Sárospatak, la ciudad medieval de la cultura en Hungría

Volvemos a explorar los rincones de Europa del Este, quizás uno de los rincones menos conocidos del viejo continente. Nuestra parada de hoy es Sárospatak, una antigua ciudad medieval que funcionó como centro cultural y educativo durante varios años, gracias a la presencia de un Colegio de monjes Calvinistas.
La iglesia gótica y el castillo quedan como símbolo del esplendor de una época que fue mejor, pero que hoy se conserva como un claro recuerdo de los mejores años de Hungría.
Sárospatak se encuentra en la zona norte del país, escondido entre montes y valles donde la naturaleza gana protagonismo.
La ciudad se encuentra a orillas del río Bodrog, entre colinas que avanzando hacia el norte se transforman en altas montañas. En el pasado, además del colegio, Sárospatak supo ser el coto de caza del rey Andrés I.
En algún momento del siglo XV es bautizadada como Sárospatak y a partir de allí su popularidad crece, así como su importancia como centro cultural y educativo de la región.
El castillo que otrora perteneciera a Andres cae en manos de una familia de nobles que se dedican a enaltecer las bondades de la zona y en 1531 se forma el Colegio Calvinista.
Materias como filosofía, inglés, derecho y pedagogía se impartían en las aulas de este imponente colegio, que da muestra de la importancia de las ciencias y el conocimiento para la comunidad europea.
Las tropas de los Habsburgo destruyeron el castillo de Sárospatak en una de sus avanzadas, pero se reconstruyo por la importancia que tenía para la fisionomía del pueblo. Hoy en día funciona como museo y allí se exhiben diferentes objetos que dan cuenta de la vida en años pasados en el norte de Hungría.
