museos del mundo

Hoy en Viajar por Europa nos detendremos en una región verdaderamente exótica, un museo dedicado a las maravillas que se esconden en las profundidades de la tierra, el Museo del Mundo Subterráneo de Rochefort, en Bélgica.
Ubicado sobre el río Ourthe, durante el verano europeo suele ser un destino muy visitado tanto por jóvenes como adultos. Ideal para realizar una excursión y pasear por sus intrincados salones de exposición, además está rodeado por otros atractivos de la localidad, como las Cuevas de Hans sur Lesse.
El museo cuenta con una interesante colección de objetos que van desde herramientas rústicas de la Edad de Piedra hasta hallazgos arqueológicos del siglo XVII.
Las formaciones rocosas y las estructuras subterráneas constituyen uno de los atractivos de este singular museo bajo tierra. El Museo del Mundo Subterráneo cuenta con una gran colección de objetos y elementos encontrados en las inmediaciones del río Lesse, creando excelentes muestras de la vida subterránea y de la composición del suelo que día a día pisamos.
En las cuevas de Han, en las inmediaciones, también existen pinturas rupestres y grabados en piedra. Históricos restos de antiguos habitantes de la región y de la importancia del río Lesse como fuente de alimentos para los habitantes de la zona.
Con explicaciones detalladas, y paseos guiados para entender y disfrutar de la magia del museo, el Mundo Subterráneo se ha transformado en una de las atracciones culturales más importantes de la ciudad de Rochefort en Bélgica.

Nos alejamos de la naturaleza y los destinos rurales y playeros para visitar un exclusivo museo en el centro de la ciudad de Colonia, Alemania. Se trata del Museo Ludwig, una forma excelente de disfrutar la modernidad en todo su esplendor artístico.
La edificiación del Museo Ludwig en Colonia es también, en sí misma, una espectacular obra de arte. Se encuentra ubicado a poca distancia de la Catedrál de Colonia, conformando uno de los barrios más elegantes de la ciudad.
El museo, una de las atracciones culturales más importantes de la ciudad, cuenta con las mayores colecciones de arte moderno de la región de Renania del Norte – Westfalia.
Los principales estilos representados en las obras del museo incluyen el surrealismo, el PopArt y el arte abstracto, motivos más que propios de la era moderna, donde la expresión busco nuevas formas que se salían de los cánones establecidos.
El Museo Ludwig fue inaugurado en el año 1976 con la donación de 350 obras de arte, pensadas para inaugurar el primer museo de la ciudad de Colonia. La familia Ludwig donó centenares de trabajos de Picasso, a título de préstamo permanente, y luego estás se convirtieron en propiedad del Museo (entre los años 1994 y 2001).
Entre las piezas más importantes que se exhiben en el Museo Ludwig destacan el “Brillo Boxes” de Andy Warhol, “Restaurant Window” de George Segal y “Maybe” de Roy Lichtenstein.

Hoy viajaremos hasta una estupenda galería de arte en la ciudad de Aberdeen, Escocia. Emplazada en un histórico edificio diseñado por el arquitecto Alexander Marshall MacKenzie, desde 1885 la galería se ha transformado en una de las más visitadas del país.
Año a año, más de 300.000 viajeros aprecian la amplia colección de artistas escoceses y el magnífico edificios con más de 100 años de antigüedad.
A lo largo del año Aberdeen cuenta con variadas exposiciones, tanto temáticas como enfocadas a un artista en particular.
Además de cuadros, en la galería se exhiben trajes tradicionales, esculturas, cerámicas, platería y diversas joyas. Todas las obras son aptas para todo público y han sido objeto de distintos análisis y estudios, por lo cuál no es una visita solamente para los amantes del arte, sino que cualquiera que desee conocer los secretos y antiguas bellezas de la Galería de Arte de Aberdeen está invitado.
La colección de cuadros está compuesta casi en su totalidad por obras de los siglos XIX y XX, así como esculturas de artistas como Francis Bacon y Stanley Spencer. Otros nombres que figuran son los de Monet, Renoir, sir James Guthrie, Jhon Lavery y Degas. Combinando estilos impresionistas y postimpresionistas.
También podremos disfrutar de excelentes exhibiciones de muebles, telas, alfombras y trabajos en metal, que demuestran la gran habilidad y los encantos de los artesanos escoceses.
Para terminar, y llevarse un buen recuerdo, la tienda vende excelentes libros, folletos, tarjetas postales, cerámicas y otros detalles, ideales para quedar bien con los parientes que están lejos.
La entrada al museo es gratuita y los horarios de atención son de 10 a 17 de martes a sábados, y los domingos de 14 a 17.

Hoy traemos la segunda parte de nuestra reseña al Museo del Louvre, una de las instituciones artísticas más importantes de Francia y el mundo.
Un detalle interesante, que remarca el crecimiento de esta importante institución artística y de turismo cultural, es la apertura de sus más recientes “sucursales”. Siguiendo un esquema bastante cuestionado de apertura de “museos-sede” (como el utilizado por la Fundación Guggenheim), hoy en día se pueden disfrutar colecciones del Louvre en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) y Lens (cerca de la frontera con Bélgica).
Seguimos con nuestro análisis sobre el origen de las colecciones que hoy podemos disfrutar en el museo. Hablamos anteriormente de la Revolución Francesa y los excéntricos gustos de los reyes franceses, pero en esta oportunidad nos detendremos en las Guerras Napoléonicas.
Muchas obras fueron secuestradas en los países invadidos durante el gobierno de Napoleón, y tanta fue su importancia en la nación que el museo inclusive paso a llamarse Museo Napoleón. Pero con su caída hubo que devolver una gran cantidad de las pinturas, tanto a los países como a las iglesias. Sin embargo algunas quedaron en poder del museo, como la pintura de Las Bodas de Caná de Veronés.
En los últimos años, el museo paso a aumentar sus colecciones gracias a la donación de los privados y a un plan nacionalista pensado para fomentar las escuelas francesas de pintura. De todas maneras, la pintura italiana y de otros países también ha conseguido un gran porcentaje de representación en el Louvre de París.
Algunas de las donaciones principales incluyen la colección Betsabé de Rembrandt, El patizambo de José de Ribera y la del Barón de Rothschild (con más de 40.000 grabados y 3.000 dibujos, entre otras obras).

Seguimos visitando los museos más importantes del mundo en Viajar por Europa, y en ésta oportunidad haremos un repaso a las más importantes colecciones del Louvre, demostración del poder económico y cultural de Francia a nivel mundial.
A lo largo de varios siglos, Francia fue una de las potencias que promovió el mecenazgo, permitiendo así que muchos artistas dedicarán sus vidas a la creación de obras que hoy en día podemos apreciar y disfrutar en los museos del mundo, salvo excepciones.
En épocas de la dinastía Borbón y de Napoleón Bonaparte, las adquisiciones de tipo arqueológico contribuyeron a la creación de una de las colecciones más variadas a nivel artístico internacional, aunque también ha sido origen de diferentes disputas, ya que varios países han requerido en más de una ocasión la recuperación de su patrimonio artístico. Dilemas políticos al margen, hoy comenzaremos un repaso por las galerías y muestras más importantes del museo, para los amantes del turismo cultural y los museos más importantes del mundo, nuestro destino de hoy: el Museo del Louvre, en París.
Las colecciones reales ya eran importantes en tiempos del rey Francisco I (quién ofició de protector del maravilloso Leonardo da Vinci en sus últimos años) pero fue con Luis XIV que crecieron a nivel exponencial, tras adquirir las colecciones personales del banquero Jabach y del cardenal Mazarino, y luego Luis XVI, quién era un aficionado a las pinturas de las escuelas holandesas y flamencas de arte pictórico.
Durante la revolución francesa también hubo un gran crecimiento en la totalidad de obras albergadas en el Louvre, principalmente debido a la supresión de los monasterios y de la nobleza, saqueando sus hogares. En tiempos de guerra, entre los años 94 y 95, grandes cantidades de obras belgas y holandesas pasaron a formar parte de las colecciones de uno de los museos, hoy en día, más importantes del mundo. Es interesante la importancia de este museo, que además de ser objeto de diversos análisis y viajes turísticos, cuenta con una variada batería de audioguias y mapas para disfrutar sus amplias galerías.

Nuestra visita de hoy en Viajar por Europa será el imponente Museo y Galería de la Academia, en la ciudad de Florencia, uno de los destinos imperdibles en Italia. Rica en historia, cultura y poseedora de algunos hoteles y restaurantes más recomendados de la región.
La Academia de Bellas Artes de Florencia se inauguró en 1563, pero su colección tardó bastante tiempo en convertirse en la joya cultural que hoy reseñamos. Hacia 1784, y con el fin de que los estudiantes tuvieran distintos materiales de consulta, la galería fue creciendo hasta convertirse en lo que hoy en día podemos apreciar, uno de los museos más famosos del mundo.
Las diferentes salas y colecciones están organizadas de acuerdo a épocas y autores. Dominada por la escultura de terracota de Juan de Bolonia, encontramos obras del siglo XV y XVI, se trata de un modelo de la reconocida obra “Rapto de las Sabinas”, que también se alberga en la Signoría.
La Galería de la Academia destaca por una gran cantidad de obras pertenecientes al celebrado Miguel Angel. El David, una de sus obras más famosas, se encuentra en este museo de Florencia, y se ha convertido en uno de los más importantes monumentos y obras escultóricas del mundo.
La escultura de David, pensada por Miguel Angel, se aleja de las típicas del hombre menudo, para ofrecernos a un hombre en pose de victoria, con belleza y fuerzas equiparables con la de los dioses, una obra que se haría reconocida a nivel mundial y es considerada como una de las piedras angulares de la escultura italiana.
Otra obra de gran importancia, aunque inconclusa, es la de “Los Cuatro Prisioneros”, comenzada en algún momento entre 1521 y 1522. Se suponía que estaría destinada a una tumba, pero al final nunca fue concluida.

Nuevamente viajamos hasta Lisboa, la capital portuguesa, para visitar los rincones de una de las ciudades románticas más famosas de Europa. Con una combinación singular de tradiciones y elementos geográficos, que le dan una identidad única a la ciudad, el Barrio Alto se convierte en nuestra visita del día, y gracias a la amplia oferta de hoteles, locales y museos, tendremos actividades de sobra para realizar.
Primero hay que hacer notar que el Barrio Alto tiene calles laberínticas y mucha variedad, por lo cuál estaremos caminando y apreciando todo tipo de edificios durante gran parte del día.
Al ir ascendiendo las colinas encontraremos el Museo de la Historia Natural y el Museo de Ciencia, dos de las atracciones culturales más importantes de Lisboa, repletas de objetos importantes hallados en los alrededores, así como de estudiosos e intelectuales que trabajan en investigaciones de todo tipo, teniendo en cuenta la importancia histórica de Portugal desde la época medieval.
Actualmente el Barrio Alto funciona principalmente como una zona residencial y comercial, y se pueden discernir diferentes edificios con estilos arquitectónicos diferentes, muy relacionados con las diferentes etapas de construcción de la ciudad.
Por ejemplo, encontramos una gran agrupación de edificios neoclásicos en la zona de Estrela, y otros de aspecto decimonónico como el Palacio das Necesidades o el Observatorio.
Algunos restaurantes muy recomendados para disfrutar de la gastronomía portuguesa y la comida internacional son el Velha Gruta (rua da Horta Seca 1B), Bota alta (Travessa de Queimada 37) y Pap’Acorda (Rua da Atalaya 57).

Nos trasladamos hasta la ciudad de Berlín, capital de Alemania, para visitar uno de los museos más importantes de Europa, situado en la ocurrentemente nombrada Isla de los Museos, se trata del Museo de Pérgamo.
Construido a principios del siglo XX con los diseños de Alfred Messel y Ludwig Hoffman, el Museo de Pérgamo hoy en día abarca algunos de los edificios más emblemáticos de Alemania, entre los que destacan El Altar de Pergamon, la Puerta del Mercado de Miletus y la Puerta de Ishtar.
Si bien han surgido controversias respecto del origen de la colección (ya que algunos sostienen que las obras deberían volver a sus países de origen), la actualidad muestra que año a año miles de personas viajan para disfrutar de las excelentes obras que se muestran en el Museo de Pérgamo.
Las tres divisiones principales del museo incluyen la colección de antigüedades, una zona dedicada al Oriente Medio y otro museo pequeño dedicado exclusivamente al arte islámico.
El origen del Museo de Pérgamo se remonta a los años en los que el Museo del Kaiser Federico (hoy llamado Bodemuseum) acababa de abrir y los estudiosos e intelectuales advirtieron que las instalaciones no alcanzarían para albergar la gran cantidad de hallazgos arqueológicos.
Con nuevos proyectos comenzando en lugares remotos como Babilonia, Egipto y Uruk, era necesaria la creación de un nuevo establecimiento para poder demostrar la grandeza y belleza de los objetos encontrados.
Un detalle en particular de las áreas del Museo de Pérgamo nos permitirá disfrutar de la grandeza y la historia que cada una de las obras rescata, y trataremos al respecto en una visita posterior.

Milán, sin lugar a dudas uno de los destinos más visitados en Italia, nos invita a conocer algunos de los monumentos más importantes del país, y en esta oportunidad nos dedicamos a investigar el Castillo Sforzesco, también conocido como “La fortaleza de Milán”.
En el pasado el castillo supo albergar a una de las familias más importantes de la ciudad, pero luego se transformo en un complejo cultural que alberga todo tipo de museos y edificios de renombre.
La construcción del castillo comenzó alrededor del siglo XIV, y luego en 1450 el arquitecto Francesco Sforza realizó varias modificaciones que perduran hasta hoy, pero con el paso del tiempo se han llevado a cabo todo tipo de retoques en la estructura principal.
Luego de la unificación de Italia, hacia mediados del siglo XIX, el castillo fue modificado para darle un uso militar, y también se construyo la torre Filarete para servir de homenaje al rey Humberto I.
Los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial deterioraron gran parte de los alrededores del castillo, pero fue luego de ese terrible evento que la fortaleza de Milán fue reconstruida, finalmente, con el fin de servir a la cultura y al turismo, albergando todo tipo de museos, salas de exposiciones y eventos.
En la actualidad, algunas de las obras de mayor popularidad que se albergan en el Castillo Sforzesco incluyen la última escultura de Miguel Angel (Rondanini Pietá), el manuscrito de Leonardo Da Vinci “Codex Trivulzianus” y la obra de Andrea Mantegna “Trivulzio Madonna”.
