Una escapada al San Nicolás de Bari

En una de las provincias más pobladas de Italia y junto a la costa del mar Adriático se encuentra la ciudad de Bari, allí los días 7,8 y 9 de mayo de cada año se movilizan cientos de personas para celebrar la festividad de San Nicolás. Es el protector de los niños, inocentes, también de los pescadores y toda persona que se dirigen al mar se ordenan bajo su amparo.
El santo nació en una localidad turca de Patara, aunque no se sabe muy bien con precisión cuándo y tampoco la fecha de su fallecimiento. Pero lo que sí podemos afirmar son los muchos milagros que realizó a lo largo de su vida, como la resurrección de tres niños que cayeron de un árbol y habían fallecido, o de los tres pequeños que fueron sacrificados para alimentar a los clientes de un huésped y que San Nicolás les restituyó la vida.
Es emocionante ver a los fieles caminar al encuentro de su patrono, ver familias con sus niños ir en busca de la protección de San Nicolás de Bari. La conglomeración se produce durante los días 7, 8 y 9 de mayo para festejar junto al santo el recuerdo de los 62 marineros que salieron a la búsqueda de los restos del patrono y retornaron a la ciudad italiana. Bari en esos días es pura alegría y regocijo, donde sus calles se visten de fiesta como en ningún otro momento.
Sin embargo, ese no es todo pues hay otro instante increíble al finalizar las jornadas. Se produce la renovación de la “Santa Manna”, el líquido que sudan los huesos del protector de la abundancia y de los inocentes, y que todo pescador desea llevar fervientemente en un recipiente antes de emprender un viaje por el mar.
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