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Hoy visitaremos uno de los museos más importantes del Principado de Mónaco, fundado en 1910 por el Príncipe Alberto I, el Museo Oceanográfico y Acuario de Mónaco es una excelente combinación de ciencia, cultura y arquitectura, presentando una de las fachadas más grandiosas que se pueden encontrar en el principado.
Situado sobre un escarpado acantilado a casi 85 metros, el Museo Oceanográfico fue construido con piedras provenientes de La Turbie, una comunidad francesa en el distrito de Niz y posee una fachada que remite a la de los viejos castillos y fortalezas costeras de Europa.
Jacques Cousteau, el prestigioso oceanógrafo, fue director del museo por varios años, y ha sido desde siempre una de las joyas de la investigación marina a nivel mundial.
Las diferentes exhibiciones del museo presentan variadas especies de fauna y flora marina, con estrellas de mar, tortugas, anguilas, sepias, langostas y caballos de mar, pero no es solo eso, ya que también existen especimenes vivos, esqueletos y objetos varios relacionados con las más importantes excursiones en las profundidades del mar.
Tesoros, herramientas, partes de barcos y recreaciones de algunos de los navíos más importantes de la historia se reparten entre las diferentes salas de exhibición del muso.
En el sótano, funciona un espectacular acuario con más de 4000 especies de pez, diferentes miembros de la familia de los invertebrados y una recreación excelente de los ecosistemas marinos del mar mediterráneo y de las regiones tropicales.
Además de ser uno de los edificios más importantes de Mónaco, el museo presenta una singular mezcla de cultura y naturaleza, imperdible para cualquier viajero que desee aprovechar al máximo su paso por el Principado de Mónaco, en Europa.

El Castillo de San Ángelo es un edificio milenario y majestuoso situado a poca distancia del Estado Vaticano, en el centro de Roma, Italia.
Construido con forma cilíndrica, y con decenas de ángeles que enmarcan los puentes que llevan al castillo e inclusive uno que corona el edificio y le da nombre al complejo, también es conocido con el nombre de Mausoleo de Adriano, ya que en un principio la construcción fue encomendada por el emperador romano Adriano, quién deseaba un lugar imponente para descansar sus restos y los de su familia.
Tras su muerte, el Castillo de San Ángelo continúo sirviendo por varios años como mausoleo para los emperadores romanos, función que cumplió por lo menos hasta el año 217, en que Marco Aurelio Severo Antonio fue enterrado.
Muchas de las reliquias que se albergaban en el castillo fueron destruidas cuando se convirtió, de mausoleo, a fortaleza, en el año 401. Los saqueadores visigodos se encargaron de robar gran parte de los tesoros y muchas de las estatuas fueron destruidas y esparcidas por la ciudad durante los años de asedio.
Más adelante en la historia, el papa Nicolás III decidió convertir la estructura en un castillo, y conecto la basílica de San Pedro con el Castillo de San Ángelo mediante un corredor fortificado llamado Passeto di Borgo.
También, el estado papal aprovecho las diferentes habitaciones del Castillo de San Ángelo para mantener prisioneros a diferentes artistas y opositores de la iglesia, y las ejecuciones eran llevadas a cabo en el patio interior del complejo.
Finalmente, en el año 1901 el castillo fue convertido en Museo, y hoy en día es una de las múltiples atracciones turísticas de Roma, repleta de historia y obras de arte invaluables.
Como lograr explicar que desde antes del Siglo V antes de Cristo, ya se habia planificado en la antigua Grecia, construir un canal que uniera el Mar Egeo con el Golfo de Corinto, y que hoy dia usted pueda estar visitandolo como si se tratara de un proyecto imaginado y llevado a la realidad en este siglo de las grandes construcciones. Pues si, el Canal de Corinto es otro de los destinos ofrecidos al visitante, y que puede ir en cualquiera de las excursiones hacia la Argolida.
Increibles tesoros pueden verse en sus museos, como el Museo Arquelogico de Atenas, los encontrados por ejemplo en la ciudad de Micenas, de las ruinas de la Acropolis o de muchos de los antiguos escenarios como por ejemplo el teatro de Epidauro, con su magnifica acustica. Y por supuesto, se impone la imperdible vista desde la colina de Licabeto, de una Atenas realmente inmensa, creciendo en forma constante hacia las montañas como si intentara alcanzar el cielo, el mismo cielo que siglos atras inspiró a tantos celebres artistas y filosofos de la antiguedad a la realizacion de tan grandiosa obra como lo es sin dudas esta poetica y mitica ciudad, indudablemente una de las cuna de la civilizacion actual.
