Toscana

“El Fuerte de los Marmoles ”, eso es exactamente lo que significa su nombre: Forte dei Marmi. Este titulo no es pretencioso aunque lo parezca, ya que se lo ha ganado gracias a las poderosas e importantes canteras y el fuerte que son protagonistas naturales de la ciudad italiana de la que hablaremos en esta oportunidad.
Forte dei Marmi es un poblado de corta extensión recostado sobre parte de la costa del país, por lo que sus playas atraen a buena parte de la población y a turismo del exterior en cada temporada de verano.
Su costa es visitada por las olas del Mar de Liguria en la region de Toscana entre las montanas y el Mediterraneo, y es valioso aclarar que su actividad principal es casi exclusivamente su explotacion turistica de verano, ya que afortunadamente se elige este destino como uno de los mejores rincones para aprovechar el calor europeo, siendo un pueblo preferido sobre todo por turistas provenientes de Milan, Florencia y de paises vecinos, inclusive.
La juventud mas que nada es la que sabe aprovechar mejor los dones de Forte dei Marmi, ya que la noche del poblado es realmente activa, con una buena colección de clubes privados y bares donde tomar tragos y disfrutar del ocio nocturno.
Tomar sol, disfrutar del paisaje, realizar diversas actividades acuaticas como la natacion, el buceo o el surf, y pasarla bien entre amigos y familia es básicamente aquello que el visitante puede pretender al llegar a este rincon italiano, y realmente no es poco cuando lo que se busca es escapar de la rutina y del bullicio cotidiano, para cambiarlo acaso por el bullicio de este pueblo turistico, pero de vacaciones.

San Gimignano es una pequeña ciudad medieval que se encuentra en la región de la Toscana, en Italia, a pocos kilómetros de ciudades de gran importancia como Siena y Florencia.
Con sus murallas y sus torres, que evidencian los años de intensa actividad en la época medieval, el centro de la ciudad de San Gimignano ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Un símbolo interesante de las luchas sociales y de las ciudades medievales de la Toscana son las torres, 14 en total, que se yerguen a lo largo de S. Gimignano. En el pasado, los nobles competían entre sí construyendo torres, a más altas y grandes significaba mayor poder y riqueza.
En última instancia, estas torres servían como pequeñas fortalezas, puntos de vigilancia u hostales para los viajeros. Al situarse en la cima de una colina, San Gimignano permite, desde lo alto de las torres, unas excelentes vistas del paisaje de la Toscana y sus alrededores.
Además de las torres, de las cuáles se conservan un total de 14 en perfecto estado, la ciudad ha renacido como centro turístico y cuenta con varias iglesias y puntos de interés, entre ellos la Iglesia Colegiata, San Agustín (con obras de ilustres artistas del renacimiento italiano), el Palacio Municipal y las plazas Duomo y Pecori.
La ciudad de San Gimignano comenzó como un pequeño poblado de origen etrusco, que a partir del siglo X entra en las crónicas tras la férrea defensa llevada a cabo por el obispo San Gimignano contra los ataques de los hunos.
Sirvió como punto de parada en las peregrinaciones hacia Roma y el Vaticano y luego fue ganando importancia a nivel turístico, pese a que en la Edad Media sufrió, como toda Europa, la peste negra.
