turismo rural

Para aquellos que disfrutan viajar por el mundo y conocer algunos de los paisajes más deslumbrantes y asombrosos del planeta, hoy desde Viajar por Europa les ofrecemos detenerse en los acantilados de Moher, en Irlanda.
Su nombre en gaélico es Aillte an Mhothair y significa “acantilados de la ruina”, formando parte de una de las atracciones naturales y paisajísticas más importantes del condado de Clare. En el año 2008 la revista National Geographic ubicó a los acantilados entre los más hermosos y deslumbrantes del mundo.
Con una altura que ronda los 120 metros sobre el nivel del mar, en aguas del océano Atlántico, los acantilados tienen aproximadamente 8 kilómetros de largo y llegan a una altura cerca a los 215 en su punto más alto.
La naturaleza ha ido configurando los alrededores para dar cuenta de un paisaje hermoso que nos cuenta de la eterna batalla entre las aguas del mar y la roca que se mantiene pese a la constancia y el paso de los años.
La Torre de O'Brien es uno de los atractivos que terminan por crear la imagen perfecta del acantilado abandonado y el custodio inexorable. En este caso se trata de una torre de planta circular, construida por Sir Cornellius O'Brien en 1835, utilizando la abundante piedra que se conseguía en los alrededores.
Pensada como mirador para atraer al turismo, hoy en día se siguen utilizando con este fin, además de contar con una infraestructura dedicada a explotar las bondades del escenario mágico de los acantilados.

El centro histórico de la ciudad de Rapperswil, en Suiza, es nuestro destino de hoy en Viajar por Europa, una de las localidades más importantes de la región denominada Cantón de San Galo.
Los románticos escenarios bordeados por el lago Zurich atraen anualmente a decenas de viajeros que se detienen a disfrutar no solo de la naturaleza y el ambiente rural, sino también la magia de su castillo y su ancestral poblado.
En la parte más alta de Rapperswil se construyó la fortaleza y castillo que hoy corona su centro histórico. El emplazamiento era realmente único para su época, rodeado en tres de sus lados por el majestuoso lago Zurich y en lo alto de una colina de roca, haciendo el acceso una verdadera proeza para los atacantes.
La zona de Rapperswil era uno de los puntos de control más estables en la ruta medieval que unía Zúrich y Lombardy, así como una de las formas más recomendadas para llegar a la Abadía Einsiedeln y tomar parte en el Camino de Santiago.
La fuerte inmigración polaca derivó en la construcción de un Museo Nacional Polaco, que funciona en Rapperswil desde fines del siglo XIX.
Lo más destacado al visitar el castillo de Rapperswil son sus hermosas postales de la ciudad, desde lo alto y con el horizonte como límite, permites disfrutar las bellezas del paisaje suizo y la maravillosa forma en que los pueblos antiguas fueron acomodándose a los nuevos lineamientos urbanos y dejando de lado las construcciones palaciegas y castillos, que poco a poco se transformaron en edificios de culto y paseo por Suiza.

Desde Viajar por Europa seguimos descubriendo los mejores destinos del viejo continente, y hoy le toca el turno a la maravillosa ciudad de Siena, en Italia. Una de las maravillas de la región de Toscana.
Una ciudad que combina los escenarios rurales del interior italiano con la magia de las antiguas fortalezas y pueblos medievales, Siena es famosa por sus museos y monumentos, entre los que se destacan la antigua catedral, el baptisterio de San Giovanni y el Museo Metropolitano, entre otros.
La catedral fue construida entre los siglos XII y XIII y se encuentre entre una de las construcciones más bellas del país. En su interior se pueden apreciar excelentes demostraciones del estilo arquitectónico gótico, así como obras de artistas de renombre como Donatello, Miguel Ángel y Bernini, entre otros.
Luego, y continuando con la exploración por las calles de Siena, hay que mencionar el imponente Baptisterio de San Giovanni, emplazado en la plaza homónima. En su interior, además de una pila baustimal construida en oro, hay unos paneles exquisitamente decorados que recrean paso a paso la vida de San Juan bautista.
El Museo Metropolitano, emplazado en un antiguo edificio del siglo XIV que iba a funcionar como nueva catedral, alberga distintas pinturas y esculturas de artistas de todo el país, y también hay que destacar el hermoso Palacio Público, edificio cuyos salones han sido decorados con obras de Simone Martini y otros pintores, ya sea en forma de frescos, cuadros o esculturas.

Seguimos explorando el interior de los países de Europa del Este. Quizás nos encontramos ante localidades poco conocidas, pero que en su interior guardan secretos, leyendas, historias y tradiciones que son más que atrapantes. Hoy nos detenemos en la ciudad fronteriza de Narva, en Estonia.
Se trata del punto más oriental de la Unión Europea y ofrece excelentes vistas del paisaje ruso. Narva se encuentra más cerca de San Petersburgo que de Tallin, y se mantiene activa gracias a los viajeros que cruzan la frontera y se detienen en las posadas, o se aprovisionan antes de cruzar el territorio.
El puente de la amistad une Narva con Ivangorod (Rusia) y cruza el río que le da nombre a la ciudad de Estonia.
Los castillos de Narva e Ivangorod le otorgan una imagen imperial e importante a la localidad, y aunque constituyen una contraposición de estilos arquitectónicos, conforman un excelente complejo digno de mención.
La Fortaleza de Hermann cuenta además con el honor de ser el castillo mejor conservado de Estonia, y en su interior funciona el museo de la ciudad. Además de dar cuenta de años y siglos de historia, y de la vida cotidiana del siglo XVII, el museo también tiene un taller donde podemos crear nuestros propios recuerdos con herramientas de la época.
Narva fue conocida como “La perla blanca del Mar Báltico” pero fue totalmente destruida durante la Segunda Guerra Mundial, y poco a poco ha ido recuperando algo de su esplendor. De todas maneras, se trata de un excelente destino para los amantes de la cultura y los destinos históricos.

Nuestra búsqueda de hermosos paisajes y destinos para vacacionar y disfrutar el tiempo libre nos lleva hasta el Lago de Bolsena, en el centro de Italia.
De origen volcánico, el lago tiene más de 300.000 años y en sus alrededores se han sabido aprovechar al máximo las posibilidades turísticas. La ciudad de Bolsena, en uno de los extremos más desarrollados de la región, cuenta con playas, hoteles y restaurantes de primer nivel, ideales para las vacaciones de verano y para las escapadas de fin de semana en la zona central de Italia.
Bordeado por la ruta consular romana Via Cassia, el lago ha sabido brindar excelentes localidades para el turismo rural, el senderismo y los paseos por la naturaleza del interior italiano.
En los caminos principales existen diferentes centros de acampada, así como las posibilidades de detenerse y disfrutar de la estadía en las típicas posadas del camino.
Atardeceres, amaneceres y todas las maravillas de los escenarios y climas rodeados por las montañas y los lagos, convierten a el lago de Bolsena en una verdadera maravilla natural.
El lago cuenta también con dos islas, Bisentina y Martana. La primera cuenta con algunos edificios de interés cultural y religioso, como la Iglesia de Santiago y San Cristóbal, un antiguo convento franciscano, la Capilla del Crucifijo y la prisión Malta dei Papi, donde se enviaba a los herejes.
La isla de Martana es, en la actualidad, propiedad privada y no se puede visitar. Aunque allí se encontraron diferentes reliquias de la religión cristiana.

Destinos exóticos y paseos para conocer Europa en sus rincones más hermosos, hoy viajamos hasta la ciudad de Cankiri, en Turquía, una oportunidad única para conocer no solo las costumbres de otro país, sino también los paisajes y las maravillas de una hermosa ciudad en medio de las montañas.
Cankiri es la capital de una provincia del mismo nombre, ubicada en el extremo norte de Anatolia Central, entre la cuenca del Mar Negro y el Kizlirmak.
La ciudad ofrece un escenario único que combina naturaleza y relajación, con paseos ideales para las personas que buscan alejarse del ruido de la ciudad, caminando por entre montes y disfrutando al aire libre de los mejores paseos.
Para los que buscan turismo activo se puede recorrer el Parque Nacional Montañas Ilgaz, con sus bosques, mesetas y fuentes termales. También existen una gran variedad de excavaciones arqueológicas, lo que da cuenta de la importancia de Cankiri a nivel nacional siendo un centro turístico de grandes proporciones y con ofertas para todo tipo de viajeros.
Conocida como Gangra por los griegos, la ciudad de Cankiri tiene un museo repleto de objetos encontrados en las variadas excavaciones que se han realizado a lo largo de la historia de la ciudad. El edificio fue abierto en 1972 y desde entonces sus arcas se han ido completando con todo tipo de objetos de lujo y de la vida cotidiana.
Otros edificios históricos imperdibles en Cankiri son, La Torre del Reloj (1886), la madrasa Civitcioglu (siglo XVII) y la Mezquita de Büyük (siglo XVI).

Hoy en Viajar por Europa hablaremos de una escapada de turismo rural imperdible, una manera diferente de aprovechar el fin de semana de San Valentín recorriendo y conociendo algunos lugares poco mencionados dentro del continente.
Viajamos hasta la provincia de Amberes, en Bélgica, para detenernos en el extremo norte del país, allí se encuentra nuestro destino de hoy, Aartselaar.
Se trata de un pueblo rural con una población de 15.000 personas, ideal para una escapada romántica y para los que buscan paz y tranquilidad, en un entorno rural, un pueblo con pocos sobresaltos pero con un nivel de atención y servicios suficientes para recomendarlo a nivel turístico.
Además de ser uno de los pueblos más conocidos de las afueras de Amberes, Aartselaar destaca por su viejo molino que data de 1801. Además, anualmente se lleva a cabo una competición de ciclismo muy conocida y llamada: “Memorial Rik Van Steenberg”.
La competencia se realiza en honor al ciclista belga Rik Van Steenbergen y desde hace 19 años septiembre es el mes con más movimiento turístico en Aartselaar. Desde 2005, el evento paso a formar parte de los más importantes circuitos del tour europeo de ciclismo.
Escenarios rurales, montañas y colinas del interior de Bélgica para aprovechar una escapada romántica. No se trata de una ciudad deslumbrante ni de un lugar histórico de importancia, pero Aartselaar es una excelente parada en cualquier ruta explorando el país, y si aprovechamos el fin de semana de San Valentín que mejor que conocer un lugar apartado y romántico.

El turismo rural, las vacaciones pensadas para aprovechar al máximo la naturaleza y las ofertas del interior de cada nación se hacen cada año más famosas, y hoy viajaremos por Alemania para hospedarnos en la Casa Rural Reger.
Ubicada en la Selva Negra de Lenzkirch, en la zona sur de la República Federal de Alemania, cuenta con hermosos paisajes que se han formado a través de los años con el clima y la topografía de una zona que limita con Francia y Suiza, otros dos destinos muy populares en el circuito europeo.
A pocos metros del Parque del lago Titisee, Lenzkirch es un balneario muy famoso en Alemania por las propiedades curativas y los servicios de atención que los más destacados hoteleros han desarrollado en sus ofertas principales.
Pero la Casa Rural Reger es una opción diferente, tranquila y con una gran variedad de opciones, hoy nos hospedaremos en sus paredes para deleitarnos de lleno con la magia y el cuidado de un escenario mágico que combina naturaleza y descanso.
Equipada con lo último para el entretenimiento audiovisual, la Casa Rural Reger ofrece un amplio repertorio de actividades que van desde los paseos y el senderismo (con escenarios únicos como el pico de Feldberg o el río Wutachschlucht) y otras que apuntan más a las fiestas, reuniones y juegos, para formar parte de la comunidad y compartir unas vacaciones diferentes.
Desde Viajar por Europa seguimos analizando las mejores rutas turísticas del continente, lejos queda nuestro último paseo, la Ruta Romántica de Baviera, para dar paso a un recorrido inolvidable por las joyas de Europa del Este, comenzando en Armenia.
Ubicada en el sur de las Montañas del Cáucaso, se encuentra ubicada entre dos de los mares más importantes del turismo mundial, el Mar Negro y el Caspio.
Algunos historiadores y científicos creen que la región, por sus mesetas, barrancos imposibles y terrenos de lava volcánica, pudo ser el Jardín del Edén, aunque los cristianos tienen otra razón de peso para visitar la región: el Monte Ararat. Aquí, según creen, se detuvo el Arca de Noé, siendo la cuna de la nueva humanidad.
Seguimos explorando destinos inolvidables en nuestra ruta por Europa del Este, y llegamos hasta Rumania para conocer el Castillo de Vlad Dracula, figura histórica en la que se inspiró (con licencias creativas) el escritor Bram Stoker para su novela de vampiros.
La capital de Bulgaria, Sofía, se encuentra un poco más hacia el sur, siguiendo el curso del río Danubio. Allí nos encontraremos en una posición ideal para conocer otras joyas del continente, como Grecia, Turquía y Macedonia.
Bulgaria es conocida como el “país de la encrucijada” ya que supo funcionar como el centro cultural más importante de la Europa eslava durante los tumultuosos tiempos medievales.
Encontraremos todo tipo de reliquias históricas en Bulgaria, siendo una visita obligada la Necrópolis de Varna, de la que hablamos recientemente.

En Viajar por Europa seguimos de cerca las posibilidades de disfrutar las mejores casas rurales y el turismo de relajación y naturaleza que se encuentra tan en boga en los últimos años. En ésta oportunidad viajamos hasta la región de Baden Wurttenberg para aprovechar una oportunidad única.
El alojamiento en Mühlenbanch-Windebach ofrece, desde 537 euros por semana, las posibilidades de disfrutar de una excelente casa rural para cuatro personas, diseñada para los amantes del turismo rural.
La casa cuenta con 2 excelentes dormitorios, con vistas a los montes y bosques aledaños, así como baños completos, bañera ducha, calefacción eléctrica, una habitación lavadero, televisión satelital, horno y cocina.
La ubicación es muy adecuada, ya que se encuentra a solo 5 kilómetros de los negocios de víveres, y a 30 del centro de la ciudad, un viaje rápido en auto nos permitirá abastecernos y luego volver al hogar para disfrutar de la magia y la tranquilidad del interior alemán.
La casa cuenta también con un amplio jardín, con parrilla y complementos para un buen asado.
La comunidad de Mühlenbach se encuentra al sur de la ciudad de Freudenstadt, una región bastante popular para el turismo rural. La aldea cercana desemboca en el bosque, permitiendo una gran variedad de paseos y caminos para practicar senderismo.
Para aquellos que disfrutan de la buena comida, en los alrededores podremos conseguir ingredientes frescos de granja, como pueden ser huevos, miel y leche. Pasteles tradicionales de Mühlenbach tienen otro sabor y casi de seguro lo apreciarán.
