noruega

Uno de los sitios que mayor interés despierta para todos los turistas que planean su viaje de placer a Noruega es el barrio de la ciudad de Bergen conocido como Bryggen, que se destaca no sólo por ser uno de los más importantes centros culturales e históricos de toda Europa, sino también por la infraestructura propia de una localidad muelle como es esta, con sus características construcciones de madera.
De hecho, a tal punto han tenido influencia las casas elaboradas con este material, que tras un gran incendio producido en el año 1702, tres cuartas parte de las viviendas debieron volver a construirse, ya que las mismas perecieron en el siniestro. Posteriormente, tras otro accidente de este tipo en 1955, se propuso la edificación de edificios de ladrillo, lo que provocó el reclamo de muchas de las antiguas familias del lugar.
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1979, hoy se trata de una zona con especial influencia en lo que respecta al recibimiento de turistas del país mismo y del resto del continente, con una amplísima variedad de ofrecimientos gastronómicos y relacionados al arte.
Desde hace un par de años, el gobierno local inició un proyecto de obras para evitar el deterioro de las viejas estructuras y así conservar el encanto de la ciudad.

Viajando por Europa existen algunos destinos que realmente se quedan grabados en nuestra memoria y cada día que pasa nos hacen añorar más los recorridos, paseos y atracciones de determinada localidad.
Hoy hablaremos sobre Noruega y sus principales beneficios, un país espléndido, que realmente se destaca por sus excelentes acantilados, los lagos, bosques y maravillas de una cultura que combina tradición y elementos de la actualidad europea.
Partiendo desde la ciudad capital, Oslo, el país ofrece toda clase de destinos merecedores de nuestro tiempo y asombro. La ciudad de Bergen, también conocida como la puerta hacia la región de los fiordos, es un paraíso de naturaleza fría que nunca deja de sorprender pese al paso de los años.
En la capital nos encontramos con una excelente combinación entre naturaleza y cultura, además de turismo aventura y excelentes calles para recorrer a pie una de las ciudades más importantes de la Europa nórdica.
Los senderos naturales y la pista de esquí Holmenkollen, por ejemplo, se han convertido en verdaderos ejemplos del turismo activo, invitando a los viajeros a conocer los secretos de la nación.
Otra localidad que no podemos perder de vista es Bergen. Rodeada por montañas y mar, es la segunda ciudad más grande del país. De gran importancia durante la época medieval, siendo uno de los puertos más activos de la Liga Hanséatica, hoy en día conserva el excelente barrio Bryggen donde encontramos tiendas, casas antiguas y talleres artesanales de todo tipo.

Hoy, en nuestra sección de hoteles con estilo en Viajar por Europa, hablaremos sobre algunas oportunidades únicas en Noruega, uno de los países de la región escandinava que ofrece paisajes, historia y algunas de las ciudades con mejor calidad de vida del mundo.
En Alta, en la zona ártica de Finnmark, nos hospedaremos en el hotel Rica Alta 4-Star, una propuesta que combina diseño y elegancia para una estadía sobresaliente, disfrutando de los paseos comerciales de la ciudad, del centro histórico y de algunos locales de comidas y diversión más famosos de la región.
El restaurante Alta, una de las exclusividades del hotel, ofrece menús de comida ártica así como bebidas y bocadillos únicos, aunque para los más tradicionales también hay platos universales y el típico “desayuno continental”.
En la ciudad de Alta no podemos perder la oportunidad de visitar el observatorio de auroras boreales Haldé, que inclusive puede verse desde algunas de las habitaciones del hotel, siendo un emplazamiento idóneo para disfrutar los hermosos y gélidos paisajes de Noruega.
El Rica Hotel Alta 4-Star cuenta con instalaciones equipadas para las mejores presentaciones audiovisuales, un salón de conferencias exclusivo, gimnasio, sauna, rutas para senderismo y ciclismo, pista de bowling y excursiones de pesca, entre otras actividades pensadas para unas vacaciones, viaje de negocios o de placer donde todas las necesidades sean suplidas.
De paseo por Noruega, la oportunidad de hospedarnos en el Rica Hotel Alta es más que aprovechable.

Nuestra escapada de este fin de semana es hacia Oslo, la capital de Noruega y una de las ciudades más interesantes para analizar la historia y las viejas construcciones vikingas.
Con más de 500.00 habitantes, en sus callejuelas aún podemos descubrir los restos de los viajeros del mar que saqueaban las ciudades e impartían el temor con sus singulares embarcaciones.
De la ciudad original, cuyos rastros se remontan a crónicas con más de 1000 años, no quedan demasiadas señales, pero Oslo es una cuidad romántica con sus elegantes puertos, sus paseos costeros y un hermoso diseño de plazas y establecimientos gastronómicos y hoteleros.
La moderna Oslo nos invita a conocer su excelente combinación de edificios actuales con algunas joyas de la historia política y cultural, como puede ser el Ayuntamiento, que aún conserva las torres de color marrón oscuro. El interior está decorado con bellos murales de gran tamaño, y allí se entrega, cada 10 de diciembre, el Premio Nobel de la Paz.
Al pasear por las calles seguramente nos de la sensación de qué la ciudad es demasiado grande y no podremos disfrutar todas sus virtudes, pero existen diferentes maneras de evitar esto. Primero nos acercamos al edificio de la Oficina de Turismo, a pasos del Ayuntamiento.
Consultar, pedir mapas y escuchar las recomendaciones de los trabajadores del sector nos ayudarán a organizar mejor nuestro viaje. Pero siempre teniendo en cuenta que una ciudad tan histórica y hermosa como Oslo siempre tendrá nuevos secretos que revelarnos.
Para conocer más sobre la historia de los vikingos, una visita obligada es el Viking Ship Museum, que conserva tres embarcaciones del siglo IX. Descubiertas a principios del 1900, los barcos se encuentran en perfecto estado gracias a que habían sido enterrados en arcilla azul.

Hoy, viajando por Noruega, visitaremos la Fortaleza de Akershus uno de los castillos más importantes del país, e importante para el control de Oslo debido a su emplazamiento estratégico.
El castillo real fue construido en el año 1290 por orden del rey Hakon V, función como fortaleza y residencia de muchos nobles y representantes del monarca y más adelante sería la fortaleza de defensa contra los ataques de diferentes enemigos, como las tropas del sueco Eric Magnusson.
A lo largo de su vida útil, el castillo ha servido también como prisión, sala de ejecuciones y Museo, y actualmente las funciones militares y culturales aún se llevan a cabo.
Durante el reinado de Cristián IV, entre los años 1588 y 1648, se procedió a expandir y mejorar sustancialmente las bases, paredes y habitaciones del castillo. Esto también estaba relacionado con la evolución de las tácticas militares, y la adecuación de la fortaleza de Akershus con el uso de la artillería y otros elementos de batalla.
Tras las tareas de ampliación y acondicionamiento, la fortaleza tomo un estilo arquitectónico claramente renacentista, que conserva hoy en día.
En el interior de la fortaleza, actualmente, funcionan el Museo Noruego de Fuerzas Armadas y el Museo de la Resistencia Noruega. Además, en la parte este de la fortaleza se mantiene un cuartel del Ministerio de Defensa Noruego, dada la importancia del edificio a nivel no solo cultural, sino estratégico, histórico y social.
En el mausoleo del castillo se han enterrado a varios miembros de la familia real noruega, como el rey Sigurd I, Haakon V, la reina Eufemia, Olav V, Haakon VII y la princesa Martha.

En el norte de Europa se encuentra un pequeño rincon, un espacio alejado del mundanal ruido y en medio de un impresionante entorno rodeado de belleza y naturaleza sin igual.
Se trata de Geiranger, un destino muy conocido por los cruceristas y en general por los que visitan los fiordos en un crucero. Pero para disfrutar de uno de los paisajes más bellos que existen desde la comodidad de una habitación no es requisito imprescindible hacerlo en un crucero. El hotel Grande Fjord, edificio con arquitectura típica de la zona nos hará sentir como si estuviéramos en un camarote con terraza.
Pero no sólo en la habitación vamos a sentirnos como unos auténticos privilegiados. En el restaurante o en el lounge bar de la planta 6 podremos degustar los platos típicos y disfrutar alguna bebida del lugar mientras nos deleitamos viendo desde una posición privilegiada como los cruceros zarpan de Geiranger.





