Paris... La plus belle ville du monde... Parte II

Como deciamos en la anterior entrada, entre otros emblemas imperdibles, en Paris hay que citar el Arco del Triunfo, imponente ejemplo de la megalomania de Napoleón; el soberbio Museo de Orsay, cuyo enorme edificio fue pensado originalmente como terminal ferroviaria; el Panteón, de estilo neoclasico, donde yacen enterrados Voltaire, Rousseau, Victor Hugo y Emilio Zola; el fabuloso Museo Picasso, inaugurado en 1986 en una mansion del siglo XVII y, por supuesto, no se puede dejar de visitar el Museo de Louvre, que ademas de albergar una de las mayores colecciones de arte del planeta, es uno de los Palacios mas bellos del pais.
Los nostalgicos de la "belle epoque" no deberian soslayar una visita al mitico Mouline Rouge, con su gigante molino de neon rojo, otrora escenario preferido por los bebedores de ajenjo y demas venenos ingeridos entusiastamente por la elite artistica del momento, capitaneada por su habitue mas excesivo y genial, Toulouse-Lautrec.
Algunas Plazas tienen un encanto superlativo, como la Place des Vosges, mandada a construir por Enrique IV a manera de un gran jardin rodeado por 36 edificios de viviendas, con una recoba que recorre todo su perimetro. En una de las esquinas se puede visitar la Maison Victor Hugo, que habitara el procer de los poetas franceses, inmortal autor de Los Miserables.
Otro simbolo parisino son los encantadores bistros, donde puede degustarse, a precios no excesivamente altos, la incomparable cocina francesa, presente tambien, aunque a otro precio, en los ultralujosos restaurantes clasicos en los que hay que reservar mesa con varios meses de anticipacion, como por ejemplo el paradigmatico y carisimo Maxim´s preferido por el magnate Onassis, quien gustaba referirse a éste sofisticadisimo restaurante proclamado con petulante displicencia: "Maxim´s es mi cantina".
