Segunda Guerra Mundial

Quien tenga la oportunidad de hacer un viaje a Alemania, no querrá perderse la chance de conocer una de sus ciudades más bellas, estamos hablando de Wismar, ubicada al norte del país germano.
Se trata de una ciudad histórica y eso se ve a simple vista, por eso es el destino perfecto para aquellos que aprecien la cultura y el pasado de los sitios que visitan, ya que todas sus construcciones tienen una gran historia y un delicioso estilo.
Al sur de Wismar nos encontramos con Saint Marien, con una altura de 80 metros es una de las iglesias góticas más antiguas que posee la ciudad, junto con Saint George y Saint Nikolai, características por sus fachadas de ladrillos rojos.
Es increíble que esta majestuosa iglesia se haya mantenido en pie ya que es el testigo de los intensos bombardeos que sufrió la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial, y en su interior se aloja ahora una exposición que cuenta detalladamente toda la historia de esta particular iglesia.
Siguiendo con el recorrido nombramos también la iglesia de Saint George, construcción que también sufrió de los bombardeos de la guerra, pero que sin embargo consiguió ser restaurada y hoy en día se la puede ver en perfecto estado. Este sitio también ha sido asignado para acoger diversas exposiciones y ser salas de conciertos.
Por último no nos olvidaremos de Saint Nikolai, que milagrosamente también se salvo de los bombardeos. Construida en el año 1508, cuenta en su interior con un impresionante órgano del siglo XVII y una pila bautismal que data del siglo XIV, dos reliquias autenticas. Cerca de allí también se encuentra el Museo Schabbelhauss, con una colección privada de pinturas al oleo y objetos de arte religioso.
El Centro Histórico de Wismar es algo que el turista tampoco querrá perderse, sus calles empedradas serán el camino para conocer sus edificios antiguos, sus fortalezas históricas y su antiguo puerto Lohberg Watergate, que existe desde el siglo XV.


