turismo Alemania

Hace unos dias hablabamos de la intrigante ciudad de Friburgo, en Alemania, hoy nos disponemos a conocer mas puntualmente uno de los sectores que el turista no querra perderse si es que decide pasar sus proximas vacaciones en este formidable pais del continente auropeo.
Como comentabamos antes se trata de una de las ciudades mas importantes de todo el pais, y se encuentra en la Selva Negra, reconocida por ser la Capital de la ecologia, ademas cuenta entre sus bienes con una gran cantidad de centros de interes historico y cultural, como lo es por ejemplo la Catedral de Friburgo, que fue construido hace muchos años, cientos atras, precisamentre en el año 1330.
El turista encontrara la Catedral de Friburgo en la entrada de la ciudad, siendo realmente una construccion de impresionantes dimensiones, que destaca por ejemplo por la presencia de una gran torre de 116 metros de altura, y una presencia que invita a pasear en un recorrido arquitectonico realmente diferente al resto.
En principio la Catedral de Friburgo presentaba un estilo gotico frances, con el tiempo su fisonomia se fue modificando, y es hasta la actualidad que la basilica presenta un estilo claramente romanico, aunque en su fachada se pueden ver adornos de todo tipo e inclusive, figuras realizadas en piedra.
En el interior la belleza no se queda atras, el visitante tendra la oportunidad exclusiva de ver una gran coleccion de esculturas realizadas en piedras, ademas de vitraux en las coloridas ventanas, diseñadas hacia el año 1300 por artesanos especializados en el arte en vidrio.
Quien visite Alemania, y sobre todo esta preciosa ciudad, no puede partir sin la experiencia de conocer uno de los mejores ejemplos de la arquitectura romanica en la Catedral de Friburgo.

La memoria es una de las virtudes del ser humano que más debemos cultivar cuando se trata de buscar la verdad, la justicia y la paz, y con el paso del tiempo se van erigiendo diferentes monumentos, museos y pabellones donde alguna parte puntual de la historia de la humanidad es resaltada y rescatada para que no se olvide con el paso de los años.
En la ciudad de Berlín, capital de Alemania, nos encontramos entonces con el Museo Judío. En este establecimiento, que forma parte del Museo de la ciudad de Berlín, encontramos documentos, fotografías y objetos que dan cuenta de la vida cotidiana de la comunidad judía en Alemania desde hace más de 2000 años.
Inaugurado en 1999, el edificio fue diseñado por el arquitecto polaco Daniel Libeskind y tiene fachadas metálicas con ventanales de formas extrañas y orientaciones desiguales. La forma de rayo, según explicó, busca evocar la sensación de vacío que han dejado los judíos berlineses desaparecidos durante la época del nazismo.
También pertenecen al Museo Judío la famosa Torre del Holocausto y el Jardín del Exilio, secciones dedicadas puntualmente a esta época oscura de la historia de la humanidad.
La Torre del Holocausto en un principio estaba compuesta por tres torres pequeñas que eran exteriores al edificio del complejo. La forma de la planta principal es cuadrada, con puntas, y se accede a través de un pasillo en el sótano. La única luz que entra en la sala lo hace por un hueco vertical ubicado en la parte superior del vértice más agudo de sus paredes.
El Jardín del Exilio, por su parte, es un cuadrado de enormes dimensiones situado por fuera del edificio con 49 pilares dispuestos en forma de cuadrícula. El número de pilares conmemora el año de fundación del estado de Israel (1948). Salvo el pilar principal, cuya base es de tierra de Jerusalén, todos los otros tienen debajo tierra de la ciudad de Berlín.
