Viena

Esta institución de educación superior, establecida en la capital austriaca, es una de las más antiguas en su especie en todo el mundo, habiendo sido inaugurada en 1692 por el pintor de la corte Peter Strudl, quien se convirtió en el “Praefectus Academiae Nostrae”. Además, en 1701, fue ennoblecido como Barón del Imperio.
No obstante, el lugar pasó por algunos momentos de incertidumbre, ya que a la muerte de Strudl, en 1714, la academia cerró temporalmente. Sin embargo, once años más tarde, el emperador Carlos VI nombró al francés Jacob van Schuppen como Prefecto y Director de la Academia, que fue refundada. A partir de allí, y especialmente con la membresía de las archiduquesas Carlota Carolina y María Ana, el prestigio de la institución crecería notablemente.
Para 1872 el emperador Francisco José I aprobó un estatuto que hizo de la academia la suprema autoridad gubernamental sobre las artes, con la inclusión de un nuevo edificio, inaugurado en 1877, el mismo que se utiliza hoy en día. Durante la ocupación nazi, parte del edificio sería destruido, y muchos miembros judíos de la misma huyeron.
En la actualidad, y tras ser sometida a una profunda reestructuración, la academia posee cerca de mil estudiantes, con casi la cuarta parte de los mismos proveniente del extranjero.
Con propósitos educativos, el edificio tiene una pinacoteca, con una colección de unos 250 cuadros de maestros célebres.

Las habitaciones de este lujoso hotel enclavado en la capital austriaca cuenta con comodidades como cuartos de baño con secador de pelo, una decoración bien típica del país que además suma adornos muy bonitos, conexión a Internet, minibar, nevera, y otros, que harán de tu visita al lugar algo verdaderamente inolvidable.
En el aspecto gastronómico, el Artis puede ofrecer a sus clientes un lujoso restaurant ubicado en la planta baja del hotel, cuya decoración es una mezcla de los estilos moderno y austriaco tradicional. En este recinto se sirven algunos platos exquisitos propios del país, además de otros de reconocimientos internacional.
En líneas generales, el hotel está conservado de muy buena forma, con un precioso vestíbulo de amplias dimensiones que oficia además como punto de encuentro entre los turistas que allí se alojan durante todo el año.
El edificio presenta una fachada enteramente hecha en hormigón, por lo que llama la atención desde lejos gracias a su imagen robusta. En lo que hace a la ubicación geográfica del mismo, se halla en la zona de embajadas de Viena y está muy cerca del castillo de Belvedere, famoso atractivo turístico de la ciudad.
Por último, el tren y el metro, siendo el más cercano es el famoso de Renweg, ofrecen fácil acceso a el centro de la ciudad.

Cada país de Europa cuenta con sus propias tradiciones a la hora de celebrar la llegada de un nuevo año, y en este sentido una de las alternativas más interesantes a la hora de elegir uno de ellos como destino turístico sea posiblemente la de Austria.
En este sentido, podemos mencionar una serie de tradiciones que se corresponden a las que se han instaurado en buena parte del mundo, pero algunas otras particulares.
Es así que los austriacos, al igual que la mayoría de pueblos occidentales, celebran el Año Nuevo lanzando fuegos artificiales, bebiendo champán, tirando confeti o serpentinas, repartiendo besos, lo que hace que no se destaquen especialmente, pero si hay algún elemento en el que nadie puede siquiera comparárseles, es el del famoso y cada vez más multitudinario “vals de Nochevieja”.
En este sentido, y con el seguimiento de celebraciones que comienzan en las últimas horas del año que se despide, cerca de la medianoche, y cuando todos han abandonado sus puestos en la mesa de fin de año.
Uno de los eventos más importantes en este contexto es el Concierto de Strauss que la Filarmónica de Viena ofrece puntualmente cada 1 de enero.

Aunque es bien conocido por contar con uno de los restaurantes más exclusivos de Viena, en el que podrás encontrar una mezcla de estilos moderno y austriaco tradicional, además claro, de algunas especialidades gastronómicas propias de este país, el Hotel Artis tiene una serie de servicios, que harán de tu estadía en el lugar un verdadero lujo, destacando también sus salones de descanso y televisión, cerca del hall de entrada.
Cabe destacar, dentro de esta serie de ventajas presentadas por el Artis, que las habitaciones presentan comodidades como por ejemplo la variación de tamaños entre ellas, que le otorgan cierta personalidad a las mismas.
Incluso, aunque han sido reformadas en los últimos años siguiendo una misma línea de diseño, se permite a los turistas recorrer las que se encuentren libres para escoger su preferida.
En cuanto a la ubicación del recinto dentro de la capital austriaca, podemos señalar que se encuentra en un barrio especial de la ciudad, ya que la zona de embajadas se presenta como un punto crucial para el desarrollo de actividades destinadas a los extranjeros.
Allí cerca se encuentran además famosos parajes, como el castillo de Belvedere. Para llegar al centro de la ciudad, mientras tanto, se recomienda el metro, siendo el más al alcance el de Renweg.

Renovado casi por completo hace cuatro años, este establecimiento ofrece un diseño moderno pero con varios aspectos tradicionales para cautivar a buena cantidad de turistas que llegan a tierras austriacas cada año.
Entre las primeras instalaciones de las que disfrutarás tan pronto llegas al hall de entrada, destacan el vestíbulo con recepción las 24 horas, ascensor, cafetería, conexión a Internet WLAN, servicio de lavandería y aparcamiento para los clientes.
Ya en lo que respecta a las habitaciones, cuentan con varios elementos que han permitido categorizar a este recinto como de “cuatro estrellas”, cuarto de baño, secador de pelo, teléfono de línea directa, TV vía satélite, minibar, conexión a Internet WLAN, caja fuerte, cama doble y aire acondicionado y calefacción individual. Estas comodidades están disponibles tanto para las habitaciones dobles como para las suites.
Por otro lado, también es importante la situación geográfica dentro de la ciudad de Viena, ya que se ubica en el barrio de Hernal, a pocos minutos a pie de la avenida comercial Mariahilfer, una de las más famosas de la localidad a nivel mundial.
El casco histórico, mientras tanto, se encuentra a unos diez kilómetros del lugar, y la mejor forma de llegar a ella es a través del tranvía, que posee una parada justo enfrente del Eurostars.

El Palacio Hofburg es uno de esos monumentos imposibles de pasar por alto en la visita del turista al pais de Austria, se encuentra en Viena, y es una construccion historica que por mas de seiscientos años fue la residencia oficial de la dinastia de los Habsburgo, y luego albergo a los emperadores de Austria, posteriormente a los de Austria-Hungria y que actualmente se convirtio en la residencia del presidente de la Republica de Austria.
El Palacio Hofburg se encuentra en el centro historico de la ciudad de Viena, y ademas de ser actualmente una residencia, es tambien un sitio publico abierto al turismo y los visitantes, dado que alli se exhibe gran parte de la historia de Austria, y es que en el complejo encontramos la Biblioteca Nacional Austriaca, ademas de la Escuela de Equitacion, la Iglesia de los Agustinos, el Museo de las Bellas Artes, la Coleccion de Armas de la Corte, la Camara del Tesoro y los antiguos Salones Imperiales.
Se trata del palacion mas grande de toda Viena, y es la Camara del Tesoro la que es reconocida como la mas importante de todo el mundo, ya que este ambiente ocupa la parte mas antigua del Palacio Hofburg y contiene en su interior una suma de invaluables tesoros como lo son la Corona del Emperador Austriaco, los tesoros de Borgonon, la Corona del Sacro Romano y la Orden del Tesion de Oro.
No hay que dejar de visitar el Museo Missi, que esta dedicado a la memoria de la Emperatriz Elisabeth, con objetos de su propiedad. Con suerte el visitante podra asistir a algunos de los conciertos que se celebran en el Palacio Hofburg ofrecidos por la Wiener Hofburg Orchester, orquesta de 36 musicos y 6 cantantes solistas de talla mundial, entre los meses de mayo a septiembre.

Viena es unas de las ciudades más elegantes de Europa, cuna de la música clásica y el vals y de personajes tan ilustres como Schubert que es junto a Mozart y Beethoven los tres grandes de la música clásica, que por cierto de alguna u otra manera también estuvieron ligados a esta ciudad.
Es una ciudad de belleza, de mucha belleza, que además ofrece una elegante visión de lo que fue la ciudad en su día. Sobretodo si paseamos por el centro histórico de la ciudad veremos la grandiosidad del lugar. Con sus emblemáticos cafés vieneses, las terrazas del casco antiguo o los antiguas edificaciones que se encuentran por allí.
Entre los lugares que podemos destacar de la capital austriaca están el Palacio Schonbrumm, que es además el lugar de residencia de la monarquía de los Habsburgo. En este palacio de una elegancia extraordinaria Beethoven realizó su primer concierto con tan sólo seis años de edad.
No muy lejos de allí se encuentra el Palacio Belvedere, dentro podemos encontrar una importante galería con pinturas del siglo XIX y XX, entre las que se encuentra la obra El Beso, del pintores Gustav Klimt.
Si la gastronomía de su país vecino, Alemania, no puede destacarse especialmente, todo lo contrario sucede con la de Viena. Esta ciudad tiene una cocina muy elaborada con platos muy destacados que hará las delicias de los turistas que la visiten.

Desde Viajar por Europa seguimos ofreciendo lo último en turismo, ofertas y guías de viaje, y en esta oportunidad nos volcamos nuevamente al formato de audio, a una excelente audioguia para conocer a fondo los mejores monumentos y paseos de la ciudad austriaca de Viena.
Aquí podremos descargar todo tipo de audioguias de la ciudad, aunque hoy nos centraremos en las dos primeras, que analizan a fondo la hermosa Catedral de San Esteban, no de los monumentos y edificios históricos más importantes de Austria.
También conocida como Stephansdom (por su nombre en alemán), es la más importante iglesia del país. Sede principal de la archidiócesis de Viena y lugar donde reside su arzobispo.
Construida por orden de Rodolfo IV, sobre las ruinas de otras dos antiguas iglesias, está ubicada en la plaza principal de la ciudad capital, llamada Stephansplatz (o Plaza de San Esteban).
Adentrarse en la Catedral es una verdadera maravilla, ya que se trata de un edificio ricamente decorado, con diseños y elementos de diferentes momentos y movimientos artísticos, así como estatuas, columnas y portales con un detalle imponente.
En las afueras encontramos todo tipo de figuras como leones, monjes y representaciones de algunos momentos de la vida cotidiana. De todas maneras, se trata de réplicas, ya que los originales se han mudado al Museo de Historia de Viena.
Gracias al intensivo trabajo, y a una narración fuerte y emotiva, la audioguia para recorrer los pasillos y atracciones de la Catedral de San Esteban se transforma en un elemento imperdible.

Regresamos al territorio austriaco para apreciar uno de los palacios más grandes y deslumbrantes del país, se trata del Palacio Schönbrunn, en la ciudad capital de Viena.
Se trata de una de las atracciones turísticas más importantes de la ciudad, y año a año congrega a millares de viajeros, que se sacan fotos, pasean por los alrededores y disfrutan de las vistas de este elegante y suntuoso palacio.
La historia del palacio comienza hacia 1569 cuando el Emperador Maximiliano II compra la mansión de Katterburg y decide utilizar los terrenos aledaños como un parque de caza. El nombre que recibió luego, Schönbrunn, significa “el aljibe hermoso” y proviene de un aljibe artesanal que se encuentra en los alrededores y del cuál se sacaba el agua.
Entre los años 1638 y 1643, Eleonor Gonzaga agregó un hermoso palacio a la mansión de Katterburg y a partir de ese momento se comenzó a utilizar el nombre que luego haría famoso el palacio y sus alrededores.
El diseño de los jardines es verdaderamente impresionante, con hermosas flores y árboles, extensas porciones de terreno utilizado por la realeza y las clases altas para pasar tardes de ocio cazando o jugando.
La glorieta y las ruinas romanas, una construcción edificada para darle un estilo propio a los jardines, combinando la estética de unas antiguas ruinas con las nuevas flores y plantas que crecían en al fértil tierra del palacio.
Luego de la caída de la monarquía, en 1918, la República de Austria se hizo cargo del palacio y lo ha conservado como uno de los museos más importantes del país.

En la ciudad de Viena, Austria, hoy visitaremos un edificio de origen medieval que se ha convertido de manera inequívoca en una de las mayores atracciones para los amantes de los mitos y leyendas.
Se trata de la Basiliskenhaus, cuyo nombre deriva de la leyenda del basílico, una criatura nacida de la cruza entre el sapo y el gallo que, según dicen, vivía en uno de los pozos de la casa hacia el año 1212.
El poder de esta criatura, famosa en la literatura fantástica, consistía en convertir en piedra a cualquier ser vivo. Un panadero, apellidado Garhibl, amaba la casa y decidió librarse para siempre de la criatura y cuál Perseo combatiendo a Medusa, se acercó al basílico con un espejo y lo convirtió en piedra con su propio poder.
La estructura se ha convertido entonces en una gran atracción, con esculturas que representan al joven panadero y carteles con leyendas que instan al lector a cuestionarse si realmente existió o no tal criatura.
Leyendas y aspectos sobrenaturales al margen, el edificio se ha ganado su reputación y hoy en día hay muchos paseos organizados para visitar su interior. Una excelente muestra de la arquitectura medieval austriaca y con una colección de estatuas y cuadros realmente interesantes.
Para los amantes de la cultura y las leyendas, es una buena oportunidad para disfrutar de un viaje por la historia más personal y popular de los ciudadanos vieneses.
Su ubicación, cerca del centro de la ciudad, la convierte en una escapada muy interesante, no demasiado exigente a nivel tiempo y un buen momento para distenderse y disfrutar.







