Niza

Niza cuenta con un sinfín de espacios interesantes para recorrer, entre los que podemos mencionar el “Promenade des Anglais”, un bello paseo marítimo que mantiene su encanto, permitiendo observar, a un lado, el espectacular Mediterráneo, y del otro, una gran cantidad de hoteles “fin-de-siecle”.
No obstante, en esta salida es necesario recalcar que no hay que ilusionarse con una playa de arena blanca y fina, ya que aquí sólo podrán encontrarse con piedras, aunque es común también que gracias a ello se unan numerosos patinadores para poder realizar coreografías, en el caso de los profesionales, o simplemente divertirse los iniciantes.
Luego podemos recomendar también el paseo llamado “Vieux Nice”, un recorrido por la zona vieja de la ciudad, con su red de callejuelas, que suele ser el paso de muchos visitantes en su camino hacia el Promenade des Anglais justamente. Se trata de un trayecto ideal explorar iglesias, cafeterías y tiendas antiguas.
Por último, los museos también desarrollan un papel importante en Niza, como el “Matisse”, donde expone una gran colección de este artista y antiguo residente de la ciudad, incluyendo en sus cercanías su tumba.
Además el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo cuenta con una galería despampanante, con obras de Warhol y Lichtenstein, y otros muchos artistas franceses.

Considerando su ubicación en la Costa Azul, en la Riviera Francesa, uno de los sitios más paradisíacos del Mediterráneo, Niza propone además la posibilidad de realizar algunos paseos por sus múltiples centros comerciales, destacando que no existen allí las grandes tiendas, como sucede en otras ciudades de Francia.
No obstante, para los amantes de las compras, las principales firmas a nivel mundial tienen lugar en algunas calle bien marcadas, como por ejemplo las Paradis, Suede y la avenida Jean Medecin.; a la vez que el mercado más popular de compras es el de Cours Saleya, donde se comercializan desde flores hasta frutas y verduras.
Luego, ya en época de verano, se puede acudir a los numerosos centros de artesanos, en los que uno puede adquirir sobre todo, los famosos souvenirs que se realizan con elementos simples, como ramas, papel, u otros; transformándolos en hermosos recuerdos para los visitantes.
Luego, para los amantes del enoturismo, podemos recomendar el número 59 de la rue de la Buffa, donde existe una vinoteca, llamada “Cave de la Buffa”, que ofrece una gran calidad a buen precio, entre otras muchas que se ubican en los alrededores de la ciudad, con distintos valores de mercado y posibilidades de recorrer su interior, con el proceso de logro del vino al descubierto.

Asentados en esta espectacular ciudad francesa, las posibilidades en cuanto a visitas y excursiones para llevar a cabo son realmente interminables. Incluso, si tenemos en cuenta que nos hallamos en la famosa Costa Azul francesa, las opciones turísticas se multiplican por miles, con su un mar azul profundo, playas de arenas finas blancas, palmeras, bellas ciudades, una rica historia y montañas como Los Alpes.
Otro dato a favor de Niza, es que el clima local suele ser muy agradable durante todo el año, motivo por el cual no hay una época en la que se pueda disfrutar más de sus paseos. Una de las actividades típicas en la localidad es la de recorrer sus calles, especialmente las del barrio antiguo, con sus pequeños negocios, y degustar preparaciones de sus panaderías y confiterías.
Los jardines y parques suelen ser muy bellos también, además de estar muy cuidados, por lo que se hacen ideales para media tarde, mientras que llegada la noche, podemos recomendar restaurantes, casinos y discotecas. Para los amantes de la cultura, por otro lado, recordamos que la Riviera Francesa es el segundo espacio de Francia con más museos, sólo por detrás de París.
Los alrededores de Niza también son muy bellos, como por ejemplo sus pueblos, Vallauris, Juan-les-Pins, Biot, Mougins o Mouans-Sartoux, interesantes para conocer en jornadas de buen clima. También se puede visitar el Palacio de Mónaco, el Principado de Grimaldi o viajar a Cannes o Montecarlo para disfrutar de sus casinos.

Si bien está claro que casi ningún turista visitaría una ciudad por su gastronomía, no se trata de un aspecto menor a la hora de permanecer en Niza, ya que esta localidad cuenta, como casi toda Francia, con una cocina muy peculiar, que sorprende tanto por sus gustos, como por variedad, y cuenta además con la presencia de muchos de los chefs más reconocidos internacionalmente.
En este sentido, podemos destacar la comida “niçoise”, estrictamente de carácter mediterráneo, de influencia original italiana, y que se caracteriza por la utilización del aceite de oliva en casi todas sus preparaciones.
Algunos de los platos típicos de Niza son: Pichade, Pissaladière, Beignets de fleurs de courgettes, Pan-bagnat, Socca, Tourte de blettes, ensalada niçoise y Soupe au pistou.
Aunque la mayoría de restaurantes de la ciudad son bastante costosos, por un precio medianamente aceptable, podemos recomendar el “Auberge du Cheval Blanc”, en la Place de la Colette, donde los platos oscilan los 20 euros, pero se comen exquisiteces realmente. Otros muy buenos son “Le Master Home”, “Subway” y “Bar des Oiseaux”, entre otros.
Ahora, si es tu última noche en la ciudad, y quieres comer en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad sin importarte el costo, éstos son: “LePetite Maison”, ubicado en el centro de la ciudad. “Chanteler”, encajado en uno de los hoteles más lujosos de Niza, “Trapa”, un excelente bar de tapas y picadas; y “La Casa del Sol”, un clásico restaurante francés que por las noches se convierte en discoteca.

Las excusas para visitar Niza son prácticamente innumerables, pero por mencionar alguna podemos comenzar con su espectacular vida nocturna, que ofrece posibilidades para todo el mundo.
Sus discotecas más selectas son “La Suite”, “Le Lafayette”, “Le Ghost” y “Gioffredo”, y además cuenta con una zona para homosexuales, y la presentación de bandas en vivo.
Luego tampoco podemos dejar de hacer hincapié en la gastronomía local, sobresaliendo la línea “niçoise” que se caracteriza por la utilización del aceite de oliva en casi todas sus preparaciones.
Salir de compras también es realmente entretenido, con numerosas tiendas de primera línea, ubicadas la mayoría de ellas en las calles Paradis, Suede y la avenida Jean Medecin.
A la hora de recorrer la ciudad, sus principales atracciones son el “Promenade des Anglais”, un bello paseo marítimo, que permite observar, a un lado, el espectacular Mediterráneo, y del otro, una gran cantidad de hoteles “fin-de-siecle”. El recorrido por la “Vieja Niza” es muy recomendable también, con edificios históricos; y los pueblos limítrofes ofrecen un encanto único.
En cuanto a las excursiones y paseos, la cantidad de museos de la ciudad es realmente impresionante, y se antoja un sitio fecundo para el turismo cultural.
Tampoco son despreciables los encuentros populares, como el Carnaval de Niza, realizado durante el mes de febrero todos los años, o el “La Fete des Mai”, que se desarrolla cada domingo y también los feriados del mes de mayo, con música en directo, y la actuación de artistas callejeros.

Uno de los grandes atractivos turísticos de la ciudad francesa de Niza, es la gran cantidad de eventos y encuentros culturales que se desarrollan en la misma.
En este sentido podemos destacar, por ejemplo, el Carnaval local, que se lleva a cabo durante el mes de febrero en cada rincón de la localidad, siendo el mayor del año, tanto por cantidad de participantes involucrados, como por trascendencia a nivel internacional.
Luego tampoco se puede descartar una visita en mayo, para asistir al célebre “Nice Roller”, en encuentro de miles de patinadores, que se dan cita en las calles céntricas de la ciudad,con un recorrido especifico, generando postales únicas.
“La Fete des Mai”, que se desarrolla cada domingo y también los feriados del mes de mayo, proponen para los turistas música en directo, además de una serie de actuaciones de artistas callejeros, siendo un encuentro ideal para toda la familia.
El Festival de Jazz de Niza, que toma lugar, con numerosos grupos tantos nacionales como internacionales; y el Desfile Militar, con bandas que se echan a tocar por todas partes en la ciudad, son otros dos eventos de importancia.
Por último, el Christmas Village, que lógicamente se torna realidad en diciembre, cerca de la Plaza Massena, propone varios mercados de artesanías, además de otras atracciones típicas navideñas, como una gran pista de hielo para los más intrépidos.

Siendo una de las principales ciudades de la bella región de la Costa Azul de Francia, Niza se ha establecido además como una de las zonas turísticas más deseadas de Europa.
Con el paso del tiempo, la mayor parte de sus habitantes viven de la llegada de viajeros, por lo que se esmeran en que su estadía sea excelente, y los paisajes naturales simplemente hacen el resto.
Se trata, de hecho, de la segunda ciudad más visitada de Francia, y un punto destacable de su atractivos es por ejemplo la gran cantidad de museos con la que cuenta, además de una agitada vida nocturna cuando cae el sol, con muchísimas opciones para todos los gustos.
Pero sin dudas el principal punto de atención de Niza son sus playas, con aguas cálidas y azuladas, además de playas de fina arena casi blanca, siendo algunas de las más hermosas del Mediterráneo, y teniendo un gran número de visitas, especialmente claro, en temporada alta.
Los sistemas de transporte local también son muy buenos, y permiten recorrerla enteramente sin pérdidas de tiempo. El tren, especialmente, tiene una frecuencia de 15 minutos, y permite llegar a cualquier punto de Francia, e incluso a otros limítrofes, y viceversa.
La gastronomía, por último, sobresale gracias a sus platos basados en pescados y frutos del mar, acompañados siempre con aceite de oliva.

