovechando los paquetes turísticos podemos conocer sus alrededores y la historia que rodea a una de las construcciones más bellas del diseño árabe en Estambul.
La Iglesia de Santa Sofía, una visita obligada en la ciudad y más aún durante la época de Semana Santa, es una de las obras más representativas del estilo arquitectónico bizantino. Fue construida entre los años 532 y 537 bajo las órdenes de Justiniano I de Constantinopla.

Desde Viajar por Europa seguimos descubriendo los mejores destinos del viejo continente, y hoy le toca el turno a la maravillosa ciudad de Siena, en Italia. Una de las maravillas de la región de Toscana.
Una ciudad que combina los escenarios rurales del interior italiano con la magia de las antiguas fortalezas y pueblos medievales, Siena es famosa por sus museos y monumentos, entre los que se destacan la antigua catedral, el baptisterio de San Giovanni y el Museo Metropolitano, entre otros.
La catedral fue construida entre los siglos XII y XIII y se encuentre entre una de las construcciones más bellas del país. En su interior se pueden apreciar excelentes demostraciones del estilo arquitectónico gótico, así como obras de artistas de renombre como Donatello, Miguel Ángel y Bernini, entre otros.
Luego, y continuando con la exploración por las calles de Siena, hay que mencionar el imponente Baptisterio de San Giovanni, emplazado en la plaza homónima. En su interior, además de una pila baustimal construida en oro, hay unos paneles exquisitamente decorados que recrean paso a paso la vida de San Juan bautista.
El Museo Metropolitano, emplazado en un antiguo edificio del siglo XIV que iba a funcionar como nueva catedral, alberga distintas pinturas y esculturas de artistas de todo el país, y también hay que destacar el hermoso Palacio Público, edificio cuyos salones han sido decorados con obras de Simone Martini y otros pintores, ya sea en forma de frescos, cuadros o esculturas.

Hoy en Viajar por Europa nos volvemos a detener en Francia, para recorrer en detalle uno de los paseos más famosos y reconocidos de París, el de la Torre Eiffel.
Este hermoso monumento fue inaugurado a fines del siglo XIX, un 31 de agosto de 1889 cuando el ingeniero Gustave Eiffel presentó lo que sería su obra más importante, con motivo de la Exposición Universal.
Sin embargo, la torre no fue desde sus inicios reconocida como la estupenda obra de arte e ingeniería que hoy apreciamos, sino que la comunidad parisina se mostró decepcionada por su extraña forma. Al agregarle unas antenas en su punta se evitó su demolición, ya que desde ese momento fue el edificio más alto del mundo, hasta que el Empire State le quitó el privilegió. Pero casi es derrumbada, debido a que la población no llego a entender el diseño o la magnitud de semejante obra.
La torre ha sido utilizada como fuente de inspiración para toda clase de obras, pinturas y poemas dada la magia de sus alrededores, símbolo del romanticismo y de la hermosura de la ciudad de París. Pero también ha habido sucesos extraños, como lanzamientos en paracaídas, experimentos con alas, salto bungee y suicidios, lamentablemente.
La torre está dividida en tres pisos entre los que se reparten diferentes locales, desde restaurantes, como Altitude y Julio Verne, hasta museos históricos con elementos y obras que refieren a la historia de esta obra y del barrio donde se ha emplazado.
El excelente paseo y ascenso hasta la punta de la Torre Eiffel, la vista dominante de la ciudad y la hermosura de las plazas, edificios y fuentes de París, un paseo imperdible y una de las atracciones más emblemáticas de Europa.

Hoy nos toca hablar sobre un edificio de importancia histórica en Bélgica, el Palacio Stoclet, construido entre 1905 y 1911 por el arquitecto Josef Hoffmann.
Diseñada originalmente para el acaudalado banquero Adolphe Stoclet, pronto se convirtió en uno de los edificios más deslumbrantes de Bruselas, la ciudad capital.
Además de dedicarle el tiempo a los negocios, Stoclet era un amante del arte en todas su manifestaciones, y en la obra del arquitecto Hoffmann se reflejan gran parte de esos gustos, además de darle rienda suelta a las posibilidades artísticas del arquitecto, diciéndole que no habría restricciones económicas para la construcción de la mansión.
Considerada una de las residencias más lujosas del siglo XX, en su interior se guardan todo tipo de obras de arte, y su fachada de mármol invita a los viajeros a detenerse y contemplar esta magnífica edificación.
En junio de 2009 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se ha puesto especial énfasis en la protección de las obras de arte que allí descansan, como los cuadros de Gustav Klimt o las esculturas de cobre realizadas por Franz Metzner. Artistas anónimos autores de exquisitas piezas de artesanía y los jardines que armonizan con la estructura principal son solo algunos de los motivos por los cuáles el Palacio Stoclet se ha convertido en símbolo de Bruselas.
La mansión permanece deshabitada desde 2002 cuando murió la baronesa Anny Stoclet, pero de todas maneras visitarla y contemplar su figura desde el exterior, en la hermosa Avenida Tervueren se ha convertido en una tradición del turismo en la capital belga y en monumento indiscutible.

San Gimignano es una pequeña ciudad medieval que se encuentra en la región de la Toscana, en Italia, a pocos kilómetros de ciudades de gran importancia como Siena y Florencia.
Con sus murallas y sus torres, que evidencian los años de intensa actividad en la época medieval, el centro de la ciudad de San Gimignano ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Un símbolo interesante de las luchas sociales y de las ciudades medievales de la Toscana son las torres, 14 en total, que se yerguen a lo largo de S. Gimignano. En el pasado, los nobles competían entre sí construyendo torres, a más altas y grandes significaba mayor poder y riqueza.
En última instancia, estas torres servían como pequeñas fortalezas, puntos de vigilancia u hostales para los viajeros. Al situarse en la cima de una colina, San Gimignano permite, desde lo alto de las torres, unas excelentes vistas del paisaje de la Toscana y sus alrededores.
Además de las torres, de las cuáles se conservan un total de 14 en perfecto estado, la ciudad ha renacido como centro turístico y cuenta con varias iglesias y puntos de interés, entre ellos la Iglesia Colegiata, San Agustín (con obras de ilustres artistas del renacimiento italiano), el Palacio Municipal y las plazas Duomo y Pecori.
La ciudad de San Gimignano comenzó como un pequeño poblado de origen etrusco, que a partir del siglo X entra en las crónicas tras la férrea defensa llevada a cabo por el obispo San Gimignano contra los ataques de los hunos.
Sirvió como punto de parada en las peregrinaciones hacia Roma y el Vaticano y luego fue ganando importancia a nivel turístico, pese a que en la Edad Media sufrió, como toda Europa, la peste negra.

En San Sebastián, España, en la región conocida como “PaísVasco”, visitaremos algunos puntos de interés que van desde los restaurantes más populares (Arzak y Akelarre) hasta algunos monumentos y edificios históricos, así que comenzamos nuestra visita.
En 2009 la obra “El Peine del Viento” cumple ya 32 años custodiando las faldas del monte Urdull y uno de los extremos de la Bahía de la Concha. Diseñada por el artista vasco Eduardo Chillida, la obra consiste en 3 piezas de acero dispuestas para la contemplación y emplazadas en un hermoso paseo costanero que reúne diariamente a los ciudadanos, un punto imperdible de la ciudad, ideal para sacar fotos del mar.
Además de las hermosas vistas de la Ondarreta y de la bahía, una vez en San Sebastián también podemos disfrutar de las exclusivas ofertas en materia gastronómica, ideales para conocer el sabor tradicional del mediterráneo y sus alrededores.
En el restaurante Arzak, por ejemplo, podemos disfrutar de uno de los restaurantes más innovadores de la región. Dedicado continuamente a la evolución y el desarrollo de la comida de auto vasca.
Un poco más tradicional, y con una excelente ubicación en el Monte Igueldo, Akelarre pertenece al reconocido restaurador gastronómico Pedro Subijana. Aquí, el famoso chef, ofrece excelente comida y algunas imágenes sobrecogedoras del Mar Cantábrico que funciona como escenario para una comida inolvidable.
Volveremos a visitar San Sebastián, ya que no alcanza una sola reseña para hablar de todas sus virtudes, pero antes de despedirnos hay que hablar acerca de la hermosa Playa Ondarreta. No es la más visitada, pero se encuentra cerca del Palacio de la Mira y posee arena fina y de gran calidad, al igual que las otras dos (Zurriola y la Concha), pero su lejanía del centro de la ciudad la hacen una elección menos habitual.

Viajamos hasta Lisboa, en Portugal, para apreciar uno de los monasterios más impresionantes de la ciudad: el Monasterio de los Jerónimos en la Plaza del Imperio.
Construido en estilo manuelino por el célebre arquitecto Diogo de Boitaca en el siglo XVI, su nombre completo es Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém y su función principal fue la de servir como conmemoración al regreso de la India del marinero Vasco da Gama.
Gracias a este estilo arquitectónico, combinación del gótico y del renacentista, el monasterio tiene detalles muy floridos y es hermoso a la vista, con elementos que lo hacen único entre los demás edificios históricos de la ciudad de Lisboa.
El Monasterio de los Jerónimos fue construido sobre la ermita de Restelo, lugar simbólico donde Vasco da Gama paso la noche orando antes de salir en su famoso viaje por las Indias.
En el interior del monasterio podemos encontrar los magníficos panteones de Vasco da Gama, del escritor Fernando Pessoa, el rey Manuel I, el poeta Luis de Camoens y su familia, figuras importantes de la historia portuguesa que han sido enterrados con todos los honores en esta magnífica construcción.
Además, dentro del monasterio funcionan los museos de Arqueología y de la Marina, por lo cuál no se trata simplemente de una visita de índole eclesiástica, estamos ante uno de los edificios más imponentes de la ciudad y de una vida y una identidad única en el mundo.
Se encuentra a poco más de 6 kilómetros de la ciudad, en medio de la Plaza del Imperio y un gran número de trenes y colectivos nos dejan a metros de está singular atracción.

Viajamos a Praga, la capital de la República Checa, para visitar uno de los monumentos más importantes de la ciudad, construido en el centro del barrio de Zizkov para conmemorar la victoria del general Jan Zizka y los Hussites contra las fuerzas del papa, en el año 1420.
La plaza, y el monumento en sí, fueron construidos en un período de 3 años entre 1929 y 1932. Sigue el contorno de una empinada colina, y termina en una estatua representando al general Zizka, enfrentada al edificio. Sin embargo, la estatua fue construida en 1950.
Al poco tiempo el monumento se convirtió en un símbolo de la independencia de la república, pese a que los nazis utilizaron las instalaciones para construir arsenal militar y los comunistas como mausoleo para los presidentes comunistas que aún se encuentran allí enterrados.
Además de representar la victoria de Zizka, el monumento funciona también como Tumba del Soldado Desconocido, y allí se realizan diferentes actos en conmemoración a los soldados caídos durante la Segunda Guerra Mundial y otros conflictos bélicos de grandes repercusiones.
El monumento de Zizkov, y la hermosa plaza que lo rodea, es fácilmente accesible en la ciudad gracias al sistema de transporte público, y los trenes de la línea Florenc B y C tienen estaciones muy cerca de la zona.
Es una excelente opción para aquellos que disfruten los paseos al aire libre, las plazas cuidadas y la historia, todo conjugado en un marco de respeto y conmemoración a aquellos que murieron para otorgarle un presente a la nación.

Hoy hablaremos sobre los paseos arqueológicos más importantes de Paphos, en Chipre. Al visitar el antiguo santuario de Afrodita en Paleo Paphos y las ruinas de la ciudad helénica de Nea Paphos estamos reconstruyendo una parte importante de la historia de la civilización en las costas del Mar Mediterráneo.
Chipre ha sido desde siempre un lugar destacado para la historia romana, debido a la importancia de la isla en el dominio marítimo. El conjunto arqueológico de Paphos esta compuesto por una antigua ciudad dedicada a la diosa Afrodita, que data de fines del siglo IV antes de Cristo, y la ciudad que luego se construyó en torno, llamada Paphos.
Las construcciones más llamativas de la zona incluyen un puerto, las murallas y una pequeña necrópolis, además de las basílicas cristianas de principios de la era cristiana, que destacan por los mosaicos, visitados y estudiados por decenas de profesionales y turistas que pueden apreciar años de historia en las imágenes representadas.
Además, recientes investigaciones han hallado ruinas de un viejo teatro romano, un gimnasio fortificaciones de todo tipo, además de los baños de estilo bizantino y de la época medieval, y las tumbas subterráneas y catacumbas.
El parque incluye todo tipo de estructuras que representan lo cuidado y más clásico del arte romano de la construcción, y no solo el santuario de Afrodita, todo un complejo dedicado a la deidad, sino que el diseño y la preservación del parque transforman la experiencia en un verdadero viaje en el tiempo hacia los momentos más importantes de la cultura romana en Chipre.

Albania es un destino un tanto exótico en Europa, con algunos paisajes y sitios de interés muy hermosos, aún sigue siendo un lugar que no todos los viajeros han tenido el gusto de visitar.
En un primer acercamiento hay que recomendar los atractivos de la ciudad capital, Tirana, como la Mezquita de Et’hem, o la pirámide de Enver Hoxha.
La primera es un edificio ubicado en el centro de la ciudad, de gran importancia para las comunidades religiosas y para el turismo cultural. Comenzó a construirse en el año 1789, bajo la supervisión del Molla Bey, y en 1823 su hijo Haxhi Et’hem Bey la concluyó.
Cabe destacar su relación con el pacha Suleyman, general del imperio otomano que fundó la ciudad de Tirana en 1614. Para aquella época, la ciudad solo contaba con una pequeña mezquita, los baños públicos, una panadería y algunas casas pequeñas.
La mezquita es considerada uno de los edificios más hermosos de Albania, y tiene hermosas terminaciones exteriores que deslumbran a los visitantes, y las excursiones guiadas permiten disfrutar de los detalles decorativos del interior. Las pinturas y obras de arte de la mezquita están relacionadas con la naturaleza circundante, representando cataratas, árboles, puentes que cruzan ríos, detalles que no son tan habituales en el arte islámico.
Otro importante edificio en la ciudad, aunque mucho más moderno, es la Pirámide de Enver Hoxha, construida por su hija. En un principio iba a funcionar como museo y centro de exposición para los logros de gobierno de Hoxha, sin embargo se ha transformado en una sala para convenciones.
Muchos de los habitantes de Tirana ven a este edificio como uno de los legados de la época comunista y dictatorial albanesa.
