Museos Francia

Considerado el Museo Nacional de Francia, y ubicado en su capital París, el del Louvre se encuentra consagrado al arte anterior al impresionismo, tanto bellas artes como arqueología y artes decorativas.
Es, para muchos, el más importante del mundo, no sólo por la riqueza de sus colecciones, sino también por la influencia que ha ejercido en los restantes museos del planeta.
Recordándote que para visitarlo tranquilamente debes tomarte al menos dos jornadas, te explicaremos a continuación como llegar a este verdadero monumento de la humanidad.
Por caso, si piensas utilizar el metro, nuestras recomendaciones son las líneas 1 y 7 del Palais-Royal, el Louvre-Rivoli de la línea 1, Pont Neuf de la línea 7, Tuileries de la línea 1, Concorde de las líneas 1, 8 y 12 y, finalmente y Aseemblee Nationale de la línea 12. También, para llegar por RER, deberás tomarlo del otro lado del Sena, en la estación Musée d'Orsay de la línea C.
Ahora, si prefieres el autobús, las opciones también son varias dependiendo de tu punto de partida, aunque las líneas 21, 24, 27, 39, 48, 68, 48, 72, 81, 95 y el mismo Balabús se encargarán de llevarte a destino. Incluso, existe una parada dentro del mismo Louvre, la cual está a tan solo unos pasos de la emblemática pirámide de cristal de este museo.
También puedes averiguar cómo llegar al Louvre por medio del Batobús, que se desplaza por las aguas del Sena, y para aquellos que dispongan de automóvil, se puede ingresar al estacionamiento del recinto por la avenida “du Général Lemonnier”.

Considerado por algunos especialistas como el “museo más importante del mundo”, el de Louvre, ubicado en Paris, es uno de los principales atractivos turísticos con los que cuenta la capital francesa.
El edificio mismo data del siglo XII, y albergó a la realeza hasta la construcción del palacio de Versalles. Además, ha sido establecido como museo hace más de doscientos años, en la época de la Revolución Francesa.
Su fin es el de preservar y mostrar al mundo los tesoros artísticos más preciados de la corona francesa y las posteriores adquisiciones que hacen al rico patrimonio cultural francés, por lo que recorriendo sus pasillos podemos encontrarnos ante un resumen de la historia de la conformación de este país. Incluso, cada año este recinto recibe la visita de más de seis millones de visitantes, muchos de los cuales repiten la experiencia.
El precio de la entrada es de nueve euros para visitar la exposición permanente y para el ingreso a las exposiciones temporales deben sumarse otros seis, pero es una visita que realmente no tiene precio. No obstante, el ingreso al edificio es gratuito el primer domingo de cada mes y el 14 de julio, al conmemorarse la toma de la Bastilla.
Teniendo en cuenta que no observarás colecciones contemporáneas aquí, y si te interesara este aspecto de la cultura francesa, te recomendamos otros museos, como los de “Orsay” o “Pompidou”.

Considerado actualmente como uno de los edificios más concurridos de Paris, el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou lleva ya más de 30 años recibiendo a miles de amantes de estas temáticas cada semana.
El lugar fue diseñado por el arquitecto Renzo Piano y su equipo alberga una valiosa y extensa colección de arte moderno y contemporáneo, además de una biblioteca pública con capacidad para 2.000 personas, por lo que su valor no es puramente simbólico.
Otro aspecto muy característico de este espacio es la fachada del mismo, gracias a su cubierta de tuberías y de estilo modernista para la época, y aunque generó alguna polémica su diseño, posteriormente fue aceptado y hoy en día es un paseo adorado por todos los parisinos, como así también claro por los miles de turistas que llegan cada día a la capital francesa.
La escalera mecánica que podemos observar en este recinto, que ha sido denominada como “oruga colgante”, integra al ascensor, mediante el cual se puede llegar al punto más alto del edificio, que proveé de una de las más maravillosas vistas de París. Desde allí puede verse de hecho la colina de Montmartre con la cúpula blanca de la iglesia de Sacre Coeur, y en su piso disfrutar de las más variadas exposiciones de teatro, literatura, música, artes plásticas o esculturas.

El turismo cultural sigue ganando adeptos en todas partes de Europa,y lógicamente en este aspecto Francia es uno de los países más beneficiados, teniendo en cuenta no sólo su riquísima historia de siglos pasados, sino el aprecio de sus habitantes por conservar en buen estado todos los elementos relacionados con ella.
En este caso nos ocuparemos del Museo Contemporáneo de Lyon, ubicado en el barrio Cité Internationale, uno de los centros comerciales de la ciudad por otra parte.
En principio, vale mencionar que la idea de construir este museo era la de en cierta forma poder complementar al de Bellas Artes, el más importante de la región, pero tras su inauguración en 1995, este edificio ha alcanzado un éxito increíble, al punto de igualar en trascendencia a su hermano.
Hay que destacar como aspecto fundamental de esta edificación, que cuenta con salas especiales para que los artistas realicen sus expresiones, que luego son exhibidas al público.
En cuanto a las posibilidades de visita del Museo Contemporáneo, vale recordar que abre sus puertas de miércoles a domingos, siendo que en la mayor parte del año lo hace en horas del mediodía y permite la estadía en su interior hasta las siete de la tarde.
Las tarifas oscilan entre los ocho y diez euros, por lo que el paseo puede realizarse con toda la familia, y además están todas las condiciones dadas para la circulación de minusválidos, que cuenta con diversos elementos de seguridad.






