Reino Unido

Esta Catedral, que funciona como la sede del culto anglicano en la ciudad inglesa de Bristol, es una de las más antiguas del Reino Unido, habiendo sido fundada en 1140, y convirtiéndose en sede obispal y catedral de la nueva diócesis del lugar recién a partir de 1542, por lo que se ha transformado también actualmente en un paraje turístico de excepción.
Uno de los puntos más destacados de este sitio es sin dudas una de sus capillas, construida en 1220, que fuera dedicada a la Virgen María, y denominada como “Elder Lady Chapel”,, de la cual no se conoce su creador, aunque se piensa que pudo haber sido Adam Lock, maestro cantero de la catedral de Wells.
Ya en el siglo XIX, con la corriente de construcción neogótica en Europa, se terminó de construir el templo al y como se le puede ver hoy en día. En estas obras se añadió una importante nave central, levantada entre 1868 y 1877, diseñada por George Edmund Street. Algunos años después también se levantarían sus torres gemelas, proyectadas por John Loughborough Pearson.
Como aspecto curioso de su construcción, debemos señalar que la altura de las naves laterales ha desprovisto de luz natural a la central, por lo que los rayos solares ingresan a ésta desde sus ventanas laterales.
Es por eso que se diseño un gran ventanal que recorrer la parte superior de las paredes del altar, bañando de luz por la mañana y al atardecer toda la capilla.

La Abadía de Westminster se encuentra en el barrio del mismo nombre, en Londres, junto al Palacio de Westminster. Se trata de uno de los sitios que o puedes dejar de visitar en tu ida a la capital inglesa.
De hecho, allí se realizan las coronaciones y entierros de los monarcas ingleses, aunque no solo se encuentran enterrados los monarcas, hay personajes como Isaac Newton o Haendel.
Aunque el precio a pagar por la visita es de 15 libras, siendo uno de los parajes más costosos de la ciudad, bien vale la pena recorrer el interior de este fiel testigo de la historia inglesa.
El recinto se encuentra abierto además, en cuanto a los claustros, todos los días en horario corrido, y luego para las visitas a la Abadía sólo por la mañana y el mediodía; siempre excepto los domingos.
En este sentido, siempre es bueno saber en qué condiciones podemos llegar a la Abadía, habiendo varias posibilidades a través de los distintos medios de transporte disponibles. Por caso, en lo que refiere al metro, hay que tomar justamente el denominado Westminster, en las líneas Circle, District y Jubilee.
Si tu idea es viajar en autobús, las líneas que te permitirán hacerlo son las siguientes: 3, 11, 12, 24, 29, 53, 70, 77, 77A, 88, 109, 148, 159, 170 y 211. Para los que, en tanto, prefieran el tren, deben tomarlo en las estaciones Victoria o Waterloo, recordando siempre que la dirección de la Abadía es Broad Sanctuary SW1.

También conocido como “la casa de las aduanas”, este edificio de estilo marcadamente neoclásico, data del siglo XVIII y se ubica en la capital irlandesa, Dublín, en la zona norte e la misma, muy cerca del río Liffey, a pocos metros además del famoso puente Matt Talbot, siendo un importante punto de encuentro para miles de turistas.
El recinto fue diseñado por James Gandon en su momento para ser la sede del edificio de aduanas del puerto de Dublín, completado en su totalidad para el año 1791, teniendo un costo por aquel entonces de 200 mil libras, elevadísimo.
La fachada del edificio es sumamente característica, por su decoración con escudos de armas y esculturas ornamentales, que se encargan de representar los ríos irlandeses. Por ejemplo claro, la más imponente allí es la alegórica al río Liffey, obra de Edward Smyth al igual que las otras trece.
En el frente del Custom House destaca un pórtico dorado central, a cuyos márgenes se hallan pabellones con los escudos de armas de Irlanda. Mientras tanto, en la zona central del edificio se haya la cúpula de bronce remata por una estatua alegórica al comercio.
En 1921, durante un alzamiento, parte del edificio fue quemado por el Ejército Republicano Irlandés, por ser uno de los símbolos de la soberanía inglesa en la isla. El incendio tardó cinco días en ser extinguido, realizando graves daños en todo el edificio.
Posteriormente, 1926 comenzó su reconstrucción, pero no concluyó hasta 1991, cuando quedó como se lo puede apreciar en la actualidad.

La Iglesia Anglicana de Santa Margarita, ubicada en Westminster, es la mismísima iglesia del Parlamento Británico, y está dedicada a Margarita de Antioquía.
El edificio fue fundado en el siglo XII por los monjes benedictinos, para las poblaciones que vivían en los alrededores de la Abadía, siendo reconstruida luego entre 1486 y 1523.
A partir de allí, la Iglesia se convirtió en la parroquia del Palacio de Westminster, cuando los puritanos, descontentos con la liturgia que se llevaba a cabo dentro de la Abadía, optaron por este sitio para sus celebraciones, tradición que sigue latente, aunque hoy es un sitio tan turístico como de culto.
Uno de sus aspectos más salientes es la torre noroeste, que fue construida por John James, entre 1734 y 1738, enteramente en estructura de Portland. El interior de la capilla, mientras tanto, fue restaurado y modificado por Sir George Gilbert Scott en 1877, aunque se mantuvieron las estructuras propias de las tradiciones Tudor.
Además, se trata de un recinto muy común para las bodas de la alta sociedad inglesa, incluyendo las de Samuel Pepys y Sir Winston Churchill, que lo escogieron, entre otras cosas, por su ventana oriental de cristal flamenco, que data de 1509, o por la que conmemora a William Caxton, dueño de la primera imprenta británica. La visita a este sitio tiene una duración de cuatro a cinco horas.

Más conocido como Jardines de Kew, este extenso jardín botánico que cuenta también con una zona de invernaderos, y posee en conjunto más de 120 hectáreas, se encuentra entre Richmond upon Thames y Kew en el sudoeste de Londres, siendo du director el profesor Stephen D. Hooper, y contando con más de 700 empleados.
El origen de estos jardines tiene que ver con las construcciones realizadas por Sir William Chambers para la princesa Augusta, viuda de Federico Luis de Hannover, príncipe de Gales. Ellos dejaron en pie la pagoda china que aún puede visitarse, y más tarde todo fue enriquecido por el obrar del rey Jorge III.
Hoy en día se trata de uno de los paseos inevitables si uno se encuentra en la capital inglesa, ya que es un instituto pionero en la investigación botánica, además de un sitio de entrenamiento para jardineros profesionales, donde se les enseñan técnicas de ahorro de tiempo y cuidado de especies exóticas, entre otros.
Incluso, por la tarde puede visitarse el espectacular museo abierto por Decimus Burton al público en 1857. Allí se pueden observar los distintos modos en los que la vida del hombre necesita de la existencia de las plantas, siendo un paseo realmente muy ilustrativo. Para cerrar la visita, se puede tomar un té en alguno de los restaurantes que se encuentran a la salida de este paseo.

Esta ciudad inglesa, una de las que formaron parte de la cuna de la cultura en el país tras la Revolución Industrial, es ideal para ser visitada por jóvenes estudiantes, ya que cuenta con la base de poseer tres de las universidades más importantes de Europa: la Universidad Metropolitana de Leeds, la Universidad de Leeds y la Leeds “Trinity and All Saints”.
También en Leeds es muy buena la oferta en cuanto a centros simbólicos y culturales, ya que por ejemplo, los amantes de los museos pueden encontrarse con más de 20 edificaciones que funcionan hace años, con colecciones muy variadas, aunque especialmente dedicadas a poseer elementos artísticos antiguos.
También se trata de un interesante destino comercial, ya que cuenta con algunos centros de buena reputación en Inglaterra, por su variedad de firmas adheridas, como por ejemplo el Leeds Shopping Plaza.
La noche de Leeds también se ha hecho mucho más interesantes en los últimos años, lo que, al motivar la llegada de mayor cantidad de turistas, provocó la instalación de mejores atenciones en los centros de alojamiento más importantes de la ciudad, y la mejora y expansión del servicio de transporte público, de por sí muy efectivo.

Esa misma pregunta me la hice hace un par de semanas, tenía pensado marchar un fin de semana fuera y tenía en mente o Londres o Liverpool. Sin duda Londres es una ciudad con mucho más encanto que Liverpool (al menos por lo que he leído y he visto en fotografías). Pero el hecho de sólo disponer de un fin de semana y de encontrar una importante oferta de vuelo low cost para el aeropuerto de Liverpool me hizo dudar.
Londres es la capital de Inglaterra, una ciudad enorme y con muchos lugares para visitar. Los viajes a Londres están recomendados para por lo menos estar no menos de tres días y tres noches, por lo que sino se dispone de ese tiempo es recomendable esperar para otra ocasión.
Por el contrario Liverpool, es una ciudad mucho más pequeña, de apenas un millón de habitantes que puede verse con facilidad durante un fin de semana corto. Con la llegada de compañías aéreas Low Cost hay viajes a Liverpool por auténticas gangas, asequibles para todos los bolsillos. Además la ciudad de Liverpool es algo más económica que Londres, por lo que se pueden encontrar alojamientos más baratos y restaurantes más económicos.
En definitiva creo que me decidiré por Liverpool, pero para otra ocasión, con más tiempo y un poco más de dinero, viajaré sin dudar a Londres.

En el famoso condado de Somerset se encuentra uno de los destinos turísticos más importante de los que ofrece el Reino Unido, conocido como “los manantiales de Bath”, un sitio donde pueden disfrutarse algunos de los más lujosos y reconfortantes spas del viejo continente.
Además, la ciudad en sí cuenta con varios puntos de interés, al puesto de declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Habiéndose constituido en el refugio histórico de la fuerte aristocracia inglesa, Bath se ha hecho conocida en el mundo entero en los últimos años por sus aguas termales y manantiales con propiedades curativas que brotan desde el centro mismo de la tierra.
Los palacios, casonas y cualquier elemento de la edad media puede ser encontrado a cada paso y es común que hasta hoy día los habitantes más ricos de Londres se desplacen a este lugar para un fin de semana de descanso.
Más allá de destacarse los paseos en bote por el río Avón y los bosques que rodean al mismo, el gran atractivo de Bath es sin dudas sus aguas termales, siendo que ya en sus épocas, los celtas construyeron el primer “complejo” para la utilización de las mismas.
Después de los bombardeos durante la segunda guerra mundial, la ciudad fue reconstruida bajo los mismos conceptos arquitectónicos, por lo que combina modernismo con antigüedad.

Si hay una celebración que uno no esperaría nunca encontrarse en tierras inglesas, y más específicamente en la gris Londres, es un carnaval al más puro estilo sudamericano, con infinidades de actividades y recreaciones para grandes y chicos. En este caso, nos referimos al denominado “Nothing Hill”, ya que se desarrolla en la misma localidad donde cobrara vida la famosa película del mismo nombre.
Hay que destacar entonces que desde el año 1965 se lleva a cabo esta tradicional fiesta hacia finales del mes de agosto, época en la que turistas de todo el país aprovechan para movilizarse hacia la capital. La festividad en sí tiene como objetivo rememorar los festejos de la liberación del pueblo afro americano, especialmente delos habitantes provenientes de Trinidad y Tobago, quienes más sufrieron la opresión en su llegada a las islas.
Uno de los principales atractivos con los que cuenta esta reunión en las calles de Londres tiene que ver con los trajes típicos de colores vivos y brillantes lentejuelas, además lógicamente de los ritmos provenientes sobre todo del Caribe y África.
Una de las recomendaciones más repetidas tiene que ver con la presencia del mercado de Portobello como parte de las celebraciones los días sábado, en el que cientos de artistas callejeros muestran y venden su arte por cantidad irrisorias.

Ahora que en Europa estamos inmersos en la primavera y casi con la entrada del verano y las vacaciones estivales, son muchas las agencias de viajes que ofrecen vuelos y ofertas de hoteles a precios realmente muy atractivos.
Entre las agencias de viajes podemos destacar a Logitravel, que siempre ofrece muy buenas ofertas de viajes, vuelos e incluso la posibilidad de contratar hotel antes de viajar.
Si estas pensando en viajar a Londres, te recomendamos que elijas como mínimo tres días para la visita. La ciudad de Londres es muy grande y con muchos sitios para visitar, por lo que un fin de semana puede ser muy corto para hacerse una idea completa de la ciudad.
Si quieres encontrar una buena oferta lo aconsejable sería hacerlo fuera de las vacaciones estivales, en épocas como primavera u otoño están los mejores precios ya que no esta inmerso en la temporada alta. Entre semana mejor que el fin de semana ya que los vuelos a Londres con partida en sábado o domingo se disparan. Por otra parte es más fácil encontrar ofertas de hoteles en Londres entre semana que los fines de semana.











