museos del mundo

Hoy en Viajar por Europa volvemos a hablar sobre las audioguías, ese práctico método que nos permite conocer más a fondo las localidades, monumentos y paseos que visitaremos, contando con narraciones prácticas y amenas disponibles en nuestro celular, MP3 o iPod en todo momento.
La elegida de hoy es una interesante propuesta que llega de parte de la London's National Gallery en Londres, Reino Unido.
Dada la tendencia a las audioguías ahora también los museos se suman ofreciendo algunos de sus recorridos más importantes en formato mp3. Para aquellos que todavía no pueden visitar la galería, un recorrido auditivo incrementará sus deseos mientras recorren los hermosos pasillos y disfrutan más de 250 pinturas comentadas por expertos.
Al recorrer la galería nos encontraremos con obras de artistas de diferentes épocas. Algunos como Aertsen, Ochtervelt, Machiavelli, Maes, Tailasson y Warren, entre otros.
La audioguía nos permite descubrir, por ejemplo, “Caballería atacada por infantería” por Jacob Weier. Allí se retrata la intensidad de la batalla y la fecha de la obra, que data de 1645, da cuenta de sus inicios como pintor.
Otra visita interesante es la retrospectiva sobre Andrea del Verrocchio, uno de los grandes escultores del renacimiento italiano. Entre sus pupilos se cuentan Leonardo Da Vinci, Pietro Perugino y Lorenzo di Credi.
Los trabajos de conservación en la galería han ayudado a descubrir la identidad de Verrocchio en la autoría de algunas obras, pero con la audioguía seguiremos conociendo los secretos de galería.

En la localidad alemana de Wittenberg se encuentra un establecimiento que da cuenta de una de las reformas religiosas más importantes de la historia: la Casa de Lutero.
Emplazada en un antiguo monasterio, donde Lutero supo oficiar como monje para luego dedicarse a su familia y convertirse en una de las figuras más importantes del cristianismo protestante.
Con la Reforma el monasterio de Wittenberg se disolvió y una de sus partes se convirtió en residencia estudiantil, mientras que el resto de las habitaciones fueron entregadas a Lutero y su familia.
La Casa de Lutero fue uno de los lugares más importantes porque allí paso gran parte de su tiempo mientras atravesaba su conversión al protestantismo y su ruptura con la iglesia. Inclusive la procesión de su casamiento partió desde las puertas de esta casa hasta la iglesia.
Conservado por la importancia histórica y cultural, la Casa de Lutero funciona hoy como un museo en memoria del imponente pensador y filósofo.
Algunos de los valiosos objetos que aquí se conservan incluyen las primeras ediciones de sus libros, su toga, el escritorio donde se comenzaron a redactar gran parte de sus ideas y el hermoso portal decorado y que recibe el nombre de Katarinenportal.
Se trata de un regalo de se esposa, una antigua monja, que da paso a una calle que termina frente a un signo donde Lutero quemo la bula papal que lo excomulgaba de la iglesia.
Una oportunidad única para conocer los mejores destinos culturales y religiosos de Alemania, además de un excelente museo en los escenarios rurales del país.

La memoria es una de las virtudes del ser humano que más debemos cultivar cuando se trata de buscar la verdad, la justicia y la paz, y con el paso del tiempo se van erigiendo diferentes monumentos, museos y pabellones donde alguna parte puntual de la historia de la humanidad es resaltada y rescatada para que no se olvide con el paso de los años.
En la ciudad de Berlín, capital de Alemania, nos encontramos entonces con el Museo Judío. En este establecimiento, que forma parte del Museo de la ciudad de Berlín, encontramos documentos, fotografías y objetos que dan cuenta de la vida cotidiana de la comunidad judía en Alemania desde hace más de 2000 años.
Inaugurado en 1999, el edificio fue diseñado por el arquitecto polaco Daniel Libeskind y tiene fachadas metálicas con ventanales de formas extrañas y orientaciones desiguales. La forma de rayo, según explicó, busca evocar la sensación de vacío que han dejado los judíos berlineses desaparecidos durante la época del nazismo.
También pertenecen al Museo Judío la famosa Torre del Holocausto y el Jardín del Exilio, secciones dedicadas puntualmente a esta época oscura de la historia de la humanidad.
La Torre del Holocausto en un principio estaba compuesta por tres torres pequeñas que eran exteriores al edificio del complejo. La forma de la planta principal es cuadrada, con puntas, y se accede a través de un pasillo en el sótano. La única luz que entra en la sala lo hace por un hueco vertical ubicado en la parte superior del vértice más agudo de sus paredes.
El Jardín del Exilio, por su parte, es un cuadrado de enormes dimensiones situado por fuera del edificio con 49 pilares dispuestos en forma de cuadrícula. El número de pilares conmemora el año de fundación del estado de Israel (1948). Salvo el pilar principal, cuya base es de tierra de Jerusalén, todos los otros tienen debajo tierra de la ciudad de Berlín.

Hoy en Viajar por Europa haremos una visita a un museo diferente. Allí no encontraremos obras de arte clásico o neomoderno, no habrá jarrones, pinturas ni estatuas, sino que podremos deleitarnos con las mejores colecciones y representaciones de los artistas del cómic, también conocido como tebeo.
En la hermosa ciudad de Angoulême, Francia, a orillas del río Charente y con un paisaje que combina la elegancia romántica del país y las nuevas artes, visitaremos el Museo del Cómic y las demás atracciones de la ciudad.
La gran mayoría del casco histórico de la ciudad ha sido convertida en un paseo peatonal, por lo cuál en Angoulême nos encontraremos con un ritmo tranquilo, ideal para los que disfrutan pasear y tomarse su tiempo para apreciar los escenarios campestres y la magia de los edificios históricos.
Las calles empedradas terminan formando mágicos laberintos dominados por el triángulo de los monumentos de la Catedral, el Ayuntamiento y el mercado de la ciudad, con sus paredes de cristal.
Del 29 de enero al 1 de febrero se realiza el Festival del Cómic, un encuentro que une a editores, autores y fanáticos en una ciudad que desde siempre ha estado relacionada con el cómic y la narrativa con imágenes.
En la fachada de la catedral, de estilo románico-bizantino, está tallada una historieta que recrea el Juicio Final y que fue creada en el siglo XII. Sorprende por los trabajos realizados posteriormente para iluminar y darle un efecto dramático y conservar cuidadosamente está primera demostración de la historieta europea.

Hoy en Viajar por Europa nos detendremos en una región verdaderamente exótica, un museo dedicado a las maravillas que se esconden en las profundidades de la tierra, el Museo del Mundo Subterráneo de Rochefort, en Bélgica.
Ubicado sobre el río Ourthe, durante el verano europeo suele ser un destino muy visitado tanto por jóvenes como adultos. Ideal para realizar una excursión y pasear por sus intrincados salones de exposición, además está rodeado por otros atractivos de la localidad, como las Cuevas de Hans sur Lesse.
El museo cuenta con una interesante colección de objetos que van desde herramientas rústicas de la Edad de Piedra hasta hallazgos arqueológicos del siglo XVII.
Las formaciones rocosas y las estructuras subterráneas constituyen uno de los atractivos de este singular museo bajo tierra. El Museo del Mundo Subterráneo cuenta con una gran colección de objetos y elementos encontrados en las inmediaciones del río Lesse, creando excelentes muestras de la vida subterránea y de la composición del suelo que día a día pisamos.
En las cuevas de Han, en las inmediaciones, también existen pinturas rupestres y grabados en piedra. Históricos restos de antiguos habitantes de la región y de la importancia del río Lesse como fuente de alimentos para los habitantes de la zona.
Con explicaciones detalladas, y paseos guiados para entender y disfrutar de la magia del museo, el Mundo Subterráneo se ha transformado en una de las atracciones culturales más importantes de la ciudad de Rochefort en Bélgica.

Nos alejamos de la naturaleza y los destinos rurales y playeros para visitar un exclusivo museo en el centro de la ciudad de Colonia, Alemania. Se trata del Museo Ludwig, una forma excelente de disfrutar la modernidad en todo su esplendor artístico.
La edificiación del Museo Ludwig en Colonia es también, en sí misma, una espectacular obra de arte. Se encuentra ubicado a poca distancia de la Catedrál de Colonia, conformando uno de los barrios más elegantes de la ciudad.
El museo, una de las atracciones culturales más importantes de la ciudad, cuenta con las mayores colecciones de arte moderno de la región de Renania del Norte – Westfalia.
Los principales estilos representados en las obras del museo incluyen el surrealismo, el PopArt y el arte abstracto, motivos más que propios de la era moderna, donde la expresión busco nuevas formas que se salían de los cánones establecidos.
El Museo Ludwig fue inaugurado en el año 1976 con la donación de 350 obras de arte, pensadas para inaugurar el primer museo de la ciudad de Colonia. La familia Ludwig donó centenares de trabajos de Picasso, a título de préstamo permanente, y luego estás se convirtieron en propiedad del Museo (entre los años 1994 y 2001).
Entre las piezas más importantes que se exhiben en el Museo Ludwig destacan el “Brillo Boxes” de Andy Warhol, “Restaurant Window” de George Segal y “Maybe” de Roy Lichtenstein.

Hoy viajaremos hasta una estupenda galería de arte en la ciudad de Aberdeen, Escocia. Emplazada en un histórico edificio diseñado por el arquitecto Alexander Marshall MacKenzie, desde 1885 la galería se ha transformado en una de las más visitadas del país.
Año a año, más de 300.000 viajeros aprecian la amplia colección de artistas escoceses y el magnífico edificios con más de 100 años de antigüedad.
A lo largo del año Aberdeen cuenta con variadas exposiciones, tanto temáticas como enfocadas a un artista en particular.
Además de cuadros, en la galería se exhiben trajes tradicionales, esculturas, cerámicas, platería y diversas joyas. Todas las obras son aptas para todo público y han sido objeto de distintos análisis y estudios, por lo cuál no es una visita solamente para los amantes del arte, sino que cualquiera que desee conocer los secretos y antiguas bellezas de la Galería de Arte de Aberdeen está invitado.
La colección de cuadros está compuesta casi en su totalidad por obras de los siglos XIX y XX, así como esculturas de artistas como Francis Bacon y Stanley Spencer. Otros nombres que figuran son los de Monet, Renoir, sir James Guthrie, Jhon Lavery y Degas. Combinando estilos impresionistas y postimpresionistas.
También podremos disfrutar de excelentes exhibiciones de muebles, telas, alfombras y trabajos en metal, que demuestran la gran habilidad y los encantos de los artesanos escoceses.
Para terminar, y llevarse un buen recuerdo, la tienda vende excelentes libros, folletos, tarjetas postales, cerámicas y otros detalles, ideales para quedar bien con los parientes que están lejos.
La entrada al museo es gratuita y los horarios de atención son de 10 a 17 de martes a sábados, y los domingos de 14 a 17.

Hoy traemos la segunda parte de nuestra reseña al Museo del Louvre, una de las instituciones artísticas más importantes de Francia y el mundo.
Un detalle interesante, que remarca el crecimiento de esta importante institución artística y de turismo cultural, es la apertura de sus más recientes “sucursales”. Siguiendo un esquema bastante cuestionado de apertura de “museos-sede” (como el utilizado por la Fundación Guggenheim), hoy en día se pueden disfrutar colecciones del Louvre en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) y Lens (cerca de la frontera con Bélgica).
Seguimos con nuestro análisis sobre el origen de las colecciones que hoy podemos disfrutar en el museo. Hablamos anteriormente de la Revolución Francesa y los excéntricos gustos de los reyes franceses, pero en esta oportunidad nos detendremos en las Guerras Napoléonicas.
Muchas obras fueron secuestradas en los países invadidos durante el gobierno de Napoleón, y tanta fue su importancia en la nación que el museo inclusive paso a llamarse Museo Napoleón. Pero con su caída hubo que devolver una gran cantidad de las pinturas, tanto a los países como a las iglesias. Sin embargo algunas quedaron en poder del museo, como la pintura de Las Bodas de Caná de Veronés.
En los últimos años, el museo paso a aumentar sus colecciones gracias a la donación de los privados y a un plan nacionalista pensado para fomentar las escuelas francesas de pintura. De todas maneras, la pintura italiana y de otros países también ha conseguido un gran porcentaje de representación en el Louvre de París.
Algunas de las donaciones principales incluyen la colección Betsabé de Rembrandt, El patizambo de José de Ribera y la del Barón de Rothschild (con más de 40.000 grabados y 3.000 dibujos, entre otras obras).

Seguimos visitando los museos más importantes del mundo en Viajar por Europa, y en ésta oportunidad haremos un repaso a las más importantes colecciones del Louvre, demostración del poder económico y cultural de Francia a nivel mundial.
A lo largo de varios siglos, Francia fue una de las potencias que promovió el mecenazgo, permitiendo así que muchos artistas dedicarán sus vidas a la creación de obras que hoy en día podemos apreciar y disfrutar en los museos del mundo, salvo excepciones.
En épocas de la dinastía Borbón y de Napoleón Bonaparte, las adquisiciones de tipo arqueológico contribuyeron a la creación de una de las colecciones más variadas a nivel artístico internacional, aunque también ha sido origen de diferentes disputas, ya que varios países han requerido en más de una ocasión la recuperación de su patrimonio artístico. Dilemas políticos al margen, hoy comenzaremos un repaso por las galerías y muestras más importantes del museo, para los amantes del turismo cultural y los museos más importantes del mundo, nuestro destino de hoy: el Museo del Louvre, en París.
Las colecciones reales ya eran importantes en tiempos del rey Francisco I (quién ofició de protector del maravilloso Leonardo da Vinci en sus últimos años) pero fue con Luis XIV que crecieron a nivel exponencial, tras adquirir las colecciones personales del banquero Jabach y del cardenal Mazarino, y luego Luis XVI, quién era un aficionado a las pinturas de las escuelas holandesas y flamencas de arte pictórico.
Durante la revolución francesa también hubo un gran crecimiento en la totalidad de obras albergadas en el Louvre, principalmente debido a la supresión de los monasterios y de la nobleza, saqueando sus hogares. En tiempos de guerra, entre los años 94 y 95, grandes cantidades de obras belgas y holandesas pasaron a formar parte de las colecciones de uno de los museos, hoy en día, más importantes del mundo. Es interesante la importancia de este museo, que además de ser objeto de diversos análisis y viajes turísticos, cuenta con una variada batería de audioguias y mapas para disfrutar sus amplias galerías.

Nuestra visita de hoy en Viajar por Europa será el imponente Museo y Galería de la Academia, en la ciudad de Florencia, uno de los destinos imperdibles en Italia. Rica en historia, cultura y poseedora de algunos hoteles y restaurantes más recomendados de la región.
La Academia de Bellas Artes de Florencia se inauguró en 1563, pero su colección tardó bastante tiempo en convertirse en la joya cultural que hoy reseñamos. Hacia 1784, y con el fin de que los estudiantes tuvieran distintos materiales de consulta, la galería fue creciendo hasta convertirse en lo que hoy en día podemos apreciar, uno de los museos más famosos del mundo.
Las diferentes salas y colecciones están organizadas de acuerdo a épocas y autores. Dominada por la escultura de terracota de Juan de Bolonia, encontramos obras del siglo XV y XVI, se trata de un modelo de la reconocida obra “Rapto de las Sabinas”, que también se alberga en la Signoría.
La Galería de la Academia destaca por una gran cantidad de obras pertenecientes al celebrado Miguel Angel. El David, una de sus obras más famosas, se encuentra en este museo de Florencia, y se ha convertido en uno de los más importantes monumentos y obras escultóricas del mundo.
La escultura de David, pensada por Miguel Angel, se aleja de las típicas del hombre menudo, para ofrecernos a un hombre en pose de victoria, con belleza y fuerzas equiparables con la de los dioses, una obra que se haría reconocida a nivel mundial y es considerada como una de las piedras angulares de la escultura italiana.
Otra obra de gran importancia, aunque inconclusa, es la de “Los Cuatro Prisioneros”, comenzada en algún momento entre 1521 y 1522. Se suponía que estaría destinada a una tumba, pero al final nunca fue concluida.
