Roma

Existen varias plazas en el mundo entero que son consideradas mucho más que esos, ya sea por su importancia simbólica para la ciudad en la que se encuentran, por los sucesos ocurridos en ella, o también por la gran cantidad de monumentos y obras que la llenan y rodean.
Este último es el caso de la llamada Plaza Navona, ubicada en Roma, y que ha llamado la atención de turistas desde tiempos remotos debido al espectro cultural que comprende.
De hecho, en tiempos del imperio romano, este sitio era utilizado por la sociedad para observar los juegos que se realizaban por competidores especialmente preparados, y se cree que llegó a albergar a cerca de 30.000 espectadores en algunas oportunidades.
Destaca por su arquitectura perteneciente al barroco, y por algunas de las estructuras existentes, como por ejemplo la denominada “Fuente de los Cuatro Ríos”, una de las más importantes expresiones del artista Gian Lorenzo Bernini.
También hay que mencionar a las dos “fontanas” que pueden encontrarse en las zonas sur y norte de la plaza, llamadas “del Moro” y “di Nettuno”, siendo estas una de las más fotografiadas por los turistas que arriban no sólo de otros países, sino de distintas partes de Italia mismo.
Los palacios también tienen su lugar en las inmediaciones de este parque, y los más conocidos son el “de Cupis”, el “Torres Massimo Lancellotti” y el “Braschi”, que funciona como museo de Roma.

Uno de los monumentos más conocidos a nivel mundial y centro de panorámicas que han recorrido el planeta entero, la Fontana de Trevi es la más grande y simbólica de las fuentes de estilo barroco de Roma.
Fue construida en 1462 siguiendo la tradición antigua de la capital italiana de levantar monumentos en los puntos terminales de los acueductos para anunciar el establecimiento de los mismos, base de las ciudades hace varios siglos.
La fuente permaneció casi intacta hasta 1998, cuando el estado de Roma produjo una serie de remodelaciones en su estructura, especialmente en lo que respecta a la limpieza de la piedra que forma la Fontana, como así también la instalación de nuevas bombas de circuito cerrado y oxidadores para evitar posibles desperfectos en el futuro. Con su nuevo aspecto, este paraje se convirtió en uno de los puntos de encuentro más comunes de la ciudad, tanto para turistas como para los propios romanos.
Una de las tradiciones más viejas que existen en derredor de este monumento es el de lanzar monedas, mientras se piden deseos, a la fuente, por lo que es común ver el fondo de ésta de un color cobrizo.
Si bien esta visita puede realizarse en cualquier momento del día,es increíble ver los paisajes que se suceden gracias a la conjugación de la luz artificial como de los espacios naturales del paraje.

Los mejores hoteles en Europa siguen teniendo su lugar en Viajar por Europa, y hoy le toca el turno al Augusta Lucilla Palace, en la ciudad de Roma, Italia.
El edificio reformado para albergar el establecimiento hotelero data del siglo XVIII y está ubicado a pocos metros de la estación de tren Termini y la imponente iglesia de Santa Maria Maggiore.
Combinando el diseño clásico con los servicios más modernos de la hotelería actual, el Augusta Lucilla Palace permite visitar los puntos más reconocidos de la ciudad con los medios de transporte público. La estación principal de la ciudad está a menos de 400 metros del hotel y desde allí es posible viajar en tren, metro o autobus, pudiendo disfrutar las maravillas de Roma fácil y rápido.
Entre algunas de las características más importantes del hotel hay que destacar el personal profesional, dominando varios idiomas y atendiendo las 24 horas a nuestras inquietudes.
La Fontana di Trevi y el Coliseo son dos de las atracciones culturales y escenarios que Roma tiene para ofrecer a los turistas de todo el mundo, y aprovechando la excelente ubicación del Lucilla Palace podremos disponer de nuestro tiempo para conocer rincones, restaurantes, paseos y mucho más.
El hotel cuenta con su exclusivo restaurant y bar, además de servicio de desayuno en la habitación, menú gastronómicos de diferentes naciones europeas y atención de primer nivel.
Pertenece a la cadena hotelera Blue Globet Hotels y cuenta con un total de 98 habitaciones totalmente equipadas para una estadía inolvidable.

Uno de los aspectos que más destaca a Italia sin dudas es la gran cantidad de ofertas turísticas que ofrece, y entre ellas hay una en el campo cultural e histórico que sobresale desde hace cientos de años, el Coliseo de Roma. Con su antigua capacidad de 50.000 espectadores, es uno de los grandes símbolos de la antigüedad aún conservados, y una de las visitas que deben realizarse de forma obligada a la hora de llegar a la ciudad de Roma.
Catalogado como una de las “Siete Nuevas Maravillas del Mundo” en 2007, el Coliseo provoca la llegada de miles de turistas a sus instalaciones cada mes favorecidos por las últimas obras de remodelación que permiten el ingreso a su interior, aún cuando desde hace algún tiempo se habilitó a través de internet la posibilidad de observar algunos de sus más importantes vistas a través de la web.
Una vez en Roma, las visitas al Coliseo comienzan muy temprano en la mañana y se extienden hasta media tarde, aunque en verano es posible permanecer en las instalaciones hasta la noche. A pesar de que las entradas se pueden retirar en el mismo recinto, es preferible hacerlo en el Palatino, para evitarse las largas colas que suelen encontrarse en el histórico monumento. El precio aproximado de la visita es de unos ocho euros.

La ciudad de Roma es un destino que atrapa y atrae a cada momento, por sus plazas históricas, sus restaurantes de renombre, sus hermosos museos y toda clase de construcciones y emplazamientos culturales e históricos que merecen detenerse y apreciarlos.
Hoy desde Viajar por Europa nos detendremos para admirar solamente algunas de las imponentes vistas que pueden conseguirse al pasear por Roma y sus calles más importantes.
En el edificio Vittoriano, un enorme monumento cuyas terrazas permiten algunas de las vistas panorámicas más hermosas de Roma, nos detendremos para descubrir los secretos que la ciudad esconde y que se pueden percibir a la distancia. Cámara de foto en manos, nos adentramos en un palacio de historias, secretos y maravillas artísticas.
Construido entre los años 1885 y 1911, el edificio conmemora la unificación de Italia y fue dedicado al primer rey Victor Emanuel II. Una de las atracciones culturales e históricas que allí se albergan es la Tumba del Soldado Desconocido, con la guardia militar y la flama eterna que recuerda a aquellos caídos por defender a la patria.
En el año 2007 se abrió un ascensor de cristal que lleva a los visitantes a la parte más alta del monumento, permitiendo entonces algunas de las imágenes más sobrecogedoras de Roma y sus alrededores.
Sitios arqueológicos, edificios con estilos arquitectónicos clásicos y modernos, una sucesión de monumentos y plazas dedicadas a un país que ha sido cuna de la civilización occidental, Roma invita a deleitarnos con sus escenarios y con sus mágicas ofertas para el turismo cultural y la gastronomía.

Que mejor que pasar la Semana Santa en Roma, una ciudad grande, con muchos puntos turísticos que visitar y destino ideal para los católicos, para pasar unas buenas vacaciones de semana santa.
Por si sola Roma ya necesita por lo menos entre dos y tres días completos para ser visitada. La ciudad cuenta con varias plazas y monumentos importantes que nos abarcarán un par de días de visita, si a eso le sumamos el foro romano y la visita al Coliseo de Roma, uno de las grandes maravillas del mundo, de tres días nadie nos libra.
Un día entero lo podemos dedicar a la visita al Vaticano, la famosa Catedral de San Pedro es un lugar indispensable para visitar en Roma, además no podemos dejar de lado la capilla Sixtina y el Museo del Vaticano, uno de los grandes museos existentes en el mundo.
La capital italiana es un lugar estupendo para pasar unas mini-vacaciones de varios días, un destino que para un fin de semana se hace corto pero que para pasar una semanita como la de semana santa puede ser muy completa.

El turismo gastronómico, la rama dedicada a los viajes y la degustación de platos típicos y de la cocina en restaurantes exclusivos, ha ido ganando popularidad en los últimos años, y uno de los destinos más comunes del continente europeo es Italia, con sus salsas y pastas.
Hoy pasearemos por la ciudad de Roma visitando los mejores establecimientos gastronómicos, bares y restaurantes que encantarán nuestro paladar y nos permitirán disfrutar la magia de los sabores y los colores de la cocina italiana.
La ciudad de Roma está repleta de restaurantes, pero a la hora de elegir es interesante advertir que un local lleno de ciudadanos locales tendrá una comida mucho más rica que otros restaurantes que quizás apuntan a deslumbrar con el diseño y la fachada. Y es que los italianos son muy exquisitos a la hora de comer, y si muchos de ellos se reúnen en un establecimiento en particular, seguramente que allí podremos disfrutar más que pizza y pastas, ya que la comida italiana tiene una gran variedad.
Es posible deleitarse con platos de cocina romana, exquisitas recetas de distintas regiones del país o menús internacionales preparados con los mejores ingredientes y la calidad de los cocineros italianos.
Una serie de recomendaciones incluyen el restaurante Da Lucia, en la Vía del Mattonato 2B. Trabaja desde el año 1938 y ofrece excelentes pastas frescas y platos tradicionales hechos en la casa.
En Agata e Romeo, Vía C. Alberto 45, que combina platos tradicionales romanos con ingredientes secretos y una lista de vino de lo más variada.
Los que busquen un escenario íntimo deberían ir aunque sea en una oportunidad a Sora Margherita, en Piazza delle Cinque Scole 30. Allí no podemos dejar pasar la oportunidad para probar las sopas de pasta y los riquísimos postres.

Volvemos a hablar sobre las audioguías más interesantes para cargar en nuestro MP3 o iPod mientras paseamos por los mejores destinos de Europa, y hoy regresamos a la histórica ciudad de Roma con un completo itinerario que nos llevará por zonas tan importantes como la Plaza de San Pedro, el Obelisco, el interior de la Basílica y algunas de sus partes principales, la Cátedra y la Confessio.
Gracias a la audioguía, disponible en AudioViator (), recorreremos la mítica plaza descubriendo los secretos de la historia italiana y del Vaticano, ese pequeño estado independiente que cobija los restos de San Pedro, el primer papa.
Uno de los lugares más sagrados para el catolicismo, analizado por gente entusiasta por los viajes y que vuelca todos sus conocimientos de turismo, arte e historia para ofrecer una visión completa y comprensiva sobre cada rincón de nuestra visita.
El principal edificio del Vaticano se encuentra emplazado sobre la orilla este del río Tíber. Es el edificio más importante de la religión católica, tanto en tamaño (193 metros de largo y 44,5 de altura) como en renombre.
La obra fue construida durante varios siglos, y en su interior se encuentran obras del magnífico artista Miguel Angél.
Pero antes de él el proyecto de construir una basílica fue llevado a cabo por Constantino (año 330) a expensas del papa Silvestre I.
En 1452 se encomendó una remodelación a la antigua basílica, que fue dirigida por Bernardo Rosellino. Pero a los tres años de la muerte del Papa Nicolás V se detuvieron, llegando solamente levantarse paredes de un metro.
Finalmente el proyecto definitivo sería llevado a cabo por Bramante, luego Miguel Ángel y con los aportes de diseño de Fontana y Della Porta.
Los artistas que han trabajado en frescos, pinturas y estatuas en la basílica son incontables, pero conoceremos a la mayoría gracias a esta completa audioguía.

Siempre estamos hablando acerca del verano, el sol y la arena, pero existe también otra época del año en la cuál el turismo está muy activo, el invierno, con destinos montañosos y boscosos en las primeras listas de elección, hoy hablaremos de algunas posibilidades para pasear por el invierno europeo.
Primero que nada, vale recalcar que las principales capitales del continente son muy visitadas en invierno, debido a la gran cantidad de monumentos y sitios históricos que se pueden visitar sin la necesidad de ser una ciudad costera.
Es así que París, Madrid, Roma y Berlín, entre otras ciudades de gran trascendencia a nivel mundial, son los principales destinos en cualquier itinerario de viaje de vacaciones de invierno.
Londres, por ejemplo, es una de las ciudades más grandes del viejo continente, y en ella se puede apreciar un gran número de culturas que conviven y configuran una ciudad cosmopolita y repleta de museos y galerías de arte.
Para los que buscan el romance, la ciudad de París no puede faltar. Con paseos por la Torre Eiffel, los tradicionales cafés parisinos al aire libro y el maravilloso Museo Louvre son solo 3 de las actividades que el viajero no puede ignorar al pasear por la capital francesa.
En Italia, tenemos Roma y Venecia, con el Vaticano, el Coliseo y decenas de fuentes, plazas y monumentos artísticos e históricos que no solo hemos visto en películas y libros, sino que realmente deben apreciarse en persona para contemplar la majestuosidad y valor que tienen para la comunidad mundial.

El Castillo de San Ángelo es un edificio milenario y majestuoso situado a poca distancia del Estado Vaticano, en el centro de Roma, Italia.
Construido con forma cilíndrica, y con decenas de ángeles que enmarcan los puentes que llevan al castillo e inclusive uno que corona el edificio y le da nombre al complejo, también es conocido con el nombre de Mausoleo de Adriano, ya que en un principio la construcción fue encomendada por el emperador romano Adriano, quién deseaba un lugar imponente para descansar sus restos y los de su familia.
Tras su muerte, el Castillo de San Ángelo continúo sirviendo por varios años como mausoleo para los emperadores romanos, función que cumplió por lo menos hasta el año 217, en que Marco Aurelio Severo Antonio fue enterrado.
Muchas de las reliquias que se albergaban en el castillo fueron destruidas cuando se convirtió, de mausoleo, a fortaleza, en el año 401. Los saqueadores visigodos se encargaron de robar gran parte de los tesoros y muchas de las estatuas fueron destruidas y esparcidas por la ciudad durante los años de asedio.
Más adelante en la historia, el papa Nicolás III decidió convertir la estructura en un castillo, y conecto la basílica de San Pedro con el Castillo de San Ángelo mediante un corredor fortificado llamado Passeto di Borgo.
También, el estado papal aprovecho las diferentes habitaciones del Castillo de San Ángelo para mantener prisioneros a diferentes artistas y opositores de la iglesia, y las ejecuciones eran llevadas a cabo en el patio interior del complejo.
Finalmente, en el año 1901 el castillo fue convertido en Museo, y hoy en día es una de las múltiples atracciones turísticas de Roma, repleta de historia y obras de arte invaluables.







