Museos del mundo: el Museo Judío en Berlín

La memoria es una de las virtudes del ser humano que más debemos cultivar cuando se trata de buscar la verdad, la justicia y la paz, y con el paso del tiempo se van erigiendo diferentes monumentos, museos y pabellones donde alguna parte puntual de la historia de la humanidad es resaltada y rescatada para que no se olvide con el paso de los años.
En la ciudad de Berlín, capital de Alemania, nos encontramos entonces con el Museo Judío. En este establecimiento, que forma parte del Museo de la ciudad de Berlín, encontramos documentos, fotografías y objetos que dan cuenta de la vida cotidiana de la comunidad judía en Alemania desde hace más de 2000 años.
Inaugurado en 1999, el edificio fue diseñado por el arquitecto polaco Daniel Libeskind y tiene fachadas metálicas con ventanales de formas extrañas y orientaciones desiguales. La forma de rayo, según explicó, busca evocar la sensación de vacío que han dejado los judíos berlineses desaparecidos durante la época del nazismo.
También pertenecen al Museo Judío la famosa Torre del Holocausto y el Jardín del Exilio, secciones dedicadas puntualmente a esta época oscura de la historia de la humanidad.
La Torre del Holocausto en un principio estaba compuesta por tres torres pequeñas que eran exteriores al edificio del complejo. La forma de la planta principal es cuadrada, con puntas, y se accede a través de un pasillo en el sótano. La única luz que entra en la sala lo hace por un hueco vertical ubicado en la parte superior del vértice más agudo de sus paredes.
El Jardín del Exilio, por su parte, es un cuadrado de enormes dimensiones situado por fuera del edificio con 49 pilares dispuestos en forma de cuadrícula. El número de pilares conmemora el año de fundación del estado de Israel (1948). Salvo el pilar principal, cuya base es de tierra de Jerusalén, todos los otros tienen debajo tierra de la ciudad de Berlín.
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