Se acerca la navidad, y con ella los viajeros comienzan a planear donde disfrutar los últimos días del año, ya sea en un destino exótico, en las playas o en la nieve, hoy desde Viajar por Europa regresamos a Portugal para hablarte de algunos de los encantos de esta nación, para que tengas en cuenta sus variadas ofertas y consideres despedir el año en el país.
Un atractivo interesante de la navidad en Portugal es que, dependiendo la zona, se conservan diferentes tradiciones a la hora de celebrar estas festividades.
En el norte, por ejemplo, los diferentes pueblos conservan nombres, fechas y representaciones de la navidad inspirados en las leyendas normandas, con valquirias, druidas y tradiciones nórdicas. Los ritos católicos son practicados en el centro y sur de Portugal, con pesebres vivientes y árboles de navidad en casi todas las plazas principales y casas de las ciudades.
Sin embargo, un factor que es compartido en toda la nación es el del simbolismo del fuego, señal del triunfo de la luz sobre la oscuridad, y cuya presencia en todas las festividades hace que se noté el conjunto de comunidad de toda la nación.
La práctica de hogueras, en nochebuena, es una tradición que se extiende a lo largo de todo el país. Consiste en la quema de leñas, y a mayor tamaño mejor, ya que la creencia es que mientras más tiempo dure el fuego encendido, mejor suerte traerá el año siguiente a las cosechas y a los pobladores en general.
Otra celebración imperdible, proveniente de las tradiciones cristianas, es la celebración de la Misa de Gallo. A partir de las 7 de la tarde, el día 24 de diciembre, se lleva a cabo esta misa, luego de la cuál los fieles hacen fila para besar los pies del niñito Jesús y luego culminar los festejos con los leños encendidos anteriormente citados.